Esta es la tarea que vengo realizando desde hace más de 20 años. Por ellas. Por nosotras. Por las que hoy son. Por las que vendrán.
Espero que nos acompañéis en esta tarde gozosa.
Esta es la tarea que vengo realizando desde hace más de 20 años. Por ellas. Por nosotras. Por las que hoy son. Por las que vendrán.
Espero que nos acompañéis en esta tarde gozosa.

- Cuando mi padre decidió que yo, como primogénita, heredase su trono, comenzó a aleccionarme. Muchas veces me repitió “Sé siempre justa, Dido. La justicia es una condición necesaria para la paz. Y busca siempre la paz, porque es el único clima en el que puede florecer la justicia”.
- Tu padre fue un hombre cabal y un rey pidadoso.
- No entregaré Tiro a un baño de sangre – afirmó la reina –. No lo haré. Y como es imposible contener la ambición de mi hermano, me marcharé de aquí. Es la única solución que encuentro para salvaguardar a mi pueblo. Huiré con cuantas personas quieran acompañarme. Algún lugar encontraré en la tierra donde construir una nueva ciudad.”
De la novela “DIDO REINA DE CARTAGO”.
Junto a la reina estuvieron, en esa hora crítica, muchas amigas. ¡Gracias, Izaskun, Marina, Virgi, Carolina, Pilar, Carmen, Amparo, Ana y tantas otras amigas! ¡Gracias a todas por acompañarla y acompañarme en esta andadura!

¿De dónde procedes, ciudad de Barcino? Una leyenda dice que naciste por voluntad de Hércules y, otra, que fuiste un solar inculto hasta que el gran Amílcar Barca te fundó. Afirman en cambio los estudiosos que fueron los íberos layetanos tus primeros pobladores y que con los siglos uniste a su sangre la de cartagineses y romanos.
NOTA 2: Como os vengo informando, la reina Dido estará en Barcelona el próximo jueves 15 de julio, a las 19,30 horas, en el Real Círculo Artístico, palacio Pignatelli, c/ dels Arcs, nº 5. Será presentada por la escritora Mª Pilar Queralt del Hierro y también yo intervendré. Me encantaría que nos acompañarais, estáis invitados todos vosotros y vuestras amistades
NOTA: La reina Dido estará en Barcelona el próximo jueves 15 de julio, a las 19,30 horas, en el Real Círculo Artístico, palacio Pignatelli, c/ dels Arcs, nº 5. Será presentada por la escritora Mª Pilar Queralt del Hierro y también yo intervendré. Me encantaría que viniérias a acompañarnos, estáis invitados todos vosotros y vuestras amistades.
*Detalle de pintura mural representando a Santa Catalina, en la Casina del Cardenal Besarione de Roma.
**El fondo de la invitación es el techo de la sala de los Atlantes, donde tendrá lugar la presentación de la novela. Foto cortesía del Real Círculo Artístico.

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"(…) ciudadanos, ¿es preciso que os recuerde los grandes servicios que las matronas han realizado en favor de esta ciudad? No os asombréis de verlas hoy en el foro, pues han venido aquí en otras ocasiones y no precisamente para vuestro mal. ¿No fueron nuestras antepasadas las sabinas quienes, con riesgo de sus vidas, se interpusieron entre el ejército romano y el sabino para impedir un combate mortal? Y decidme, ¿no recordáis que las matronas ofrecieron sus joyas para pagar a los galos y evitar que el oro de los dioses cayera en las manos impías de nuestros enemigos? ¿Y no fueron también capaces de conseguir que se marchara el ejército de los volscos que nos amenazaba en un momento de máxima debilidad de la ciudad? Hacedles pues justicia y, aquello que aceptasteis con agrado y benevolencia porque era bueno para el conjunto de la ciudad, admitídselo también ahora que lo piden para sí mismas(…)”
Como ves, no dice nada que no supiéramos, pero me reconforta imaginarme el foro lleno a rebosar de ciudadanos y la voz potente de Valerio pronunciando esas palabras elogiosas hacia nosotras, haciéndonos justicia. Ignoro si alguien más tomó nota de su discurso. En cualquier caso, ese acontecimiento debería recordarnos cuánta es la fuerza de las matronas cuando decidimos actuar de común acuerdo. Cuídate.
NOTA 2: Quedáis todos/as invitados a asistir a la presentación de la novela Dido reina de Cartago que tendrá lugar mañana, 29 de junio, a las 19.30 horas, en la Casa de la Dona de Xirivella.

Con la diosa IRIS, mensajera de los dioses:
“Los troyanos de Eneas habían perdido toda esperanza de sobrevivir a la espantosa tormenta, cuando Iris se presentó en el cielo y se hizo visible desplegando su manto de colores. Traía un mensaje de Venus para el dios Neptuno: la petición de que pusiera fin al temporal, pues su hijo estaba en peligro (...)”.
Con GABRIEL, el vigía de la nave de la reina, que más de una vez se ganó una bronca por distraerse…
"- Cómo hubiera podido olvidar la tormenta de la que hablabas antes, Kostas? - digo en tono conciliador -. Según Barce, en esa ocasión Acus le echó la mayor bronca que ella hubiera oído en su vida a Gabriel, el vigía de la nave de Dido. Barce lo tenía calado y más de una vez lo había sorprendido mirando a la reina en vez de vigilar el mar y el horizonte, como debía (...)"
Dedicándole el libro a Juan Aparicio Belmonte, autor de “Una revolución pequeña”
Con la fotógrafa y performance Diana Coca, que se prepara para un viaje de estudios a China.
Con Susana Vega y sus chicos.
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Fotos: Rafa Lillo.


Un hombre caminaba por el desierto cuando se encontró con un león. El animal se había arrimado a una roca y, tumbado a su sombra, se lamía una pata y lanzaba lastimeros quejidos. Sintió compasión por él, se le acercó con cautela y, viendo que el león estaba tan postrado que ni siquiera daba signos de agresividad, se atrevió a cogerle la pata para examinarla. Tenía clavada una enorme espina. El hombre se la sacó con mucha habilidad y le lavó y curó la llaga.
Varios años después, este hombre fue condenado a morir despedazado por las fieras en el Coliseo. Estaba en la arena, temblando, cuando de una de las trampillas salió un león rugiente. Era costumbre dejar a las bestias salvajes algunos días sin comer para aumentar así su furia, de modo que el animal giró la cabeza a un lado y a otro y, apenas vio a su víctima, se le acercó a la carrera.
Sabiendo que era inútil correr o tratar de rehuir el ataque, el hombre cerró los ojos. Y de pronto, al mismo tiempo que del graderío se elevaba una exclamación de asombro, en lugar de una dentellada mortal, sintió en las manos unos lametazos calientes y húmedos. El león se había postrado ante él y sumisamente le lamía las manos y los pies.
A la vista de un suceso tan prodigioso, las autoridades le perdonaron la vida y le encomendaron el cuidado del león. Así, animal y hombre, tuvieron motivos de agradecimiento mutuo y dieron testimonio de que es posible la amistad entre rivales aparentemente irreconciliables.
Esta historia tan singular me hace concebir la esperanza de que León acoja con afecto a la reina Dido.

*Detalle de la zarpa de uno de los leones que presiden la entrada del Congreso de los Diputados en Madrid.
**Detalle de la cabeza de un león en el parque de Canalejas de Alicante.
***Vista de León. Foto tomada de internet.
Presentación, novela, Dido, León, Feria del libro
