A Isabel Romana
Si has visto en un ocaso del Gianicolo,
entre el bosque de cúpulas de Roma,
esa otra luz más propia de un incendio;
si alguna vez sentiste en el Trastevere,
en amistad, el calor de unas llamas
invisibles mas ciertas, junto a ti;
si las ruinas del Foro, el Panteón,
o las piedras que pisas a tus ojos
parece que desprenden un fulgor,
eso es que alguna vez,
aunque en tus sueños fuera, fuiste
—turista o peregrino— visitante
funesto, enamorado, un dulce herido
incapaz de aguantar tanta belleza.
Poema inédito de Antonio Manilla.
Queridos amigos, es para mí un placer y un honor dar a conocer por primera vez este poema del gran poeta y amigo Antonio Manilla que, conociendo mi pasión por Roma y compartiéndola con intensidad, tuvo el afectuoso gesto de dedicarme este poema. Viene muy al hilo en estas fechas, porque hace 1.945 años, Roma ardía por los cuatro costados. Antonio, como muchos autores, veía (poéticamente) en este incendio la mano de Nerón. Mi agradecimiento a Antonio es infinito.
entre el bosque de cúpulas de Roma,
esa otra luz más propia de un incendio;
si alguna vez sentiste en el Trastevere,
en amistad, el calor de unas llamas
invisibles mas ciertas, junto a ti;
si las ruinas del Foro, el Panteón,
o las piedras que pisas a tus ojos
parece que desprenden un fulgor,
eso es que alguna vez,
aunque en tus sueños fuera, fuiste
—turista o peregrino— visitante
funesto, enamorado, un dulce herido
incapaz de aguantar tanta belleza.
Poema inédito de Antonio Manilla.
Queridos amigos, es para mí un placer y un honor dar a conocer por primera vez este poema del gran poeta y amigo Antonio Manilla que, conociendo mi pasión por Roma y compartiéndola con intensidad, tuvo el afectuoso gesto de dedicarme este poema. Viene muy al hilo en estas fechas, porque hace 1.945 años, Roma ardía por los cuatro costados. Antonio, como muchos autores, veía (poéticamente) en este incendio la mano de Nerón. Mi agradecimiento a Antonio es infinito.
La pintura que encabeza este post es obra de María Blanco, una vista de Roma desde su estudio en la Real Academia de España. Con María, y en ese lugar de privilegio, compartí los seis meses más felices de mi vida.
* Pintura. Vista de Roma desde la Real Academia de España en Roma. Obra de María Blanco.
** Fioccola. Es una vela italiana típica que se utiliza para señalar, de noche, los lugares donde hay un acontecimiento o una fiesta. En este caso, señalaba una fiesta en la Real Academia de España en Roma.