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lunes, junio 05, 2017

QUE EL DIOS FIDIUS PROTEJA A MEDEA



Nota de Clodia a la noble Claudia

Claudia querida, ¿te importaría acompañarme hoy al templo de Semo Sancus Dius Fidius en la colina del Quirinal? He recordado que hoy se celebra su fiesta y me han entrado ganas de hacerle una petición: que proteja siempre los juramentos que me preste un hombre y lo castigue debidamente si los traiciona. No quisiera verme en la piel de Medea, la heroína de Eurípides, que se vengó ella misma del perjuro Jasón. Acabé ayer mismo de leer su historia y créeme si te digo que aún me estremezco…
 

NOTA 1.- Queridos amigos: la próxima semana, a partir del día 13, estará a la venta en los kioscos mi nueva novela corta de la colección mitológica Gredos, LA IRA DE MEDEA. Y sí, aún tengo escalofríos.

 
NOTA 2.- Semo Sancus Dius Fidius es una antiquísima divinidad latina, protectora de los pactos y los juramentos. En la fiesta que se celebraba el 5 de junio se conmemoraba la consagración, en el años 466 a.C., de su templo en la colina del Quirinal. Probablemente se trataba de un templo sin tejado. En alguna de sus dependencias se conservaban los tratados firmados por Roma con otros pueblos.

jueves, noviembre 17, 2016

NO HAY QUE TENER PRISA, VESPASIANO.




De Vespasia Polla a su noble padre, Vespasio Pollión.


Salve, padre mío, espero que cuando este mensaje te llegue te encuentres bien de salud. Por mi parte, he de decirte que acabo de dar a luz a mi segundo hijo. Es un varón y ha llorado con tanta fuerza que hasta los vecinos se han enterado. ¡Y ya era hora, pues los dolores del parto me empezaron hace tres días! Mucho me temo, padre querido, que en contra de la puntualidad y la rapidez que han sido norma en nuestra familia, este Vespasiano mío –así hemos decidido llamarle – sea tan lento como un caracol. Con todo, tiene las mejillas sonrosadas como mi madre y, según ella, aunque lo haga despacio, este hijo me dará muchas alegrías. Salve y cuídate. 


NOTA: El emperador Vespasiano nació el 17 de noviembre del año 9 d.C., hijo de Vespasia Polla y de Tito Flavio Sabino. Es conocido el humor sarcástico del emperador y, según parece, también de su madre. Vespasiano no hizo una carrera política a mucha velocidad… Llegó a trono imperial a los 60 años. La suposición de que nació tras un partlo largo es mía. Para la muerte de Vespasiano ver Un dios en ciernes.

lunes, noviembre 23, 2015

LA TOGA MÁGICA DE LOS CANDIDATOS




Carta de Claudia Hortensia a su amiga Marcia.


Marcia querida, esta mañana, cuando me dirigía a las tiendas del foro, me he encontrado casualmente con el noble Cayo Marcelo, tu vecino. Su cabeza sobresalía sobre la multitud y al verle la cara tan sonriente, he pensado que debía venir de hacer otro negocio redondo: quedarse con las casas de los más miserables o acopiar trigo para subir los precios. Sin embargo, cuando lo he tenido más cerca, me he quedado de piedra. ¿Puedes creer que iba vestido con la toga cándida? Sí, amiga mía, se presenta a las elecciones consulares. Saludaba a un lado y a otro, repartía sonrisas e incluso se ha parado delante de unos mendigos y le ha besado la mano a uno de ellos, cuando en otro momento le habría escupido en la cara, caso de haberlo visto. No he podido callarme. Me he vuelto hacia Antonia, que venía conmigo. “Querida”, he dicho en voz alta, “recuérdame que para este invierno me compre un manto blanco. Y no digas que su claridad no me favorece o que me hace más gruesa, porque ese color tiene poderes mágicos. ¿Acaso no acabas de ver con tus propios ojos cómo una hiena se transforma en cordero?”.  Mañana pasaré por tu casa y te daré detalles. ¡Tenme preparado algo reconfortante, porque por mis venas solo corre hielo! Cuídate.

NOTA: Los romanos que se presentaban a las elecciones para cualquier magistratura (cónsules, ediles, etc) se vestían de una manera especial a fin de distinguirse de los demás ciudadanos y llamar así la atención sobre su persona. No llevaban túnica sino, puesta directamente sobre la piel, una toga blanqueada con tiza que, obviamente, destacaba entre todas las demás e informaba a los ciudadanos que quien así vestía se presentaba a las elecciones. Precisamente por su color se llamaba “toga cándida” (blanca) y de ahí deriva el sustantivo “candidato”, el que viste la toga cándida, es decir, el que se presenta a las elecciones. Plutarco se preguntaba por la razón de llevar la toga sin la túnica debajo (Cuestiones Romanas, nº 49) y se daba tres posibles respuestas, aunque quizá sean todas compatibles. Esto se respondía:
“¿Quizá para que no compren los votos si pudieran llevar dinero en el regazo?

“¿O mejor, porque, al juzgarse dignos de la magistratura, no por su linaje, riqueza o fama, sino por sus heridas y cicatrices, acudían a las asambleas desprovistos de túnica para que aquellas se hiciesen patentes a quienes se encontraban a su paso?

“¿O del mismo modo que estrechando manos, suplicando y postrándose ante alguien se ganaban al pueblo, así también lo hacían mostrándose humildemente con el cuerpo desnudo?”
“Cuestiones Romanas”. Plutarco. Edición de Manuel.Antonio Marcos Casquero-

* Foto: escultura de un ciudadano romano. Museo Termas de Diocleciano. Roma. Foto: Isabel Barceló.

miércoles, julio 29, 2015

CICERÓN ELEGIDO CÓNSUL




 De la nobleTerencia a su amiga, la noble Pilia, en Atenas. Salud.


¡Por fin los romanos han entrado en razón, queridísima Pilia, amiga mía! Creí que este día no llegaría nunca, tanta es la cortedad de miras de algunos y la ambición desmedida de otros. Sí, Pilia querida, es lo que imaginas: por fin mi querido Cicerón ha sido elegido cónsul en las elecciones celebradas hoy. Una acertadísima elección, pues es el hombre más honesto de Roma (hasta casi parecer tonto, te lo digo en confianza) y será un gran cónsul si, como espero y es su costumbre, presta oídos a mis consejos. ¡Cuánto mejor habría estado gobernada la república si los anteriores cónsules hubieran tenido unas las esposas como yo! Pero en fin, querida, ya conoces mi modestia y sabes que, aunque tengo motivos de sobra, no me gusta vanagloriarme de mi extraordinario buen sentido y mis virtudes. Lamento no poder entretenerme más ahora, pues debo atender mil detalles para el banquete de esta noche que, te aseguro, será memorable. Mañana te escribiré de nuevo. ¡Deséame un consulado glorioso, querida amiga, pues tanto Cicerón como yo nos lo merecemos!


NOTA: El 29 de julio del año 64 a.C. Cicerón fue elegido para ejercer el consulado el año siguiente, 63 a.C. La república romana se gobernaba por dos cónsules, elegidos por un año. Pilia era la esposa de Pomponio Ático, íntimo amigo de Cicerón, con quien este se escribía casi a diario. Es conocida la desmedida vanidad de Marco Tulio Cicerón así como la de su esposa, Terencia.

Por si suscita vuestra curiosidad, os dejo aquí el enlace a otra carta de Terencia a Pilia en que la matrona se lamentaba de que su marido le hubiera pedido que escribiese su autobiografía en tan solo 100 palabras. Con razón se queja amargamente: CIEN PALABRAS SON POCAS

*Busto de Cicerón en los Museos Capitolinos. Roma. Foto: Isabel Barceló

jueves, marzo 20, 2014

EL FUNERAL DE CAYO JULIO CÉSAR



Dedicado a Toni Zarza Sepúlveda, admirador de aquel gran hombre.





Roma. De la noble Marcia Emilia a su amiga Escribonia en Valentia. Salud. 


“… estoy segura de que Calpurnia agradecerá mucho tus palabras de condolencia cuando reciba tu carta. En cuanto a lo que me pides, amiga mía, es poco menos que imposible pues ¿quién encontraría las palabras adecuadas para describirte el funeral de César?

Desde todos los barrios de Roma se veía el humo oscuro ascender hacia el cielo procedente del centro del foro. No ha sido la primera vez, ni será la última que las llamas ocupan el lugar reservado a las palabras aunque, en esta ocasión, el fuego no brotaba de una acción iracunda, sino del mismo corazón de los romanos, que han perdido a un hombre grande. Sí, el cadáver de César ha sido incinerado en el foro y no el Campo de Marte, donde estaba preparada la pira funeraria. Y no ardía la ira, sino el dolor.

Mas no debo precipitarme en el relato de lo acontecido. El lecho de marfil sobre el cual yacía el cadáver de César fue depositado, como es costumbre, al pie de la rostra, enmarcado por grandes cortinajes. A un lado colocaron los trofeos, símbolo de sus muchas conquistas para gloria de Roma y, al otro, su último galardón: la toga ensangrentada que vestía cuando fue abatido por los puñales de los asesinos en el interior de la curia, pues ni siquiera respetaron un lugar que deberían considerar sacro.

Nuestra querida Calpurnia estaba de pie, junto al lecho fúnebre. Te hubiera impresionado su dignidad, pese a que su rostro revelaba los estragos ocasionados por el sufrimiento. Estaba ensimismada y recuerdo que pensé que quizá se representaban en su memoria los rostros de las esposas y de las madres de los asesinos. ¡Qué monstruoso es pensar que con ellas había compartido la mesa en los banquetes, los ritos secretos en las fiestas de la Bona Dea, el cuidado de la imagen de Fortuna Muliebris cuando era recién casada, la última fiesta Lupercalia hace apenas un mes, cuando ella misma se expuso al azote de los lupercos junto con Porcia, la mujer del Bruto amado por César que ha sido uno, si no el principal, de los magnicidas! 

No era Calpurnia la única abrumada por la brutalidad del asesinato y la enormidad de la traición. Todas las personas que llenaban el foro para dar el último adiós a César estábamos sobrecogidas. Cuando Marco Antonio leyó el testamento, escuchamos con estupor que César tenía tanta confianza en algunos de sus asesinos que les había encomendado la tutela de su hijo adoptivo, Octavio, y les había legado a título personal bienes que le eran muy queridos. A ese hombre extraordinario, el más grande que ha dado Roma, lo habían asesinado personas a las que él amaba, hombres a los que con gusto hubiera llamado hijos y que fingían tenerle amistad, a los que había perdonado la vida pese a que lucharon como enemigos suyos en la guerra civil. Era insoportable admitir que Cesar no había sido vencido en la guerra, sino en la paz, y que con él quedaban derrotadas la concordia y la clemencia. 

A esa conmoción, enorme ya, se unió la de saber que César legaba al pueblo romano sus jardines del Trastevere con sus innumerables obras de arte para que los ciudadanos disfrutaran libremente de él, además de una ingente suma de dinero que la propia Calpurnia había depositado ya en las arcas del tesoro. Ante todo esto la gente rompió a llorar de emoción y de rabia. Y apenas terminada la oración fúnebre, sin esperar a que trasladaran el cadáver a la pira funeraria, dos soldados enardecidos arrimaron sus antorchas al catafalco y enseguida empezó a arder.

Cesar merecía ser incinerado en el foro, en el centro social y político de Roma, en pleno corazón. La muchedumbre corrió a buscar objetos con los que alimentar el fuego: hicieron astillas de los muebles, trajeron leña desde la pira, arrojaron ropa, muchas mujeres se arrancaban las joyas para lanzarlas a las llamas. Todo era conmoción y dolor, un gemido colectivo que se expresaba en los gritos y lágrimas tanto como en el humo negro y en las ardientes lenguas que escalaban el cielo. Del barrio de la Subura, donde se había criado y gozaba de muchos partidarios, no cesaba de ir y venir gente acarreando objetos para engrosar la hoguera. Los judíos lloraban sin consuelo, nadie les había mostrado nunca la amistad que les obsequiaba César y sus mujeres no consentían en alejarse de la improvisada pira. 

Tres días con sus noches ha estado ardiendo la pira funeraria en el foro, un duelo largo y agotador del que han huido los asesinos tras haberse refugiado en un primer momento en sus casas: Roma ya no será para ellos un hogar….”






NOTA: El 20 de marzo del año 44 a.C. se celebró el funeral de Cayo Julio César.

* Escultura de César en la avda.de los foros imperiales.

**Imagen de la rostra, la tribuna desde la que los oradores se dirigían a los ciudadanos y también donde se pronunciaban las oraciones fúnebres en los funerales públicos.

***En el centro de la imagen, se ven los restos del templo de César y, bajo un tejadillo y tras los restos del muro central, está la base de la columna que señala el lugar donde fue incinerado César.

**** Hojas de acanto en el foro. Todas las fotos son de Isabel Barceló

jueves, agosto 01, 2013

NOTICIAS DE ROMA





Roma. De Elia a su amiga la liberta Lálage, en Baiae.

Lálage querida, muchas veces te he censurado por faltar a tus encuentros conmigo cada vez que a tu señora Claudia Hortensia le daba por someterte al tormento de la tablilla y el estilo, haciéndote escribir durante horas y horas. ¡Aún recuerdo cómo me enfadé cuando faltaste a nuestra cita en el mercado de perlas! Tanto, que me negué a darle a Póstumo el encargo de guardarte los pendientes que tanto te gustaban y te llevaste un disgusto espantoso cuando los viste en las orejas de Lolia.

Pero esta vez, mi reproche se produce justo por lo contrario. Como te quejas tanto ¡se te olvidó decirme que la historia que estabas copiando para tu ama era apasionante…! Los libreros del Argiletum la venden tanto que algunos han puesto, junto a la puerta, un baúl repleto con los rollos de esta historia y el letrero “La muchacha de Catulo”, sin más explicación, porque quienes pasan por allí saben ya de qué historia se trata.  

En Roma la comenta todo el mundo, y no faltan quienes señalan el lugar exacto en el cual la noble Clodia se enfrentó al poeta Catulo, justo delante del templo de Jano. Y hay tantos peregrinajes a la antigua villa de Clodia en el Trastévere como al templo de Júpiter Latiaris, y te aseguro que no exagero. Se han vuelto a poner de moda los versos de Catulo y casi todas las muchachas suspiran por alcanzar la libertad de Clodia… ¡Y tú me privaste de ser la primera en enterarme de esta historia…! Te lo perdono a cambio de que tú olvides el asunto de los pendientes. 

Me marcho unos días a Ostia y aún no sé dónde me alojaré. Pero toma nota, amiga mía, de cuanto se dicen en Baiae – pues ya sabes que Clodia era también muy popular allí – para que puedas contármelo todo, con pelos y señales, a nuestro regreso. Cuídate.


NOTA: Queridos amigos, me tomo unos días de descanso. Os dejo, no obstante, algunos enlaces a la editorial y a varias reseñas que han aparecido sobre mi novela. ¡Feliz verano!




Y aquí algunas reseñas aparecidas estos días:


viernes, julio 26, 2013

HACIA LA CIUDAD CONSAGRADA A DIANA (DENIA)




Carta de Pompeya a su amiga Clodia

Si no has cambiado de planes desde que recibí tu última carta, querida Clodia, debes estar ya viajando hacia Dianium. ¡Quiera esa diosa proteger tu camino! Dicen que sus aguas son tan claras y transparentes que la propia Diana ama bañarse en ellas. Hazlo tú también, amiga mía, y piensa que yo estaré al otro extremo de nuestro mar, mecida por las mismas ondas. Cuídate.

NOTA: Esta tarde, a las 19,30, nuestra Clodia, LA MUCHACHA DE CATULO, será presentada en Denia, en la libreria Ambra, de la mano de Alejandro Noguera Borel y la autora. Quedáis invitados.

Os dejo, también, para hacer boca, la reseña de esta novela aparecida en RES PVBLICA RESTITVTA

*La foto del Castillo de Denia está sacada de internet y su autor es ECHINER