jueves, noviembre 22, 2012

EL AMOR Y LA ESPADA SON INCOMPATIBLES




- Desde que Lidia te declaró su amor, Síbaris, desprecias las armas y no te dejas ver en el Campo de Marte para entrenarte con tus compañeros como antaño. ¿Desde cuándo el amor y la espada son incompatibles? 

- No hay mayor locura, amigo mío, que cambiar las mieles del amor por las hieles hirientes del combate. Amo a Lidia. Y en ella amo a mi madre, a mis hermanas y a todas las mujeres del mundo, pues ella así me lo ha enseñado. Me dice: “¿Os hemos parido, acaso, para que os hagáis matar o matéis con violencia a los hijos de otras mujeres? Cuánto más sabio es amar y engendrar hijos para el bien, la virtud y la concordia”. Respondo pues a tu pregunta: desde que escucho la voz de mi amada he comprendido que el amor por los demás es incompatible con la espada.
 
NOTA 1: Este post me ha sido inspirado por una de las Odas de Horacio (I, 8) en la cual el poeta reprocha a Lidia el que, por causa de su amor, el joven Síbaris se haya alejado de las prácticas militares y deportivas en el Campo de Marte (lugar de entrenamiento de las tropas). Obviamente, en esa oda no hay ningún espíritu pacifista ni antimilitar, sino la constancia de que las mujeres tratan de apartar a los hombres del combate, poniendo como ejemplo a la diosa Tetis que, para evitar que su hijo Aquiles fuera reclutado para la guerra de Troya, lo escondió.

*Escultura en el cementerio no católico de Roma. Foto: Isabel Barceló

NOTA 2: Os dejo este vídeo para que juzguéis nuestras propias necesidades y las suyas.




martes, noviembre 20, 2012

INVOCACIÓN A LAS NINFAS PARA LOGRAR LA PAZ




Oh, ninfa Egeria, ¿aún brota tu fuente de agua pura en el mismo lugar donde solía? En el bosque a tus hermanas Camenas consagrado, ¿crecen todavía los robles, las sombras de la tarde, el silencio gozoso de lo sacro? ¿Se oye la voz suavísima de Carmenta, liviana como el viento, melodiosa como las ondas del agua al entonar sus cantos proféticos? Si es así, si aún perduráis en la tierra, en las aguas y en el aire, como creo; si vuestra inspiración se muestra en las danzas de las mujeres, en sus cantos, en la hermosura de sus gestos y en la sabiduría de sus obras y sus palabras; si aún estáis ahí, a las puertas de Roma, esperando nuestra invocación para ayudar al género humano, henos aquí. 

Escúchanos, Egeria. Pronuncia tus palabras de paz al oído de los poderosos en cuyas manos está el hacer la guerra o acordar la paz. Aplaca sus espíritus furiosos, pacifícalos, haz que emprendan el camino de la concordia y la mutua comprensión. No más muertos, no más dolor ni pueblos enteros desgarrados. Alza tu voz, Egeria, y haz que todos los seres humanos la alcemos contigo.

NOTA 1: Las ninfas Camenas eran cuatro: Egeria, Antevorta, Postvorta y Carmenta. Su bosque sagrado y la fuente de Egeria estaban al pie del monte Celio. La leyenda sostiene que Egeria fue la consejera del segundo rey de Roma, Numa Pompilio, a quien inspiró en muchos asuntos, especialmente en la pacificación de Roma y la concordia. Se les atribuían facultades proféticas, especialmente a Carmenta, e inspiradoras. Con el tiempo se las asimiló a las musas.

NOTA 2: Este post viene inspirado por los primeros esfuerzos que se están haciendo entre Hamás y el gobierno israelí para acordar una tregua que ponga fin a las crueles hostilidades recientemente desatadas.  

*Vía de las Camenas que llevaba a su bosque sagrado, tal como se presenta hoy. Es el sendero de tierra que aparece en primer término y corre paralelo al inicio de la Vía Appia. Foto: Isabel Barceló.

domingo, noviembre 18, 2012

DE DÓNDE VIENEN LOS PALACIOS



 
“Donde un día surgirán las primeras murallas de Roma, sobre la colina del Palatino, reinaba en [un lejano] tiempo el griego Evandro, venido de la Arcadia a la cabeza de un grupo de compañeros. Lo había guiado al Lacio su madre, la ninfa Carmenta y aquí él había fundado una ciudad, Pallantium o Palatium, del nombre de la ciudad griega de la cual había partido, o quizá de su abuelo Palante rey de la Arcadia o del hijo, que sería sepultado allí. Algunos, en cambio, sostienen que la ciudad, como la colina sobre la cual surgía, el Palatino, tomaba su nombre de Pales, diosa del pastoreo, o del verbo balare, “balar”, porque allí pastaban los rebaños, o de palari, vagar de un lado a otro, como hacen justamente los animales en los pastos.”
 
Que no olviden los inquilinos de los palacios que ellos, como nosotros, descienden de pastores... 
 

Texto entrecomillado de: LICIA FERRO Y MARIA MONTELEONE.- Miti romani.

Traducción del italiano: Isabel Barceló 

 NOTA: El nombre de “palacio” viene del latín palatium que a su vez toma la denominación de la colina Palatina, lugar donde se fundó Roma y que luego fue ocupada por las grandes mansiones (palacios) de los emperadores. 
  
*Rebaño de ovejas en la Via Appia, a las puertas de Roma. Foto: Isabel Barceló 

viernes, noviembre 16, 2012

CREE (ERRÓNEAMENTE) LA SERPIENTE



  

Cree la serpiente que, con su poder para infundir miedo, puede campar por cualquier lado, entrar en las casas, arrebatar la comida de las despensas, dar dentelladas a los niños o a los viejos, y ella misma quedar a salvo.

A ese pie que está junto a tu cabeza, serpiente, témelo. Pues si es cierto que en tus fauces tienes veneno bastante para provocar la muerte de seres  humanos, tu ponzoña se agota y quedas inerme. Tiembla, entonces, ante quienes han sido tus víctimas pues su furia será tan grande que no habrá en el mundo piedra bajo la cual te puedas ocultar.

*Escultura en los Museos Vaticanos. Foto: Isabel Barceló