viernes, enero 18, 2019

HABLANDO DE MUJERES



"Cada una de las vidas de estas mujeres da para escribir una novela. Todas ellas, sin excepción, son dignas de memoria. Y las de muchas otras mujeres que, por razones obvias, no me ha sido posible incluir en este libro. Mi objetivo, sin embargo, era otro: presentarlas de una manera próxima, coherente y articulada a fin de reconstruir la memoria de las mujeres en la ciudad eterna y que los lectores pudieran percibir con claridad la riqueza y variedad de la experiencia femenina a lo largo de la historia, así como su valor social. Una visión inclusiva del pasado es mucho más rica, en mi opinión."

Fragmento de la entrevista que me ha realizado el escritor Blas Malo a propósito de mi libro "Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones". La entrevista completa la podeis leer en este enlace al blog de Blas Malo

lunes, enero 14, 2019

EL VALOR DE LOS MITOS



Antes de contar con la herramienta de la razón y con los instrumentos científicos de que disponemos hoy, el ser humano trataba de comprender el mundo y de explicárselo a través de historias, de relatos que daban, a su manera, respuesta a muchas incógnitas: cuándo nació el mundo, cómo funciona, quienes son los dioses, qué es el hombre, qué hay más allá de la muerte, qué significa vivir un tiempo breve, qué es el amor. De una manera dramática y fácil de recordar, a través de esas historias, que nosotros llamamos mitos, transmitían a las generaciones sucesivas sus conocimientos, su saber conseguido con gran esfuerzo y acumulado a través de los milenios. 

Esas viejas historias, intuitivas pero esenciales, sobre el ser humano, son una fuente inagotable de reflexiones si las sabemos leer.

He recordado una frase que se pronuncia en mi novela “Dido, reina de Cartago”:

“— Quizá Cupido no exista, señora Imilce —dice inesperadamente Kostas—, pero sus flechas duelen.”



NOTA:  Conforta el alma que, pese a tantas dificultades como encuentran las asignaturas de humanidades, tan necesarias, haya alumnos y profesores que siguen firmes en la defensa de unos conocimientos imprescindibles para afrontar los retos actuales. 

Mañana, 15 de enero, estaré en el IES Luis Vives de Valencia, con los alumnos de Humanidades, para hablar con ellos de los mitos: “Lo que cuentan los mitos, ¿es útil hoy?”

Con el mismo tema estaré, el 16 de enero, en el IES La Vereda, de Puebla de Vallbona,  con alumnos de Humanidades y de Cultura Clásica.

viernes, enero 04, 2019

FILÓTIDE, LA ESCLAVA QUE SALVÓ ROMA



¿Pudo imaginar nunca Filótide, en sus sueños juveniles, que algún día salvaría Roma? A diferencia de las esclavas que trabajaban en el campo y de las que eran escogidas desde la infancia para el burdel, podía considerarse afortunada. Formaba parte de una familia de cierto relieve social. Vivía en una mansión en el núcleo urbano y sus obligaciones incluían el aseo personal y el aderezo de su señora, el cuidado de sus habitaciones, sus vestidos y alhajas. Sabía imitar los modales de una matrona y poseía además apostura y belleza. Ama y esclava vinieron al mundo bajo el mismo techo, casi a la par y, puesto que los hijos heredaban la condición de la madre, la una nació libre, hija de una patricia romana, y la otra esclava, por ser hija de esclava. Tal vez el amo la engendró también a ella, pero en Roma la educación lo era todo. Quien hubiera sido educada como persona libre, disfrutaría de los atributos de la libertad; la educada en la esclavitud viviría sin dignidad, ni honor, ni voluntad propia, y no se le inculcarían nociones morales o cívicas. Una esclava no era nada.

(…) Filótide jamás pudo soñar con salvar Roma: nunca tuvo sueños juveniles, porque no tenía vida propia. Su existencia estaba unida a la de su ama como la de una rama a su tronco, la de una hoja a su rama.”

De “Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones
Aquí os dejo un par de enlaces: a la reseña de Historiae, y a la reseña en Un lector indiscreto.
¡Que los reyes magos os traigan tantos regalos como merecéis!
 

miércoles, enero 02, 2019

EL POETA GOETHE DESCUBRE EL AMOR CARNAL


"Todo el refinamiento de la corte de Weimar, las conversaciones y lecturas en sus círculos intelectuales, la frustración y crueldad derivada de los juegos de seducción que encendían el deseo pero nunca consentían realizarlo, todo eso se desvaneció y se convirtió para el poeta en pasado. Su amante romana no sabía de poesía, pero sí de la ternura de acariciar con los dedos el perfil de los labios, de mordisquear el cuello o la oreja, de abrazarlo por la espalda cuando estaba distraído. La calidez de sus brazos, sus besos acuciantes, la voracidad de sus muslos al rodearle la cintura, la manera de ofrecerle sus pechos, su mirada de devoción y de dicha, eran mucho más fuertes, más poderosos y reales que cualquier otra felicidad que hubiera disfrutado el poeta en su vida. Ella era semejante a Roma: una verdad desnuda, una sabiduría terrenal y antigua, una raíz que lo sujetaba a la tierra y le descubría su propio cuerpo, deseoso de amar y digno de ser amado. Faustina, activando los resortes de su deseo, hizo de él un hombre en el sentido más elemental y primitivo."

 Muchas emociones, como la que sentía y suscitaba la tabernera Faustina en el poeta teutón Goethe, encontraron un lugar para expresarse en Roma. Ciudad de amor, de violencia, de intereses contrapuestos, de matices, de heroísmo, una ciudad con nombre y alma de mujer.

Hablar de mujeres es una de las muchas buenas maneras de empezar el año. Que el 2019 os sea propicio. Gracias a vuestro apoyo, "Mujeres de Roma. Heroísmo, intrigas y pasiones" ha lanzado su tercera edición.