De Elia a su amiga del alma Estela.
Ya estoy en Ostia, querida amiga. Y ¿a que no adivinas a quien vi ayer mismo, apenas traspasamos las puertas? ¡Al mismísimo Popilio Varo! Y no te lo vas a creer, pero me costó reconocerlo porque le han desparecido de la cara esos granos tan horrendos que tenía el año pasado. ¡Está guapísimo!
Me ha dicho nuestra casera que ya han llegado Marcia y Paula y en cuanto termine de ayudar a colocar en su sitio todo nuestro equipaje iré a buscarlas. Según mi madre, la mitad de la colina del Aventino se nos ha adelantado este año y ya está cómodamente aposentada aquí. Lo dice de mal humor, porque ella quería haber venido antes, pero mi padre se negó en redondo a pagar más de un mes porque los precios de los alquileres de este año son prohibitivos. Ojala vengas pronto tú también.
NOTA: La colina del Aventino en Roma se consideraba la colina de los plebeyos por excelencia. Ostia, en la desembocadura del Tíber, era el puerto marítimo más próximo a Roma y lugar de veraneo. Está claro que quien escribe esta carta es una adolescente...
*Entrada a Ostia Antica.
**Relieve de la cabeza de una joven. Anticuarium del Palatino. Roma.
***Detalle de mosaico. Museos Capitolinos. Roma.
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