jueves, mayo 14, 2009

EL RAPTO DE EUROPA


Ay, Europa, noble doncella. Te sentaste cándidamente sobre el lomo de un toro de apariencia mansa y él te separó de los tuyos para siempre. Apenas el animal penetró con sus patas en el agua, cuando tú ya intuiste que no podrías regresar a la orilla, cada vez más distante. Se marchitaron de pronto las guirnaldas que adornaban su testuz y bajo ellas reapareció la naturaleza de la bestia. Qué paradoja: hubiste de agarrarte con fuerza a tu captor para no caer al agua, para no ahogarte en ese mar tuyo, ese mar nuestro testigo del abuso que se cometía contra ti.

Cuando arribásteis a la ribera a donde te conducía para poseerte, Júpiter se despojó de su disfraz de toro y se manifestó ante ti con todo su esplendor divino. Y tú, virgen ingenua, le temiste más que cuando parecía un toro manso.

Luego, Júpiter premió al toro de cuya apariencia se había valido para raptarte, colocándolo en el cielo, entre las estrellas. Y a ti te dejó preñada flotando sobre el mar, extensa, varia, hermosa, para que muchos pueblos pudiéramos llamarte patria.


NOTA 1: Ovidio, en su obra “Fastos”, señalaba el día 14 de mayo como aquel en que se veía en el cielo la constelación de Tauro, el toro, y atribuye el origen del nombre al mito del rapto de Europa por Júpiter, bajo la apariencia de un toro. En su obra “Metamorfosis” relata este mito.

NOTA 2: Por mi parte, quiero animar a todos los amigos y lectores de este blog a que participen en las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán el próximo 7 de junio. Hemos de hacerlo si queremos construir una Europa sólida y solidaria. No nos la dejemos raptar…


* Detalle de la pintura "Rapto de Europa" de Boucher. Imagen tomanda de internet.
**Detalle de pintura preparatoria para el "Rapto de Europa" de P.P. Rubens. Imagen de internet
***Detalle de la constelación de Tauro, con Júpiter en el centro, el planeta más brillante. Imagen de internet.

domingo, mayo 10, 2009

CONTRA LOS MALOS ESPÍRITUS


Mi ama me había prevenido, según dice, pero el sol calentaba de manera tan agradable en el jardincillo de casa, que yo no había conseguido mantener los ojos abiertos y menos aún los oídos. Mi lomo, mis patas, mi rabito estaban tan deliciosamente relajados, que era imposible que pudiera prestar atención a sus palabras. De hecho, creo que su voz contribuyó, y mucho, a ese estado de beatífico bienestar. Recuerdo haber suspirado profundamente varias veces y, ¡caramba! ella debió darse cuenta de que una gata en esas condiciones no estaba en situación de atender ni de razonar.

Así que ¡menudo susto me he llevado esta madrugada! Dormía felizmente a los pies del lecho de mi ama, cuando me ha despertado una patada en el espinazo y un grito de la esclava Ruda. Ella ha fingido un traspié por haber tropezado conmigo y ha dicho cosas muy desagradables de mí, pero yo sé que lo ha hecho a propósito. Y que Jano me perdone, pero mi intención de año nuevo de tener buenos sentimientos hacia Ruda hace semanas que se desvaneció.

A toda prisa se ha levantado mi ama y, al verme con el lomo erizado y dispuesta al ataque, ha tratado de calmar mi inquietud.

- No es nada, no te alteres. ¿No recuerdas que te lo expliqué ayer? Debemos levantarnos para la ceremonia de los lemures. Ahora vamos a salir al peristilo –. Me ha levantado del suelo y estrechado contra su pecho, pero sólo un poquito, porque ya ha aprendido a no estrujarme.

Todos los habitantes de la casa estábamos reunidos allí, en silencio, entre los arbustos, cuando he visto llegar al amo. Iba descalzo y vestía una túnica corta. Y lo más llamativo para mí es que hacía un gesto muy grosero con la mano, y nadie se extrañaba. Se ha acercado a la fuentecilla que hay en el centro y se ha lavado las manos. No se oía ni una palabra y, salvo yo, ninguno debía ver mucho, porque era completamente de noche. Un esclavo se ha colocado a su lado llevando en las manos un cuenco lleno de habas negras. Y ambos se han dirigido al interior de la casa.

Yo no entendía tanto misterio y he maullado un poco, levantando la cabeza hacia la de mi ama.

- Chissssss – me ha dicho ella. Y entonces he oído al amo decir en voz bastante alta:

- “Tiro estas habas y por ellas me rescato a mí y a los míos” –. Lo ha repetido varias veces en distintos lugares de la casa, porque nosotros no nos movíamos del sitio, pero su voz venía de diferentes partes.

- Es un rito para alejar de nosotros a los espíritus de nuestros antepasados muertos que pudieran hacernos daño, los lemures. – me ha susurrado mi ama –. Ellos van recogiendo las habas que mi padre arroja hacia atrás, sin volverse, y así se marcharán y no nos causarán ningún trastorno.

En ese momento, el amo se ha dejado ver de nuevo, ha vuelto a lavarse las manos en la fuente y luego ha cogido un mortero de bronce y la maza que le ofrecía un esclavo. Los ha levantado, y ha empezado a golpear el mortero con la maza. Me ha dado un escalofrío, porque el sonido me parecía muy fúnebre.

- “¡Manes de mis antepasados, salid de aquí!” – decía cada vez que golpeaba el mortero. Y cuando ha terminado de hacerlo nueve veces, ha mirado por encima de su hombro y ha verificado que los lemures, que debían haberlo seguido a sus espaldas durante toda la ceremonia, habían desaparecido.

- Podemos ir de nuevo a dormir – me ha dicho entonces mi ama. – Ahora estamos protegidos de los malos espíritus…

Ella se ha dormido en un instante, pero a mí me ha costado mucho conciliar el sueño. Saber que he podido tener cerca espíritus malignos sin enterarme no me hace mucha gracia, aunque en todo este tiempo yo no había intuido ningún peligro. Pero debe ser cierto, porque esta mañana he buscado con mucha atención las habas y no he hallado ni una…



NOTA: La fiesta de las Lemuria se celebraban los días 9, 11 y 13 de mayo. La ceremonia que he descrito era el rito para ahuyentar a esos espíritus de los muertos, los lemures, y la realizaba el cabeza de familia a media noche. Nueve veces arrojaba las habas por encima de su hombro, sin volverse, recorriendo la casa y pronunciando la fórmula descrita. Se suponía que las sombras iban detrás de él recogiendo las habas. Y luego terminaba golpeando otras nueve veces un objeto de bronce y pronunciando la fórmula también recogida en este texto. Conocemos esta ceremonia por Ovidio, pero nada se dice de los habitantes de la casa. Yo he supuesto que se levantarían y quedarían agrupados en un lugar mientras se desarrollaba el rito, de modo que esa parte es invención mía.

Gracias a mis amigos gatitos que han servido de modelo:

*Fotografía de un gato proporcionada por
Antiqva

** Miss Lizzie Crabb, la gatita de Alyxandria fotografiada por ella misma

***Karo, el gato de Krisih y Jacarma> fotografiada por ellos.



jueves, mayo 07, 2009

HELADOS DE GIOLITTI PARA EL CALOR

Texto de Antonio Portela



“Roma, 7 de mayo de 2005.


Los helados de Giolitti son los mejores del mundo. Siempre está abarrotada. Hace mucho calor en Roma. Calor de verdad. El helado es lo único que resulta barato en la opulencia romana. Existe un sabor que no se parece a ningún otro. Creo que se trata de nuestra leche merengada, pero no tiene nada que ver. Fior di latte, ése es el sabor de Roma. Alguien batió por primera vez el mármol de los foros y creó este helado blanco como el dintel sin estrenar del templo de Saturno en una tarde de mayo.”

ANTONIO PORTELA.- “Ciudadano romano”.- El Gaviero Ediciones.



*Vista del Foro Romano. El templo de Saturno es el de la derecha, con 8 columnas. Roma. Foto: Rafa Lillo.

**Una flor en la terraza de Isabel romana. Valencia.

lunes, mayo 04, 2009

AUGUSTO DEDICA EL TEATRO MARCELO


¿Diez años han pasado ya? ¡Diez años…! Y aún me parece que en cualquier momento Marcelo va a asomarse por esa puerta y preguntar por su madre. ¡Qué lástima…! No es justo que la muerte se lleve a los jóvenes cuando abundan las viejas como yo… Claro que a veces las Parcas reciben ayuda. ¡Ay, qué digo! Quieran los dioses sellar mis labios y no permitir que de ellos salgan palabras imprudentes. ¡Buena se armaría si alguien me oyese…! Ya tuvimos bastante drama cuando el pobre Marcelo murió. Y no digo ya por su muerte que, claro está, nos dolió tanto, sino por el empecinamiento de mi señora Octavia en acusar a su cuñada Livia de haberlo envenenado. Bueno, la misma Livia no, su médico, pero sin duda instigado por ella. Y es comprensible la locura de Octavia, porque ¿qué madre no se hubiera desesperado y gritado y rasgado las vestiduras si su hijo de diecinueve años, más fuerte que un roble y bello como el mismo sol se le hubiera muerto de la noche a la mañana? Un joven tan brillante... Aún se recuerda en Roma los magníficos juegos que había celebrado aquel mismo año, por todo lo alto, sin preocuparse de cuánto dinero se gastaba… Daba gusto verlos a él y a su esposa Julia, hacían muy buena pareja, tan jóvenes, tan guapos ambos, siempre alegres. Me pregunto cómo habrían sido sus hijos si les hubiera dado tiempo a concebirlos… Guapos, muy guapos. Y muy afortunados, porque no hay en todo el imperio una familia que ocupe un lugar más alto ni con mayor poder.

Así que ¡diez años ya..! Y mi pobre señora Octavia que no se recupera del disgusto. No le consuelan los nietos ni la apartan de su pena las demás alegrías y pesares, que de todo ha habido en estos años. Y no sé si ha sido buena idea que su hermano Augusto haya decidido dedicar el teatro a la memoria de Marcelo, no sé… Me huelo que lo ha hecho para resarcir a Octavia, para hacerle abandonar la idea de que hubiera sido Livia la culpable de la muerte de Marcelo. ¡Como si eso fuera posible…! Como si mi ama no tuviera a Livia atragantada, como si nadie supiera que la ambición de esa mujer no tiene límites, como si alguien ignorase que Livia aborrecía a Marcelo tanto como aborrece a su hijastra Julia.

Todo el mundo dice que Augusto es el amo de Roma. Y yo, que no soy más que una esclava ignorante, me digo muchas veces que sí, que Augusto será el amo de Roma y de todo lo que quieran, pero tiene una harpía por mujer y aún no se ha enterado… Mi ama sí, mi ama sabe que Livia es su enemiga. Y aunque esta tarde su querido hermano Augusto vaya a celebrar una gran ceremonia y dedicar el teatro de piedra a la memoria de Marcelo, su corazón de madre está destrozado y no se recompondrá. Perder un hijo a manos de alguien de la propia familia... No hay teatro, ni piedra, ni ciudad, ni palabras, ni homenajes que curen una herida así.



NOTA: El 4 de mayo del año 13 a.C. Augusto dedicó un magnífico teatro a la memoria de su sobrino y yerno Marcelo. La construcción del teatro la había iniciado Julio César y continuado Augusto, siendo inaugurado en el año 17 a.C. Ignoro los motivos por los que años después lo dedicó a la memoria de Marcelo, aunque puedo suponer que lo haría para conmemorar los 10 años de la muerte del joven, ocurrida en el 23 a.C. Augusto y su hermana Octavia estaban muy unidos y habían casado entre sí a sus respectivos hijos, Julia y Marcelo. Augusto había decidido convertir a Marcelo en su sucesor, algo que se truncó con la muerte prematura del joven. Octavia siempre creyó que Livia, la segunda esposa de Augusto, había mandado envenenar a Marcelo para despejar el camino a sus propios hijos, habidos en un matrimonio anterior. Desde luego, con crímenes o sin ellos, Livia consiguió su objetivo: su hijo Tiberio fue el emperador que sucedió en el trono a Augusto.


El teatro Marcelo tenía capacidad para unos 15.000 espectadores.


*Vista del Teatro Marcelo. Roma.

**Detalle de cabeza masculina. Museos Capitolinos. Roma.

***Detalle de retrato de Livia. Museo Arqueológico Nacional. Madrid.

****Detalle de trozos decorativos caidos junto al Teatro Marcelo. Roma.

viernes, mayo 01, 2009

EN EL CAMINO.- DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES

Yace aquí un muchacho de la aldea de Contu, situada al sur de la frontera de la provincia de África, muerto mientras se dirigía a Roma. Sus andrajos no le impedían reír a todas horas y jurar que se convertiría en el gladiador más famoso del imperio. Extendía los dedos de las manos para indicar a cuántas mujeres sería capaz de satisfacer en una sola noche y todos nos burlábamos de él, porque era flaco como un palo. Soñaba con conquistar el alma y el corazón de Roma. Sin embargo, ahora debemos dejarlo aquí, al borde del camino, sepultado bajo un montón de piedras, en una tumba sin nombre. Y yo, - ¡oh compañero de fatigas, amigo, hermano! –, yo debo continuar adelante, aún sabiendo que los imperios no tienen alma.


Dedicado a los inmigrantes que vienen a trabajar a los países ricos con la esperanza de construirse una vida mejor y en memoria de todos los que se dejaron la vida en el camino.

*Detalle de pintura mural. Museo Massimo alle Terme. Roma.
**Flores.



lunes, abril 27, 2009

INVITACIÓN A LA FIESTA DE FLORA


Ciudadanos, amigos, habitantes todos de la ciudad de Rómulo, ¡escuchadme! : preparad vuestro ánimo al regocijo y la dulzura, porque mañana empieza el festival en honor a Flora. No hay una diosa más amable ni más agradecida. ¿Qué doncella o qué muchacho no resplandece cuando se ciñe las sienes con los frutos de la diosa? Ah, ella es la campeona de la belleza y su mayor valedora, pues cada año hace brotar en nuestros jardines rojas anémonas, narcisos, rosas, violetas, la flor del azafrán y todas las demás que usáis para trenzar vuestras coronas y decorar las mesas de los banquetes en las calles. ¿Y qué nos pide ella a cambio? Flora no quiere oír hablar de sacrificios de animalillos, porque no ama la sangre ni la muerte es cosa suya. Por el contrario, le complace escuchar nuestras risas, el gracejo desenfadado de cuantos jóvenes y viejos se han excedido bebiendo vino y piden más; las voces de quienes cuentan historias divertidas y picantes, y gastan bromas y se resisten a volver a sus casas aun cuando las antorchas que, para prolongar la fiesta, iluminan las calles estén ya a punto de extinguirse.

¡Ea!, ahuyentad de vuestra frente las arrugas y las preocupaciones. ¡Que no vea Flora un solo rostro triste ni pueda pensar que no apreciamos sus regalos! Quedan desterradas de Roma las penas a partir de mañana y les está prohibido volver hasta que hayan trascurrido otros cinco días. Y vosotras, las que vendéis placeres – sea por poco o por mucho dinero –, preparaos para vuestro desfile sagrado. Que nunca el Circo Máximo haya visto antes de este año ondular y exponerse a la luz del sol tantos cuerpos desnudos para honrar a una diosa tan benévola.

Flora nos recuerda cuán bella y efímera es la vida y es un necio quien desoye su lección.




NOTA: Las "Floralia", fiestas en honor a la diosa Flora se celebraban entre el 28 de abril y el 3 de mayo. Se ponían mesas en la calle, se adornaban con guirnaldas y flores, se bebía vino y se festejaba a la diosa. Por la noche se encendían antorchas por la calle para prolongar la fiesta. Las prostitutas desfilaban desnudas en una especie de procesión sagrada. El templo de Flora estaba en las proximidades del Circo Máximo.

*Guirnalda de flores y frutas. Giovanni da Udine. Logias de Rafael. Roma.
**Detalle de relieve. Museo Massimo alle Terme. Roma.
***Detalle de pintura mural. Museo Massimo alle Terme. Roma.

jueves, abril 23, 2009

PROMESA DE AMOR ETERNO

A Soledad Sánchez M. y a Antonio Martín Ortíz



La luz del mediodía destellaba sobre las ondas del lago. De vez en cuando una perca se deslizaba cerca de la orilla y producía un leve chapoteo respondido por un coro de gorriones. No se veía ni un solo cuervo de los muchos que anidaban allí. Al menos, no los veía Baucis. Llevaba rato sentada al sol en el único poyo de madera que había junto a la puerta de su choza, con la espalda y la cabeza apoyadas en la pared. Cerró los ojos y aguzó el oído. A pocos pasos se oía el frotar de un manojo de ramas contra el suelo de mármol del templo de Júpiter. Ras… ras… ras... Un ruido lento, porque Filemón era tan viejo como ella y le quedaban pocas fuerzas. Eso era lo único que perturbaba la felicidad de Baucis: pensar que pronto la muerte los separaría. Una idea casi insoportable para quienes se amaban intensamente desde hacía más de seis décadas.

- Sé lo que estás pensando – dijo Filemón, sentándose al lado suyo. Baucis ladeó graciosamente la cabeza para apoyarla en la de él e hizo un gesto de asentimiento.

- ¿Se acordará Júpiter de cumplir la promesa que nos hizo? – respondió. – Somos tan insignificantes… Me da miedo que la haya olvidado. O que, sin darnos cuenta, lo hayamos ofendido y ahora no la quiera cumplir. Ya viste lo severo que fue al castigar a nuestros vecinos. Y espero que no se irrite si llegan a sus oídos mis palabras.

- Vamos, vamos, Baucis, no pienses eso. Y además, no es asunto de los mortales el juzgar a los dioses. Y menos aún nosotros, que hemos sido tan favorecidos por ellos. Aunque a decir verdad, ¿qué ser, divino o humano, no hubiera premiado tu generosidad y tu dulzura?

- No me des méritos que no me corresponden, Filemón – protestó Baucis con una sonrisa – porque fuiste tú quien trajiste a nuestra choza a aquellos dos desconocidos. ¡Qué pena daban…! Parecían aún más pobres que nosotros ¿te acuerdas? con los vestidos raídos, los pies en carne viva y aquellas caras de hambre…

- Y de desesperación, pobrecillos. Imagínate, ir casa por casa pidiendo ayuda y que nadie les brindase ni un poco de agua… – añadió Filemón.

- Apenas los hiciste entrar, me dejaste con ellos y te fuiste corriendo al huerto a traer nabos y lechugas. ¡Cada vez que pienso que estuve a solas durante un buen rato con el mismísimo Júpiter y con Mercurio, me entran temblores…! De haberlo sabido cuando cruzaron el umbral, creo que me hubiera desmayado.

Filemón le pasó el brazo por los hombros y la apretó suavemente.

- ¿Sabes, querida esposa, que somos los mortales más afortunados? Más pobres que las ratas y más dichosos que nadie a quien hayamos conocido jamás. Amarte y ser tu esposo es lo más maravilloso de mi vida. Sí, hemos tenido mucha suerte.

- Y después de nosotros, quien más suerte tuvo fue la oca – dijo Baucis dando golpecitos con el índice en el pecho de Filemón, que no pudo reprimir la risa. Le embelesaban las bromas y el buen humor de ella.– ¡Yo toda apurada tratando de sacarla de entre las piernas de los dioses, sin saber que eran dioses, para echarla al puchero, y ella escabulléndose de mí pero sin separarse ni un ápice de ellos! Ya lo creo que tuvo suerte. Cuando intercedieron por ella y me pidieron que no la sacrificase, recibió de los dioses el regaló de una vida larga. Porque claro, si el propio Júpiter había renunciado a comérsela, ¿cómo nos la íbamos a comer nosotros, aunque estuviéramos muertos de hambre? Debe ser la única oca en el mundo que murió de vieja.
Los ancianos rieron con ganas y luego callaron. No podían seguir bromeando al recordar lo que ocurrió después. Habían preparado a toda prisa la mesa con los pocos y pobres alimentos de que disponían y disfrutaron viendo con cuánta alegría y apetito los engullían los forasteros. Una vez terminada la comida, los invitados se dieron a conocer: no eran unos vagabundos como hacía creer su apariencia, sino los dioses Júpiter y Mercurio. Para Baucis y Filemón fue un momento terrible, porque al estupor que les produjo esa revelación se unió otra noticia que los dejó helados: Júpiter había decidido castigar a ese pueblo cruel que le había cerrado las puertas. Y así, sin darles tiempo a reaccionar, les pidió que lo siguieran y emprendieron una caminata para subir a un cerro. Al llegar a lo alto, hombres y dioses se detuvieron y se volvieron para mirar el valle que habían dejado atrás.


¡Qué dolor tan agudo sintieron al ver que el valle ya no existía y que aquella hondonada donde se levantaban las casas de sus vecinos, los campos de cultivo, los pastos y los corrales, había quedado sepultada por las aguas de un lago! La miserable choza en la que habían vivido hasta entonces se había transformado en un templo de mármol de altísimas columnas que se reflejaban en el agua transparente. Entonces, Júpiter los miró con ojos penetrantes y les manifestó su voluntad de premiarlos concediéndoles sus deseos. Baucis y Filemón se miraron y apenas cruzaron entre ellos unas palabras antes de dar su respuesta. Pidieron al padre Júpiter dos cosas: una, seguir viviendo allí y dedicarse al cuidado del templo; la otra, la más importante, morir los dos a la vez.

- ¿Crees que Júpiter cumplirá su palabra? – insistió Baucis. Su voz sonaba cansada.

- ¿Sabes de algún dios que haya dejado de cumplirla? – respondió su marido. – Hummmm… Tengo mucho sueño, querida mía. Barrer el templo me ha dejado exhausto.

- Y hace un calorcillo tan agradable … Dame la mano, Filemón.

Unieron sus manos arrugadas y entornaron los párpados. Los pliegues que surcaban sus rostros se hicieron más profundos y sus cuellos adquirieron un aspecto leñoso. Baucis abrió los ojos un momento. Los dedos que Filemón y ella tenían entrelazados habían empezado a crecer, se alargaban hacia el cielo cubriéndose de brotes y se multiplicaban en nuevas ramas. Vio que las orejas de su amado se volvían finas y puntiagudas como las hojas del roble. Quiso tocarse ella misma el rostro con la otra mano, pero no pudo moverla. Y al notar que sus pies echaban raíces y se enlazaban bajo la tierra con las raíces de Filemón, comprendió que Júpiter estaba cumpliendo su promesa.


NOTA 1: Este texto está inspirado en una fábula relatada por el poeta Ovidio en su obra Metamorfosis. De Antonio Martín Ortiz surgió la idea de hacer entre él, Soledad Sánchez M. y yo misma un trabajo conjunto, presentando el texto antiguo, una poesía y la recreación del mito mediante el texto actual que habéis leído. Así que podéis disfrutar del texto de Ovidio en el blog de Antonio Martín Ortíz, y del poema inspirado en esta misma historia en el blog de Soledad Sánchez M . Esperamos que lo disfrutéis.

NOTA 2: Antonio Martín Ortiz me informa que Ovidio utiliza para referirse al árbol la palabra “quercus”, que debería traducirse por “encina” y no por “roble”. Esta observación tiene más interés si cabe teniendo en cuenta que la encina era el árbol de Júpiter.


*Vista del lago de Villa Borghese, con el templo de Serapis. Roma.
**Detalle de escultura femenina. Museos Capitolinos. Roma.
***Detalle de cabeza masculina. Museos Capitolinos. Roma.
****El dios Mercurio. Jardines de Monforte. Valencia.
*****Detalle del “Moisés” de Miguel Ángel. Iglesia de San Pietro in Víncoli. Roma. Foto de Rafa Lillo.
****** y *******Detalles de dos robles, fotografías gentileza de nuestro amigo Pedro de
La tierra de los árboles

lunes, abril 20, 2009

ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE ROMA (2.762 años han pasado ya...)


Levántate, vamos. No es día para holgazanear. ¿Bebiste tanto anoche que no recuerdas que nuestro jefe Rómulo va a realizar los ritos propiciatorios para fundar la ciudad nueva? Y ahora que lo digo, ¿no te habían encargado a ti conducir hasta la colina a la vaca y al buey blancos que han de uncir al arado? ¡Mal empezamos si te olvidas de tus obligaciones! Ya no eres un esclavo al que hay que estar todo el tiempo dando órdenes, ¿sabes?, así que tendrás que comportarte como un hombre libre y ejercer tu propia responsabilidad. Eso es lo que Rómulo ha prometido a quienes vengan a formar parte de Roma, que todos serán libres y tendrán derechos, aunque sean esclavos fugitivos como tú. Así que, venga, lávate la cara en el río y ve corriendo a por los animales.


Y tú, Plotino, avisa a Remo para que venga aquí. Quiero que me ayude con los preparativos de la fiesta de la diosa Pales. La celebraremos apenas su hermano termine con la ceremonia del trazado de la muralla, así que hemos de dejarlo todo preparado, no vaya a ocurrir que luego no tengamos suficiente tiempo. No conviene desairar a una diosa de la que depende la protección de nuestras ovejas e incluso la protección de todos nosotros, los pastores. Cuando lo hayas avisado, ve tú mismo con tres o cuatro hombres a buscar hojas y ramas para adornar los rediles y ocúpate de que otros preparen coronas para colocar sobre los portillos de entrada. ¡Y no olvidéis coger laurel en abundancia, lo necesitaremos para las purificaciones!


Quieran los dioses sernos propicios y otorgarnos su protección, a nosotros y a Roma. Que puedan nuestros descendientes honrarnos como sus primeros habitantes, disfrutar de ella y engrandecerla. Que esa muralla cuyo surco va a trazar Rómulo, nos proteja para siempre de nuestros enemigos…



NOTA 1: Según la tradición, Roma fue fundada el 21 de abril del año 753 a.C. Su fundación se atribuye a los gemelos Rómulo y Remo, si bien fue Rómulo su primer rey. Este día, que en boca del pastor al que acabamos de oír se esperaba dichoso, terminó en tragedia.

En cuanto al rito de fundación de la ciudad, parece que se siguió el rito etrusco, consistente en trazar un surco para marcar el trazado de la muralla. Donde tenían que ponerse las puertas, se levantaba el arado del suelo. La muralla de Rómulo era cuadrada y se trazó sobre la colina llamada Palatino. De ella se han encontrado algunos restos arqueológicos.

Rómulo, Remo y sus seguidores eran pastores, de ahí la importancia que tenían todas las celebraciones religiosas de carácter pastoril: la de Pales – que coincidió con el día de la fundación –, la de Fauno, y otras. Por último, señalar que Rómulo creó un “asylum” en otra colina, la llamada del Capitolio, para acoger como ciudadanos a los esclavos que quisieran unírsele, prometiendo que quedarían bajo su protección. El “asylum” se hallaba donde en la actualidad está la plaza del Campidoglio.

NOTA 2.- Aunque me encantaría seguir el calendario de manera estricta, me es imposible. De ahí que haya adelantado un día el colgar este post. Hubiera sido mejor hacerlo el mismo día 21, pero…


*Loba Capitolina, con los gemelos Rómulo y Remo. Museos Capitolinos. Roma.

**Colina del Palatino. Las costrucciones cubiertas por un tejadillo ubicadas justo delante de un grupo de pinos, son los restos de las cabañas de Rómulo. La masa arbórea de detrás es la colina del Aventino. Roma.

***Restos de las cabañas de Rómulo. Las perforaciones en el suelo eran para colocar los postes de madera que sujetaban los techos de paja y las paredes. Colina del Palatino. Roma.

****Acceso a la plaza del Campidoglio, en el Capitolio. Donde ahora está la plaza, es donde puso Rómulo su "asylum". Roma.

jueves, abril 16, 2009

DECLARACIÓN DE AMOR PERVERSO

Poema de Antonio Manilla.




¿Es Roma grande?
No más que otras ciudades.

¿Es Roma antigua?
Como ella hay otras;
pero menos que Byblos,
Troya o Cartago.

Nombras lugares muertos.
Ella tampoco vive.

¿Es, al menos, hermosa?
Como una vieja dama,
cubierta por afeites,
llena de cicatrices.

Entonces, no lo entiendo.
- dijo ella -,
que buscaba respuesta
a mi pasión por Roma.

Muy simple, respondí:

Es la ciudad más cruel, pues pone
– eternidad, amor, belleza –
todo lo inalcanzable a nuestro alcance.


ANTONIO MANILLA.- “Momentos transversales”. XII Premio José de Espronceda de Poesía Ciudad de Almendralejo, 2007.- Editado por Pre-textos.


Después de que hayáis gozado de este maravilloso poema de Antonio Manilla, buen amigo y extraordinario poeta, amante irredento de Roma, creo que comprenderéis aún mejor que este blog cumpla ya 3 años y me siga produciendo alegría e ilusión a diario.

¡ TRES AÑOS YA…!


Gracias a todos cuantos pasáis por aquí y me ofrecéis vuestra amistad y apoyo. Como esas columnas del templo de Apolo Sosiano que están en la imagen, vosotros me sostenéis.

* Vista de Roma desde la colina del Gianicolo. Las ruinas que se ven justo delante de la masa de árboles, son los restos de los palacios imperiales. Roma. Foto: Rafa Lillo.
**Vista de Roma desde la colina del Gianicolo. La terraza que se ve en primer término y a la izquierda es de la Embajada de España ante la República Italiana. Roma. Foto: Rafa Lillo.
***Restos del templo de Apolo Sosiano. Roma. Foto: Rafa Lillo.


lunes, abril 13, 2009

MECENAS SE ASOMA A LA VIDA


Cilnia, querida hija, alégrate conmigo porque tengo una buena noticia que darte. Ya sé, ya sé que los dolores del parto te tienen postrada, pero es importante. Hace un momento, cuando salía de mi casa para venir a tu lado, me he encontrado por casualidad con el augur Ligurino, ya sabes, ese que es ciego y vive cerca de casa de tu hermana. Con las prisas por venir cuanto antes no lo había visto, pero él se ha interpuesto en mi camino obligándome a detenerme.

“Por mucho que corras, noble Nevia, tu nieto no nacerá antes”, me ha dicho. “Así que ¿será un varón?”, le he preguntado. ¿Y sabes qué me ha respondido?:

“Será un varón, sí, y muy superior a los demás. ¿Has visto alguna vez una de esas estrellas que arrastran tras de sí una cola destellante y hacen brillar a su paso otras estrellas? Así será. Y lo he visto también guiar un carro que se dirigía hacia lo más alto de la cúpula celeste, llevando un pasajero envuelto en luz. Dichosa tú, y tu hija y toda vuestra familia, porque ese niño que está a punto de nacer os honrará a todos y será a su vez honrado en los tiempos venideros.”

Veo que sonríes. Muy bien, hija mía. Ahora dame la mano y haz cuanto te diga Egle. No hay en el mundo una partera mejor. Y tú, Egle, pon en juego todo tu saber para que nazca bien la criatura, porque no todos los días se trae a la vida una estrella.


NOTA: Cayo Mecenas nació el 13 de abril del 70 a.C. en Arretium, la actual Arezzo (Italia) en el seno de una antigua familia de origen etrusco. A veces se le llama Cilnio por ser ese el nombre de su familia materna. Amigo de Augusto (que llegaría a ser el primer emperador) lo ayudó intensamente en su ascensión política, encargándose sobre todo de la labor propagandística. Su principal activo fue el proteger las artes, asumiendo el patronazgo de importantísimos poetas como Virgilio, Horacio y Propercio. Aún hoy en día a los protectores de las artes se les denomina “mecenas”. Legó a Augusto su maravillosa villa en Roma.

*Matrona de la Domus Baebia Saguntina. Sagunto. España.

**Sonajeros que solían regalar los romanos a los recién nacidos. Domus Baebia Saguntina. Sagunto. España.

lunes, abril 06, 2009

VIVID A LA MANERA GRIEGA…





Carta de Cecilia, en Sagunto, a su amiga Elia en Roma.

Debo decirte, Elia querida, que hoy he vivido una jornada deliciosa. ¡Cuánto hubiera deseado que estuvieses aquí! Te habría gustado ver a tu hermana menor haciendo los honores a la diosa Cibeles, pues ha participado en la pompa con la que se abren los juegos megalenses. y te aseguro que lo ha hecho con gran dignidad. Acompañaba a las matronas de la familia Baebia, nada menos… Yo no tenía planes de asistir, sabes que me siento mucho más cómoda retirada en mi villa del campo, pero ayer mismo vino Antilia a visitarme y juró que no se marcharía de mi casa hasta que accediera a acudir al teatro con ella. En su dramática opinión, si no asistía este año a las celebraciones de Cibeles me convertiría en la peor ciudadana romana de todo el imperio. Me alegro de haber cedido a sus presiones.


Poco antes de entrar, vi a las hijas de tu tío Elio Claudio. Creo que no las reconocerías de tanto como han crecido. La mayor me pareció muy pensativa, dicen que es una joven muy inclinada al estudio, como yo. Y en cuanto a la pequeña, te aseguro que resultaba encantadora y tan bella como su madre. Ambas me saludaron muy afectuosamente. También encontré a nuestra amiga Plautilla y a muchos de nuestros conocidos y hablamos de ti.

Nuestro querido teatro - ¿recuerdas, cuántas veces hemos disfrutado juntas en él?- estaba precioso. Los ediles curules de este año lo han repristinado y te aseguro que no tiene nada que envidiar a otros que yo haya visto. Hacía años que no representaban la famosa Mostellaria de Plauto y eso aún atrajo a más público. Parece increíble, le decía yo a Antilia, cómo una obra que es ya tan antigua consigue hacer reír tanto al público. Y ella me decía que ver a un padre engañado y a un hijo despilfarrar su hacienda es un motivo eterno de chanza… sobre todo porque cada cual piensa – cándidamente – que no le va a ocurrir a él. Y, añado yo, porque a la plebe le encanta ver hacer el ridículo a los ricos potentados. Y, para serte sincera, a mí también.


Los actores eran buenos. Parece ser que venían de más allá de la frontera oriental pero, pese a ser bárbaros, hablaban un latín decente. ¡Cuántas veces pienso en la fortuna que tenemos al disfrutar de una lengua común en un territorio tan extenso! Pero bueno, no quiero desviarme del festejo. El público disfrutó mucho, alborotó mucho, sobre todo cuando la actriz que hacía el papel de la cortesana Filemacia se dejó ver casi desnuda y, como es costumbre, desde las gradas se increpaba a los actores según los gustos de cada cual. Nuestras viejas costumbres no se pierden…


Elia, querida amiga, ruego a los dioses que me concedan la dicha de compartir contigo estos juegos el próximo año, sea aquí en Sagunto, sea en tu Roma querida . Te echo mucho de menos y ayer, al terminar la función, pensé con nostalgia que con gusto olvidaría mis obligaciones durante un tiempo y me entregaría a vivir “a la manera griega” en compañía tuya. Aunque esté mal que lo desee una matrona...

Vale.




NOTA 1.- Los juegos megalenses se celebraban en honor de la diosa Cibeles. La imagen de la diosa era paseada por las calles de Roma montada en un carro tirado por leones e iba acompañada de timbales, flautas y tambores y gritos estridentes. Empezaban el 4 de abril y se prolongaban hasta el 10, en que concluían con una gran procesión con imágenes de dioses en el Circo Máximo después de haberse celebrado una carrera de caballos.

NOTA 2.- Plauto nació en la Romaña en el año 254 a.C.y murió en Roma en el 184 a.C. Si imaginamos que la carta que acabamos de leer pudo ser escrita en el siglo II d.C., la obra Mostellaria tendría ya en torno a los 400 años de antigüedad. De ahí que Cecilia diga que es una obra ya antigua.

* Vista parcial del teatro romano de Sagunto. Sagunto 2009

* *y ****Jovenes romanas participantes de los Ludi Saguntini. Sagunto, 2009

***Pompa de los juegos megalenses. Ediles curules. Sacerdotes Gallos. Mostellaria. Sagunto 2009.

*****y ss. Vendedoras a la entrada del teatro. Vistas del teatro. Grupo de la Universidad de Barcelona.

jueves, abril 02, 2009

PLAUTO EN SAGUNTO



“(…) Ahora, mientras quieras y puedas, bebe,

derrocha la hacienda,

corrompe al hijo del amo – un joven excelente –

bebed día y noche, vivid a la manera griega,

comprad a vuestras amadas, liberadlas, alimentad

parásitos, banquetead opíparamente (…)”


El viernes 3 de abril, en el teatro romano de Sagunto, tendremos el honor de asistir una comedia de Plauto, titulada Mostellaria, a la que pertenece el breve fragmento anterior. Para mayor emoción, se representará en latín y el público asistirá ataviado con indumentaria romana.

A quienes les apetezca conocer mejor este acontecimiento, leer la obra en latín, castellano o valenciano, saber cómo hacerse un traje romano, acertar a responder cuando el acomodador o el vendedor de chucherías les hable en latín, aprender la canción que se ha sacado del fragmento anterior, pueden venir a curiosear y disfrutar aquí


NOTA.- Mi orgullo de madre me incita a poner un enlace con un artículo escrito por mi hijo Alejandro Lillo. Quienes hayan conocido el dolor de la represión o sean sensibles a él, quienes piensen que el mundo necesita ser más humano, o quienes, sencillamente, quieran comprobar cómo el mundo clásico tiene todavía muchas lecciones que darnos, creo que se alegrarán de leer La actitud de Aquiles

*Entrada lateral al Teatro romano de Sagunto. Sagunto. España.
**Detalle de un relieve en el Teatro de Pompeyo. Roma.