Al oír la voz de Antonia a sus espaldas, Clodio reacciona instantáneamente sin darse tiempo para pensar: desde el pasillo donde se esconde hay cuatro o cinco pasos hasta el persitilo, pero él salva esa distancia en dos zancadas, tan amplias como le permite su fina túnica dorada. Se arrima a la pared de la izquierda ocultando al mismo tiempo el sistro y bajando la cabeza para evitar que las matronas le vean el rostro.
Una precaución innecesaria, porque Antonia irrumpe tras él como una tromba de agua con su túnica verde y atrae sobre sí toda la atención. El vestido que le ha prestado Pompeya le queda muy ceñido, ya que su senos y caderas son mucho más generosos, pero lejos de resultar ridícula, su figura parece realmente seductora. Las matronas jóvenes la examinan con interés y simpatía. Y no sólo porque el cotilleo más fresco de la noche es su sonada pelea con su marido Marco Antonio, sino porque la bronca parece haberle sentado muy bien. Las mejillas arreboladas dan un toque de viveza a su rostro y los rizos del cabello, un poco desordenados, le añaden frescura. Toda ella exhala un hálito de firmeza y determinación.
- ¿Un poco de leche, señora?
Algunas jóvenes matronas bailan en torno al altar. No es un baile armonioso ni parece seguir pautas conocidas. Es, más bien, un movimiento ondulante en el que brazos y cabezas se agitan y alternan fases lentas, cadenciosas, y otras frenéticas. La Vestal Máxima sacrifica una nueva serpiente ofrecida por Clodia y, en ese momento, Clodio se percata de que la sangre que se recoge del altar es inmediatamente volcada al interior de un ánfora de vino, removida mediante una vara larga y servida en los cuencos. Se le revuelven las tripas y una arcada lo hace doblarse en dos. A tientas, busca apoyarse en la pared y su mano tropieza con la cortina que cierra una de las estancias. Es su mejor opción en este momento. Ruega a los dioses que nadie se de cuenta, y entra en el cuarto.
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Peristilo de la domus publica. Parte central, junto al altar de la Bona Dea.
- ¿Y estás segura de que fue Marco Antonio quien te robó toda tu ropa? – pregunta incrédula Clodia – ¿Por qué habría de hacer una cosa semejante?
- Te aseguro que sí – responde Antonia –. En cuanto a sus motivos, sólo se me ocurre uno: es un borracho imbécil y necesita dinero. ¡Podría pedirlo prestado, como todo el mundo, pero debe resultarle mucho más agradable fastidiarme a mí!
- No digas eso, querida Antonia – interviene Pompeya –. No el día que celebramos a la Bona Dea. Además, aunque yo pensaba que el color verde te sentaría fatal, lo cierto es que estás pasable.
- Pompeya, querida, no podéis quedaros ahí hablando todo el tiempo – dice la noble Aurelia, que se ha acercado a ellas sin que se dieran cuenta –. Vamos, bebed y bailad. Las más viejas estamos muy limitadas, así que es responsabilidad vuestra celebrar a la diosa como es debido.
Muchas matronas bailan cogidas de las manos, otras giran sobre sí mismas como peonzas con la cabeza echada hacia atrás y los ojos entornados. Hay gritos agudos cada vez que se sacrifica a una serpiente y se abre una nueva ánfora de vino. Las esclavas no dan abasto a repartir los cuencos. Sobre las ramas de pino y ciprés que arden en el altar, la vestal Fabia arroja de vez en cuando puñados de un polvo oloroso que vuelve el ambiente cada vez más denso. Las músicas elevan el volumen y el ritmo y ellas mismas mueven las caderas adelante y atrás, imitando las sacudidas del coito. Dos o tres danzantes jóvenes se han soltado los cabellos y parecen hallarse en trance.
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Dormitorio de la noble Aurelia.
Apartando ligeramente la cortina que cierra la entrada del dormitorio en el que se ha refugiado, Clodio observa el panorama. Se ha tranquilizado un poco. De seguir así la fiesta, las matronas no tardarán en caer exhaustas. Él mismo se siente un poco mareado. Es ese maldito humo, del que no se libra ni allí dentro. Se sienta en un escabel. Si quisiera, esta noche podría engendrar hijos en todas las damas de la nobleza. Y, de pronto, le entra la risa. ¡Así que esto es lo que hacen las matronas en la fiesta de la Bona Dea! Las virtuosas, formales y encumbradas matronas se contonean como prostitutas y beben en una noche más vino que una legión romana en todo un año. ¡Con razón arman tanto jaleo para que estos ritos sean secretos…!
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Peristilo de la domus publica. Parte central, junto al altar de la Bona Dea.
La Vestal Máxima se coloca delante de altar y alza las manos. Las músicas, a su izquierda, cesan bruscamente la melodía y comienzan otra grave y solemne, a la cual adaptan sus movimientos las danzantes. Todas las asistentes, jóvenes y viejas, se ponen en pie, sujetando entre las manos sus cuencos.
de las matronas romanas,
te invocamos ahora
con tu nombre secreto,
el que nadie, salvo nosotras,
debe saber.
Molani, Molani, Molani,
bendice nuestros vientres
con numerosos hijos,
procúranos partos livianos
y con poca sangre,
cuida de Roma y de nosotras,
y nosotras te honraremos
siempre a ti."
La fíbula de bronce que sujeta la túnica de Antonia, se desprende y cae dentro de su cuenco de vino. Es un mal presagio y quienes están a su alrededor se espantan. La noble Aurelia lo ha visto y reacciona con rapidez: le quita de las manos el cuenco, lo desposita sobre el altar y pide a la Vestal Máxima que lo purifique. Sin perder tiempo, coge a Antonia de la mano y se la lleva consigo hacia su dormitorio, diciéndole que le va a proporcionar enseguida otra fíbula. Todo ocurre muy deprisa. Aurelia aparta la cortina que da paso a su dormitorio, y se encuentra casi de frente con una mujer desconocida. Ambas se sobresaltan y se miran. Aurelia se desconcierta al ver el rostro de la mujer demudado por el espanto. En ese mismo momento, Antonia grita:
Clodio hace esfuerzos desesperados para zafarse de las iras de Antonia. En el forcejeo, se le desgarra uno de los tirantes y cae al suelo una bola de tela, dejando al descubierto su pecho liso. Aurelia comprende enseguida la situación.
- ¡Sacrilegio! ¡Sacrilegio! – grita con todas sus fuerzas. Y tiembla el peristilo de la domus publica.
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* Detalle de cabeza femenina, retrato de Antonia Menor. Museo Massimo alle Terme. Roma.
**Músicas. Detalle de un cuadro de L. Alma-Tadema.
***Dos damas. Detalle de un cuadro de L. Alma-Tadema.
****Detalle de una mujer danzando. Pintura mural en Pompeya.
*****Detalle de mosaico. Museo Massimo alle Terme. Roma.
******Detalle de escultura femenina. Decoración de la fachada del Museo del Prado. Madrid.
*******Detalle de relieve con una mujer danzando. Museo Massimo alle Terme. Roma.
********Figura femenina con una máscara. Museos Capitolinos. Roma.
*********Cielo nuboso sobre el Capitolio. Roma.



58 comentarios:
Queridos amigos, tomo unos días de vacaciones. Y no está mal que entre tanto dejemos a Clodio pasándolo espantosamente mal. Se lo merece, por meterse en asuntos secretos de las mujeres ¿no os parece? Pasadlo todos muy bien. Besotes.
Me he quedado con las ganas. Què bueno!!! Decididamente, me encanta leerte. Abrazos.
Poco ha podido disfrutar Clodio de su engaño... y como me alegra,hubiera sido injusto dejarle a sus anchas sin pagar cuanto antes todo bien caro...
Disfruta tus días de vacaciones isabel, aunque ya sabes que estamos deseando que continúes.. pro todo es necesario :)
Vaya, sí que es interesante el rito de la Bona Dea, tantas víboras que matan, y tanto vino que se beben, debe ser todo un buen bolo toda esa milonga.
Y Clodio, parece que ya lo descubrieron. Ay Dios!
Saludotes, abrazotes y besotes
Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur
Uy, ya descubrieron a Clodio. EEEEKKKK!!!
Que mala suerte, pero también eso le pasa por meterse donde no lo llaman.
Y ahora qué le van a hacer? Uy, estoy con la piel erizada.
saludos, abrazos y besos
Nice Day, con toda mi Alma:
Gusthav
Hola, gracias por visitar mi blog, ya he visto que el tuyo es muy interesante y una lectura de muy buena calidad.
Nos leemos.
Saludos.
Por fin he completado los cinco capítulos de mi viaje a Tenerife… los he compuesto seguidos, uno tras otro cronológicamente, sucesivos, desde una portada de entrada primera… Es mi regalo de estas fiestas de Semana Santa… Ojalá te guste mi literatura y merodear por esos paisajes… Ah... además disfrutaras de mis descripciones prolijas de todo lo que disfruté en esa isla... Isabel, pásalo bien en tus vacaciones, que yo me lo pasaré tan ricamente en mi isla leyendo y reviviendo vuestras historias... Besos... pau
Qué buena historia. Me he detenido un buen rato por tu espacio para leer los capítulos perdidos.
Muy buena historia.
Y yo también espero que Clodio pague por su sacrilegio.
Saludos Isabel.
Ya sabía yo que no iba a acabar esto bien (aunque no ha hecho más que empezar).
También yo me tomo unas vacaciones (en mi caso, solidarias). Así que espero que nos veamos al regreso.
Besos.
Es magnífico el relato, me gustan las imágenes danzando con el texto, una maravilla.
No me digas loca, pero por momentos recordé al Cantar de los Cantares, debe ser por el aroma a mirra y vino.
Llego y te vas, y así vamos circulando por la vida.
Te abrazo amiga del alma, lo mejor de mis vibraciones para vos.
MaLena.
Ahora parece que van cayendo las máscaras develando engaños que ocultan sentimientos reales... ¿?
P.D.:Mi querida amiga,te deseo una fantásticas vacaciones,que tu descanso sea para regocijo de tu alma!
TE DEJO MIL ENORMES BESOTES! :)
¡Felices vacaciones!
Que buena lectura, una suerte haber encontrado tu pagina, me encanta Roma y me ha encantado leerte, Buenas fiestas!!
Pobre Clodio...
No quiero ni imaginar la que le espera.
Está buenísima la historia, isabel.
¿para cuando la continuación?
Pronto, pronto, por favor.
Un abrazo
¿Te vas y nos dejas con este suspense? ¿Qué estás de Fallas? Bueno, venía a desearte feliz Cremà, y esas cosas...
Por cierto, hoy, si me permites la irreverencia, un final digno de primer día de rebajas, salvando las distancias... ;)
Hasta pronto, besets !
Qué preciosa historia de mujeres, vuelve, Isabel, no te nos pierdas, y celebremos Bona Dea, cacho diosa.Descanso, felicidad, viene bien. Clodio también te aguarda, eres tú la dueña de su destino.
Besazos
UYYYY....DESCUBRIERON A CLODIO EN MEDIO DE ESOS RIOS DE VINO Y SANGRE DE SERPIENTES.
ESTÀ BUENA LA HISTORIA ISABEL.
ME GUSTÒ TU DESCRIPCIÒN DE LAS MUJERES DANZANDO.
QUE LA PASES BIENNNN!!!
ADAL
Acabo de descubrir un sitio interesante.... Gracias al destino o a la casualidad. Bueno de ahora en adelante, pasaré de visita seguido por aquí. Un gran saludo.
Empezaré leyendo las entradas anteriores.
Otro admirador del mundo clásico.
Besos.
PD: gracias por visitar mi blog en breve un link del tuyo allí.
¡Epa!
¡Esto es un lujo!
Cuervooooo, Que pequeño es el mundo virtual!
Ok, me parece bien, dejémosle sufrir...
me hubiera encantado estar en cualquiera de esas grandes fiestas que hacían, cuando leo estas historias siento que realmente estoy ahi...
besos y feliz descanso:)
Isabel, me hizo muy bien visitarte, gracias.
MentesSueltas
Me facina esa magestuosidad con que nos llevas a la historia amiga... realmente eres admirable!!
ya me pongo al tanto en la historia...
que disfrutes de tus vacaciones!!
mil besos mi niña:)
El tiempo necesario para ti y para que el pobre Clodio tenga una clara visión de donde se ha metido :)
Me ha encantado la oración de la vestal. Y, por supuesto, el ambiente de la fiesta, que te transporta.
Ya estoy deseando leer la continuación y como acaba Clodio.
Un gran abrazo, mujer romana.
Como llegué un poco tarde me leí los dos últimos capítulos seguidos y me da pena que se hayan terminado dejándonos en el momento mas crucial de la historia. Ahora habrá que esperar a tu vuelta de las vacaciones.
No se por qué siempre tienen que dar la vida los animales para juergas, fiestas, creencias y diversiones de los humanos. Ni las serpientes se merecen ese trato.
Un abrazo
Me fascina la descripción del baile ¿Qué contendría ese polvo oloroso?
Esta declaración de Clodio se me hace vívida, masculina y definitivamente genial:".. Las virtuosas, formales y encumbradas matronas se contonean como prostitutas y beben en una noche más vino que una legión romana en todo un año. ¡Con razón arman tanto jaleo para que estos ritos sean secretos..."
Exquisito capítulo y exquisita escritora que cada día me gusta más!
Mi abrazo para Vos y el deseo de un buen descanso, Dama de Roma!
PD: También me voy hasta el viernes próximo, Que los Dioses nos sean favorables!
Llevo un ratito leyendo esta historia, me he tenido que ir bastante atrás para saber de dónde venían algunas cosas y estoy fascinada con el relato. Vaya curiosidad la de Clodio... y la mía, porque ya estoy deseando que sigas para saber qué ocurre. Un beso, te sigo.
Que te lo pases bien en las vacaciones.
El que no lo va a pasar bien va a ser Clodio, ¿verdad?
Parece que lo descubrieron entonces!!! Como estas? pasaba a saludarte y me alegra que andes por ahí disfrutando un poco de la vida...nos vemos a la vuelta o nos leemos, como te guste...besos
está muy buena la historia. imagino las danzas y el descubrimiento del intruso.
Mi amiga Pao es una Vestal.
Todos merecen castigos en algun momento de nuestra vida, ojala que las cosas pasen y demuestren el porque a lo largo de la historia, nos vemos a tu regreso hermosa!
Que todo sea disfrutar y descansar en tus vacaciones...
Un beso
- ¿Un poco de leche, señora?
e una grande bandeja .. llena de cuenos e de hombres :)
abrazo serrano, amiga
Felices vacaciones.
Saludos desde México.
No sé cómo llegué hasta aquí, pero me gustó el título de tu blog y ya me lo enlazo. Comienzo a leerte!
Veróncia
cara Isabel no saboa que la mona era una torta!!! gracias!! y uhmmm!!!
Isabel...mientras Clodio la pasa mal. Espero que puedas a tu regreso pasar por mi blog, te tengo un regalito.
Besos.
Impresionante tu blog. Tu sabiduría. Una rata como yo nunca podrá saber tanto como tú... ¿me ayudas explicar el mundo humano?
Un saludo y un enorme pedazo de queso para ti.
www.lanegrarata.blogspot.com
Buenos días Isabel, se sigue desarrollando la historia; después del sacrilegio será necesaria una purificación?,como le afectará a Pompeya?.
La sabiduría de Aurelia la describes perfectamente, me da la sensación estar oyendo algún consejo de los mayores.
Me ha encantado ver la pintura mural de la villa de los Misterios de Pompeya.
Espero que hayas disfrutado en tus vacaciones.
Saludos. Tita
uffffff comprometida situación la de Clodio. Lo imagino deseando no haberse metido en ese berenjenal...
mmm
Genial la descripción de la fiesta, Isabel.
Feliz Pascua.
Un beso
Maravillosio Isabel, de taquicardia...
Gracias por invitarnos a la fiesta, tus letras nos han regalado un puesto de honor en primera fila...!!
Besos y felices vacaciones!
Es un gustazo seguir tus composiciones, plenas de esa idea con la que siempre Roma se nos representa. El amigo Clodio lo tiene bien claro, metiéndose en camisa de once varas. Tanto más penetrando en ese universo femenino que tan finamente describes...
Besos, Isabel. Hasta tu vuelta.
Romanita, no puedo irme de tus imágenes, sos una maga.
Cuando regreses pasa por Encendida, si? .
Besos bonita.
MaLena
The Truth is Out There.
paso mecha!!! como dicen en tierras jarochas! uffff...qué bruto es Clodio! eso le pasa por metiche....bueno, otra vez me dejas picada.
Seguimos con café primaveral.
Besos.
Disfruta de tus vacaciones.
Un beso.
Juaaaaassssss pobre Clodio, lo van a capar :D
Querida Isabel, qué entretenido!
Lo has dejado en el mejor momento...
ay
esta intriga
Antonia me parece fabulosa
Un abrazo
Felices vacaciones!
Me sigue gustando, así que hasta la vuelta.
besets
Isabel buenito relato y las imágenes preciosas
Leyendo los capítulos anteriores hasta ponerme al día
Felices pascuas!!!
Besos amiga
¡Y mira que se lo dije!, pero el tío es cabezota.
Vaya fiestecita.-- son así de deshinibidas las fiestas entre mujeres? jeje...
Cayó Clodio y de que manera... ahhhh como siempre, me dejas a la espera de lo que viene... logrará escapar?... como siempre, bellos los detalles.
Felices vacaciones mi querida Isabel,
Besisots,
Pues si que se esta animando esto, amiga...
Y que feliz conjuncion de imagenes, sobre todo me impacta, de siempre, la de la Villa de los Misterios de Pompeya...
Un abrazo
Queridos amigos, muchísimas gracias por vuestros buenos deseos. Lo he pasado fantástico y ya estoy de vuelta. He colgado ya un nuevo post y voy a visitaros enseguida. Besos a todos.
Querida Isabel:
Espero que hayas llegado bien de tus vacaciones, que la hayas pasado bien.
Estos días he andado bien líada con muchas cosas pendientes que debo resolver, pero aquí me tienes, asombrada por tu capacidad de contar, por la forma chispeante y embrujante en que narras la Bona Dea.
Esta fiesta casi que parece un aquelarre de brujas. jajajaj
Vamos ahora a ver qué pasa con Clodio. Eso le pasa por metiche.
Me han gustado también las imágenes. Hermosas.
Releyéndolo pensaba, qué agregarían las mujeres al vino, porque eran conocedoras de las hierbas.
Ya me lo veo a este sinverguenza ingiriendo estrógenos, jajajja.
Veo que el comentario que te dejé hace un tiempo en el post anterior, no salió.
No sé que te diría, pero sí, recuerdo que comenté la fascinación que me provoca ese friso:
"Detalle de relieve representando un banquete de vestales. Ara Pacis. Roma."
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