lunes, junio 03, 2019

EL TIEMPO ENVIDIOSO. Feria del Libro de Madrid 2019




«Mientras hablamos huye el envidioso tiempo…» dijo Horacio en una de sus odas. Y recuperarlo es imposible, porque no se puede vivir lo que ya no es. Salvo que recurramos al artificio de la literatura. En ella experimentamos la magia de la palabra, capaz de convocar lo que ya no existe, lo que no ha existido nunca o lo que jamás existirá. Y, sin embargo, hace tan vivo lo inexistente que lo convierte en una experiencia personal, íntima, a veces indeleble.  
Celebremos, pues, la fiesta de la literatura que es la Feria del Libro de Madrid. Por mi parte, el viernes 7 de junio acudiré con mis “Mujeres de Roma” y las compartiré con los lectores que así lo deseen.
- De 11 a 14 horas, estaré en la caseta 157, Associaciò d’Editors del Paìs Valencià
- De 18,30 a 20,45  horas, en la caseta 27, Distriforma.



¡Os espero!
  

martes, mayo 21, 2019

VAYAMOS A ROMA CON LA IMAGINACIÓN


¡Ea! Antistia, y tú, Estela, ¡Dejad lo que estéis haciendo y venid conmigo! Nada hay tan importante como tomar el aire. He oído decir, además, que hoy hay cierto acontecimiento que nos hará pasar un buen rato: al parecer, la noble Claudia Hortensia está decidida a recorrer Roma y recordar, a todo el que quiera escucharla, cuántas y cuán grandes damas han hollado el suelo de esta ciudad. ¡Promete ser emocionante!

NOTA: Queridos amigos, este próximo jueves, 23 de mayo, a las 20.00 horas, en el Aula Cultural de Caja Murcia de Lorca, haremos un viaje imaginario a Roma de la mano de algunas de sus mujeres. ¡Os esperamos!


miércoles, mayo 15, 2019

HESÍODO, LAS MUSAS Y LOS DIOSES OLÍMPICOS



«¡Ea, tú! comencemos por las Musas que a Zeus padre con himnos alegran su inmenso corazón dentro del Olimpo, narrando al unísono el presente, el pasado y el futuro. Infatigable brota de sus bocas la grata voz. Se torna resplandeciente la mansión del muy resonante Zeus padre al propagarse el delicado canto de las diosas y retumba la nevada cumbre del Olimpo y los palacios de los Inmortales. Ellas, lanzando al viento su voz inmortal, alaban con su canto primero, desde el origen, la augusta estirpe de los dioses a los que engendró Gea y el vasto Urano y los que de aquellos nacieron, los dioses dadores de bienes.»

HESÍODO.- “Teogonía”


El próximo viernes, 17 de mayo, a las 12 horas, en el Museo de la Ciudad (Valencia), dentro del conjunto de actividades organizadas para celebrar el Día Internacional de los Museos, esperamos reencontrarnos con musas y dioses a través de esta conferencia, cuya entrada es libre. Os esperamos.

jueves, mayo 02, 2019

ROMA Y AMOR SON LA MISMA COSA

A mi querida amiga Isabel Sifre, romana de corazón, para quien he escrito este texto con motivo de su cumpleaños.




Brilla la luna menguante sobre el Panteón de Agripa, perseguida de lejos por un jirón de nubes.  A vuestras espaldas, el agua de la fontana canta una música cristalina, interminable, mientras brota sin ira de las bocas de los tritones. La noche avanza y el aire se colma de melancolía. ¿Te acuerdas de aquel día…? Sí, Isabel, aquel día gozoso en que unas manos rozaron las tuyas, livianas como los pájaros que vienen desde Ostia a beber en la fuente. Un estremecimiento. Un deseo en las venas de gritar: “Ven, Eros, ofrezco desnudo mi pecho a tus flechas”. Ardió entonces Roma como cuando Nerón la contempló cantando, si es que alguna vez ocurrió tal cosa, si es que ese otro incendio en tus entrañas te hubiera permitido verlo. Sí, aquella noche mágica, Isabel, aquella dulce oscuridad plagada de besos y fantasmas y desvanecida con el primer frescor del alba.
Él murmuró, antes de despedirse, unos versos de Goethe, moviendo apenas los labios, como si recitara una plegaria:

“(…) sin amor,
ni el mundo sería mundo, ni Roma tampoco Roma”.

¿Fue realidad, o solo un sueño, o uno de esos anhelos de amor que la ciudad eterna es experta en avivar? Ella ama el fuego y nos enseña a amarlo. Conviene, pues, cerrar los ojos y esperar, pues hasta lo imposible puede ocurrir en esa Roma tuya que ya es nuestra, íntimamente compartida, aunque jamás la hayamos recorrido juntas.