martes, septiembre 27, 2016

LA CONSTELACIÓN DE ORION Y EL ORIGEN DE LA VIDA


Dedicado a Sara Asensio

 ¿Sabes, Marcela, cómo nació Orión? ¡No podrías creerlo! Ocurrió que un día, a Júpiter, Neptuno y Mercurio, que iban en camino con indumentaria y apariencia de viajeros, les sorprendió la noche cerca de la rústica casa de un campesino llamado Hirieo. Este hombre, pese a la humildad de su morada, les ofreció cena y alojamiento. Cuando bebió un poco de vino uno de ellos, dijo: “llena otra vez la copa para qué beba Júpiter”. Comprendió, con espanto y maravilla el labriego que los viajeros eran dioses y, para agasajarlos, sacrificó el único buey con el que labraba sus  tierras.

A la mañana siguiente, a fin de recompensar su hospitalidad, Júpiter se ofreció a conceder al piadoso campesino cualquier deseo.

   - Solo he amado a una mujer en mi vida y a ella le prometí que jamás sería el esposo de otra – explicó Hirieo –. Murió en plena juventud, pero yo he mantenido mi promesa todos estos años. Quiero ser padre pero sin ser marido.

Entonces los tres dioses se colocaron delante de los restos del buey sacrificado y orinaron sobre su pellejo. Después, húmedo, lo cubrieron echándole tierra por encima.

A los diez meses nació un niño al que Hirieo le puso por nombre Urión, por haber sido engendrado de esa manera. Se deformó el sonido de esa primera vocal y ahora se le conoce como Orión. ¡Míralo como luce en el cielo!

NOTA: Esta historia la relata Ovidio en su obra Fastos. Y la he recordado a leer este artículo cuyo titular dice que la vida SE ORIGINÓ EN UN CHARCO DE ORINES
Feliz unión de la ciencia y la mitología.
*Foto sacada de internet.

DISCULPAD que haya estado tan ausente. Espero ponerme al dia pronto.
 

viernes, julio 01, 2016

CUPIDO ENAMORADO






¿Quién no ha oído hablar de ese diosecillo que, armado con arco y fechas, se divierte lanzándolas a cualquiera que se ponga a su alcance? Le encantan las travesuras y hacer que se enamoren entre sí personas muy diversas y de todas las edades, sin importarle que sean ricos o pobres, jóvenes o viejos, bellos o poco agraciados, humanos o divinos. Es uno de los dioses más temibles. Caprichoso. Peligroso. Ni siquiera los altos dioses del Olimpo se atreven a regañarlo, por temor a que los vuelva a herir con sus flechas de amor y encienda ardientes pasiones con su antorcha.

Respecto a él, había coincidencia entre mortales e inmortales: Cupido se tendría bien merecido sufrir un poco, probar las alegrías y las hieles de las heridas de amor que tan alegremente dispensaba a los demás. ¡Que bebiese un buen trago de su propia medicina! Y claro que la bebió: se enamoró perdidamente y las cosas no fueron fáciles para él ni para su amada. Desde luego, esa enfermedad suya llamada “amor” tuvo sus consecuencias en el mundo. 

De la aventura amorosa de Cupido, del Rapto de Europa, de las peligrosas criaturas de la noche y de otras historias que amaban relatar los romanos, quizá a la luz de las lucernas, tendremos oportunidad de hablar dentro de poco. La exposición “Luz de Roma” nos anima a ello, no solo porque pone ante nuestros ojos las lucernas con las que iluminaban la oscuridad los habitantes de lo que hoy es la provincia de Alicante, sino porque muchas de ellas, en su decoración, nos hablan de esas antiquísimas conversaciones, de la manera romana de explicarse y comprender el mundo, algo que aún nos importa conocer y nos sigue fascinando. 

Como ya estamos en verano, una época muy propicia para que Cupido haga de las suyas, conviene prevenirse. Por lo que a mí respecta, dirijo esta invocación a su madre, la diosa Venus. 

QUE CUPIDO NO SEA DEMASIADO DURO

“Antes de marcharme de Roma sólo una cosa te pido, madre Venus: ordena a tu hijo Cupido que no sea conmigo demasiado duro. Si ha de alcanzarme una de sus flechas, sea. Acepto gustosa sus heridas, siempre que no sean profundas. Al verano le favorecen los amores alegres y ligeros como la brisa marina o las ondas que llegan mansas a la orilla, amores que nos hacen felices unos días y nacen condenados a desaparecer. Por ellos sólo quiero pagar dos lágrimas cuando concluya la luna de agosto y haya de retornar a nuestra ciudad. Dos lágrimas sólo y un poco de melancolía. Nada más.”

   

La conferencia CUPIDO ENAMORADO Y OTRAS HISTORIAS DE LA NOCHE ROMANA, impartida por Isabel Barceló Chico, tendrá lugar el viernes 8 de julio, a las 19,30 horas, en la Casa Alberto Sols de Sax. En este mismo centro cultural, puede verse, hasta el 22 de julio, la exposición LUZ DE ROMA, organizada por el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) y la colaboración, entre otras entidades, del Ayuntamiento de Sax.

¡OS ESPERAMOS!

CUPIDO ENAMORADO






¿Quién no ha oído hablar de ese diosecillo que, armado con arco y fechas, se divierte lanzándolas a cualquiera que se ponga a su alcance? Le encantan las travesuras y hacer que se enamoren entre sí personas muy diversas y de todas las edades, sin importarle que sean ricos o pobres, jóvenes o viejos, bellos o poco agraciados, humanos o divinos. Es uno de los dioses más temibles. Caprichoso. Peligroso. Ni siquiera los altos dioses del Olimpo se atreven a regañarlo, por temor a que los vuelva a herir con sus flechas de amor y encienda ardientes pasiones con su antorcha.

Respecto a él, había coincidencia entre mortales e inmortales: Cupido se tendría bien merecido sufrir un poco, probar las alegrías y las hieles de las heridas de amor que tan alegremente dispensaba a los demás. ¡Que bebiese un buen trago de su propia medicina! Y claro que la bebió: se enamoró perdidamente y las cosas no fueron fáciles para él ni para su amada. Desde luego, esa enfermedad suya llamada “amor” tuvo sus consecuencias en el mundo. 

De la aventura amorosa de Cupido, del Rapto de Europa, de las peligrosas criaturas de la noche y de otras historias que amaban relatar los romanos, quizá a la luz de las lucernas, tendremos oportunidad de hablar dentro de poco. La exposición “Luz de Roma” nos anima a ello, no solo porque pone ante nuestros ojos las lucernas con las que iluminaban la oscuridad los habitantes de lo que hoy es la provincia de Alicante, sino porque muchas de ellas, en su decoración, nos hablan de esas antiquísimas conversaciones, de la manera romana de explicarse y comprender el mundo, algo que aún nos importa conocer y nos sigue fascinando. 

Como ya estamos en verano, una época muy propicia para que Cupido haga de las suyas, conviene prevenirse. Por lo que a mí respecta, dirijo esta invocación a su madre, la diosa Venus. 

QUE CUPIDO NO SEA DEMASIADO DURO

“Antes de marcharme de Roma sólo una cosa te pido, madre Venus: ordena a tu hijo Cupido que no sea conmigo demasiado duro. Si ha de alcanzarme una de sus flechas, sea. Acepto gustosa sus heridas, siempre que no sean profundas. Al verano le favorecen los amores alegres y ligeros como la brisa marina o las ondas que llegan mansas a la orilla, amores que nos hacen felices unos días y nacen condenados a desaparecer. Por ellos sólo quiero pagar dos lágrimas cuando concluya la luna de agosto y haya de retornar a nuestra ciudad. Dos lágrimas sólo y un poco de melancolía. Nada más.”

   

La conferencia CUPIDO ENAMORADO Y OTRAS HISTORIAS DE LA NOCHE ROMANA, impartida por Isabel Barceló Chico, tendrá lugar el viernes 8 de julio, a las 19,30 horas, en la Casa Alberto Sols de Sax. En este mismo centro cultural, puede verse, hasta el 22 de julio, la exposición LUZ DE ROMA, organizada por el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) y la colaboración, entre otras entidades, del Ayuntamiento de Sax.

¡OS ESPERAMOS!

martes, mayo 17, 2016

EN EL BOSQUE DE LA DIOSA DIA




 


¡Mirad! Ya vienen por el sendero los Hermanos Arvales a celebrar la fiesta de la diosa Día. Ojalá nos sea propicia un año más, y surjan doradas como nunca las espigas y los campos de mies semejen extensos mares. Que todos los seres humanos que habitan la tierra tengan harina y, tras dorarla al fuego en tiernas tortas, las compartan con sus compañeros de fatigas. Nadie sufra hambre. 
 
Tras hacer los sacrificios debidos a la diosa, los Hermanos Arvales entonarán su canto y nosotros deberíamos acompañarlos:

Lares, ayudadnos (repetir tres veces)
Marte, no permitas que la ruina caiga sobre muchos (tres veces)
Sáciate, cruel Marte. Salta más allá del umbral y quédate allí (tres veces) 
Invocad por orden a todos los dioses de las simientes (tres veces)
¡Ayúdanos, Marte! (tres veces)
¡Triunfo! (cinco veces)”
  


NOTA: La diosa Dia es una antiquísima deidad que representaba a la madre Tierra y más tarde se la asoció con Ceres, diosa de la tierra, de la naturaleza, los campos y los cereales. Su fiesta se celebraba un año los días 17, 19 y 20 de mayo y al siguiente los días 27, 29 y 30 del mismo mes. Los Arvales constituían un colegio de 12 sacerdotes, instituido por Rómulo, según se creía. El lucus o bosque sagrado donde se celebraba esta fiesta llegó a ser un gran complejo, donde había varios templos, entre ellos uno dedicado a los emperadores, puesto que ellos también fueron sacerdotes Arvales, lo que da idea de la importancia y prestigio de este culto. El canto que he puesto procede del Carmen Arvale y es el único canto litúrgico de estos sacerdotes que ha sobrevivido. Siendo un culto antiquísimo, tanto el significado de muchos de sus ritos como de sus cantos, ya se había perdido en época imperial. 

En este enlace al blog El jardín de las Hespérides encontraréis una explicación detallada de la festividad. 
 Os dejo también un breve video que muestra dónde estaba el bosque sagrado y muestra algunos de los restos del templo dedicado a los césares (está en italiano, pero  aunque no lo entendáis por completo, merece la pena ver las imágenes).