viernes, octubre 05, 2018

ROMA: TRAS LAS HUELLAS DE SUS MUJERES


 
"Roma tiene nombre de mujer. Sus hijas no son fácilmente visibles, porque la sombra de los varones las oculta con frecuencia y, además, ellas nunca han escrito la historia aunque la hayan vivido igual que el resto de la  población. Desde el principio, participaron activamente de cuanto acontecía en su tiempo, a veces con brillantez extraordinaria, y su aportación fue esencial para hacer de Roma el crisol de la cultura occidental a la vez que una ciudad inolvidable y única." 
 "Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones", de Isabel Barceló
En el foro romano también hubo mujeres...

 Nos vamos a Roma, con el Muselo L'Iber de Valencia, a seguir las huellas de sus mujeres, un empeño gozoso. 
Os dejo aquí el enlace a algunas reseñas sobre este libro:
¡Hasta la vuelta!



lunes, octubre 01, 2018

UN DESPERTADOR UN POCO LOCO...

Ayer me despertaron así, un tanto informalmente. Y lo bueno es que lo pasamos muy bien.



Aquí os dejo también una reseña, breve pero intensa.

Por lo demás, en breve me voy a Roma.


lunes, septiembre 24, 2018

CHARLANDO DE MUJERES DE ROMA


Un día así, de mañanita, Paz Navarro, mi editora, me invitó a hablar un poquito de este libro: de qué trata, quienes son estas mujeres que protagonizaron o se vieron envueltas en sucesos heróicos, o fueron víctimas o partícipes de algunas intrigas o, simplemente, vivieron con intensidad su tiempo y los avatares de su época. Mujeres, en cualquier caso, apasionantes siempre.




jueves, septiembre 20, 2018

FASCINANTE LUCRECIA



“Aunque conocía las desavenencias y el distanciamiento entre el papado y la casa de Aragón de Nápoles, Lucrecia confiaba en su padre. La amaba mucho y ella lo adoraba también. Desde muy niña obtenía todo lo que deseaba de él, y esa benevolencia se incrementó cuando fue elegido sumo pontífice, el hombre más venerado de la tierra. Él jamás consentiría que le hicieran daño, a ella o a su marido. Menos todavía porque la elección de esposo no fue suya, sino que se casó acatando la voluntad de su progenitor, y aún bendecía la hora en que eligió para ella a Alfonso, un hombre tan amoroso y gentil.”

(De “Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones”)
Queridos amigos: el viernes 21 de septiembre, estaré firmando ejemplares de este libro en la Feria del Libro de Murcia. Caseta nº 16 "Soportales Catedral", a partir de las 17 horas. ¡Será una alegría veros!
 

SAX, CON LA LITERATURA




Mario Vargas Llosa, cuando le fue concedido el Premio Nobel de Literatura en 2010, en su discurso de agradecimiento dijo —entre otras muchas cosas—:

“(…) un mundo sin literatura sería un mundo sin deseos, ni ideales, ni desacatos, un mundo de autómatas privados de lo que hace que el ser humano sea de verdad humano: la capacidad de salir de sí mismo y convertirse en otro, en otros [seres] modelados con la arcilla de nuestros sueños.”

Felicidades al ganador y gracias a quienes, día a día, nos ayudan a ser más humanos. 

sábado, julio 14, 2018

LA FÉNIX TROYANA, CHELVA Y ROMA






Los romanos se consideraban descendientes de los troyanos a través de Eneas. Este príncipe, que durante los combates de la guerra de Troya fue salvado varias veces de la muerte por intervención divina, logró ponerse a salvo cuando la ciudad cayó en manos de los aqueos. Con su padre, su hijo y un nutrido grupo de troyanos se echó a la mar, en busca de un territorio donde fundar la nueva Troya que le había prometido el divino Zeus. Arribó a las costas del Lacio, en la península itálica y de él se consideraron descendientes los reyes de Alba Longa de los cuales, a su vez, descendían los gemelos Remo y Rómulo. Con la llegada de estos a la edad adulta, la fundación de Roma –y los conflictos que ello supuso– estaba en marcha.

Para el ilustre chelvano Vicente Mares (1633 – 1695), autor de la notable obra corográfica “La fénix troyana”, Chelva fue fundada también por fugitivos troyanos. Así, no es extraño que chelvanos y romanos puedan darse la mano, siquiera imaginariamente, a través de los siglos. 
  

 * En la imagen, Eneas con su padre y su hijo, abandonado Troya incendiada. Estancias del Vaticano, Rafael.