En memoria de Luis Barceló Verdú
Quede esto grabado en la piedra:Que has vivido, padre. Que amaste y fuiste amado, que bebiste las copas de felicidad y desdicha que decidió Fortuna, que nos regalaste el don de nuestra vida y el de tu propia vida. Que fuiste humano incluso cuando el Destino te hizo beber a destiempo las aguas del Leteo y ellas borraron tu memoria mientras aún caminabas por la tierra. Que fuiste digno, padre. Y que tu dignidad y nuestro amor fueron mucho más poderosos que el olvido.
Nota: Sirvan estas palabras de recuerdo a mi padre como homenaje a las personas que han sufrido o sufren Alzheimer, para que no olvidemos el respeto y los cuidados que merecen, para que luchemos por su bienestar. El Leteo era uno de los ríos del Hades, la morada de los muertos. Al beber de sus aguas, los muertos olvidaban por completo su vida pasada.