jueves, septiembre 07, 2006

LA INTRÉPIDA FAUSTINA (II).- Reunión de damas



Indignación es la palabra que mejor refleja el estado de ánimo de las amigas reunidas en casa de Faustina. Superado el mutismo momentáneo que les ha producido la noticia, tratan de hablar todas al mismo tiempo. Sin embargo, no encuentran palabras bastantes en el vocabulario latino para calificar el plan de los senadores: agravio, atropello, agresión intolerable, trato abusivo e injusto, ingratitud, violación flagrante del mos maiorum, las costumbres de los antepasados a las que ellos apelan con tanta frecuencia. Su enfado da pie al repaso de una larga lista de quejas contra los hombres en general y contra cada uno de sus maridos en particular. Tras ese desahogo, la anfitriona impone su sentido práctico.

- Quejarnos no nos va a librar de todo esto – dice Faustina tajante – de modo que sólo cabe actuar. Conviene que pensemos con rapidez qué acciones están a nuestro alcance y pueden sernos útiles, porque dentro de dos o tres días, a lo sumo, se reunirá de nuevo el Senado. Si votan esa ley, estamos perdidas, porque luego será muy difícil, si no imposible, cambiarla.

- Hemos de procurar que todas las matronas estemos de acuerdo sin distinciones de rango ni edad – apunta Tulia –. Propongo que las informemos y busquemos juntas una solución.


Las otras tres aceptan esta propuesta, así que se concentran en planear cómo llevarla a cabo, de qué modo informar a las matronas con discreción y rapidez. Al fin, concluyen que la mejor manera es convocar para la mañana siguiente una reunión en el templo de Diana que se alza en el barrio de la Subura, junto a la prima fauces suburana. En él los hombres tienen absolutamente vedada la entrada, por lo que podrán hablar sin riesgo de intromisiones masculinas. Se pondrá como excusa la preparación de las fiestas matronales en honor de Juno Lucina, en las calendas de marzo.

- Esto nos permitirá difundir la convocatoria abiertamente y reunirnos sin levantar sospechas – apunta Domitilla, de quien ha sido la idea. También considera conveniente advertir de los auténticos motivos a unas cuantas matronas, las más sobresalientes, a fin de sumarlas previamente a su causa.

Aunque persiste el enfado, están satisfechas. En muy poco tiempo han elaborado un plan, han confeccionado la lista de matronas importantes y se han distribuido las visitas que les harán personalmente esa misma tarde. En cuanto lleguen a sus domicilios, enviarán a sus esclavos al foro, a las fuentes y a los templos para anunciar a voces la convocatoria y pedir la asistencia de las matronas a esa reunión. En Roma no hace falta más para que una noticia se difunda y llegue hasta la última casa.

A primeras horas de la tarde, las amigas de Faustina abandonan su mansión en la colina del Esquilino. Tras su marcha, Faustina se concede unos minutos de respiro. Ella no visitará a nadie. Han considerado más conveniente que se quede en casa: debe pensar en la posible solución a esta crisis y preparar algunas propuestas para someterlas a la consideración de las matronas. Una tarea de la mayor responsabilidad. Y bien merecida, porque al mérito de haber sido la descubridora del desastre que se cierne sobre sus cabezas, une un carácter decidido y resuelto, dos cualidades imprescindibles para afrontarlo.
Mentalmente da las gracias a su hijo Tito y decide que cuando cumpla los diecisiete años y deba inscribirse en el censo de ciudadanos para votar y ser convocado al ejército, le va a regalar las armas más hermosas que haya visto nadie. Revolverá Roma y todas las provincias romanas, si es preciso. De pronto, se le ocurre que quizá sea posible conseguir que las matronas le dediquen alguna inscripción pública. Sería de gran ayuda en el desarrollo futuro de su carrera política.

Al día siguiente, apenas el sol comienza a calentar el aire, las matronas se dirigen al templo de la diosa Diana. Dentro hace frío, así que no se despojan de sus mantos, aunque cada vez están más apretadas. Han venido muchas y las cuatro amigas celebran con sonrisas el haber llevado a buen término la convocatoria. Ahora solamente hace falta que salga bien todo lo demás.

Faustina toma la palabra y agradece la asistencia. Debe reclamar su mayor atención, porque las fiestas matronales, aun siendo tan importantes para todas ellas, se repiten cada año. En cambio, ahora ha surgido una situación nueva que las coloca ante un peligro inminente y, si no aciertan a evitarlo, no habrá una segunda oportunidad. Ante estas palabras, todo sonido cesa en el interior del templo.

- Matronas romanas – dice Faustina con solemnidad – he tenido conocimiento, a través de mi hijo Tito Papirio, de un asunto muy grave para nosotras, el peor al que las mujeres se hayan enfrentado desde que se fundó la ciudad.

Levanta ambas manos para calmar el rumor que ha brotado espontáneo de todas las gargantas. Y cuando cesa, hace una dramática pausa antes de continuar.


- El Senado está preparando una ley que permitirá a los hombres casarse con dos mujeres.

De haberse producido un terremoto en ese instante, la conmoción de las matronas no hubiera sido mayor. Una anciana llama en su auxilio a todos los dioses y desfallece, chillan las que están a su alrededor mientras la sujetan y le prestan ayuda, muchas maldicen a sus maridos y a sus padres, lloran las jóvenes, todo son gritos y confusión.

-¿Qué mal les hemos hecho? – se preguntan unas a otras sin aguardar respuesta – ¿Qué pasará con las esposas viejas? ¿Cómo se determinará qué esposa es la principal? ¡Será imposible que no surjan rencillas! ¿Quién gobernará la casa? Y el dinero ¿Qué ocurrirá si una tiene una dote mayor que la otra? ¿Y si son de diferente rango? ¿Serán siempre las esposas patricias más importantes que las plebeyas? ¿Y si la plebeya es rica y la patricia pobre? ¿Habrán de apretarse las dos familias en una mísera casa? ¿Cómo se repartirá la herencia?



En medio de esa lluvia de interrogantes para los que ninguna tiene respuesta y son proferidos casi como insultos, sin orden ni concierto, Faustina conserva la calma. Pasados unos minutos, cuando cede la primera emoción, las llama al orden.

- Hemos de mantener la cabeza fría, matronas. No sólo están en juego nuestro honor y prestigio, sino el de nuestras madres e hijas y todas las generaciones que nos seguirán. Escuchad ahora lo que quiero proponeros porque es importante que actuemos todas juntas.


El mos maiorum eran las costumbres de los antepasados, por las que los romanos trataban de guiarse.

La prima fauces suburana era la primera gran encrucijada que dividía el barrio de la Subura
Calendas era el nombre que recibía el primer día de cada mes.

* y ** Fragmento de pintura mural y fragmento de lápida con relieve de la diosa Diana.- Museo Massimo alle Terme

*** Fragmento de relieve. Museo Centrale Montemartino

**** y *****Fragmentos del friso de la Casa dei Crescenci

69 comentarios:

WALDE dijo...

Hola, pasé por tu blog para conocerlo y además de una estética admirable encontré un texto que me entretuvo un buen rato...
Gracias por visitarme y nos seguimos leyendo.

Isabel Romana dijo...

Gracias por tu visita walde, espero que nos frecuentemos. Saludos muy cordiales.

almena dijo...

Sigo a Faustina con todo interés.

Que tengas un feliz fin de semana, Isabel.
Un abrazo

almena dijo...

ah! y enhorabuena por ser la "web del mes" en cvma!!!!

Maik Pimienta dijo...

Faustina...es un poco la madre de los niños de Mary Poppins pero con mucho más mérito, que las épocas no son lo mismo, ni mucho menos, aunque la consideración ahcia la mujer la creo mucho mejor en muchas zonas del planeta en la actualidad. Besos!!!

krisish dijo...

Qué intriga!! Cuál será el plan ideado por Faustina?
Seguiré leyéndote. Un saludo de krisish

Edem dijo...

Y yo te doy las gracias tambien Isabel... tanto por preocuparte por mi estos ultimos dias, como por escribir estas historias. Me han ayudado mucho. Han hecho que mi mente divage a otras epocas, y tambien me han ayudado a seguir.
Seguiré leyendo tus textos, Isabel.
Y ademas, me has dejado cautivado con esta historia.
Una pregunta... basada en un hecho real y cuando?. Para situarme un poco. Faustina... de Fausto quizas?. Papirio si que lo conozco. Apellido patricio Romano, creo, uno de sus mayores representantes fue Carbon, sucesor de Mario en el gobierno Popular. Pero guiame en mis preguntas, o Oraculo de los dioses....
Un saludo, y una gratitud, de Edem.

elena dijo...

¡Menuda noticia! Estoy deseando saber cómo se las arreglan para cambiar las cosas... Por cierto, como a edem me intriga saber si se dió en realidad esta situación.
Un saludo.

DE PROPOSITO dijo...

Aqui estive, apreciando o teu texto.
Que tudo vá bem contigo.
Que a felicidade ande por aí.
Manuel

Isabel Romana dijo...

Hola almena, ¡siempre al corriente de todo! Gracias por tu felicitación y tus buenos deseos para el fin de semana. Las romanas esperan tu apoyo decidido el lunes o martes. ¡No puedes faltar a semejante cita! Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola maik pimienta. Estoy de acuerdo en que la consideración social de las mujeres varía en las distintas zonas del planeta y a través de los tiempos. Las mujeres occidentales estamos en la actualidad, en general, mucho mejor que las romanas antiguas. Ahora bien, las mujeres actuales en los paises islámicos y en otras sociedades están, probablemente, peor que aquellas romanas. Claro que las mujeres no son los únicos seres humanos que sufrían y sufren marginación. Besitos.

Isabel Romana dijo...

No te alejes mucho del centro de Roma, krisish, y sabrás enseguida qué pasó. Besitos.

fgiucich dijo...

He atravezado de un tiròn los dos primeros capìtulos de "La intrèpida Faustina" y , debo confesarte, que la claridad meridiana de tu prosa me anuncia una historia màs que interesante. Abrazos.

Isabel Romana dijo...

Querido edem, qué alegría escucharte de nuevo. Es un placer contar con tus contribuciones, siempre tan acertadas, y tu entusiasmo inagotable. Respecto a esta historia, haré las siguientes apreciaciones:

a) La relata Aulo Gelio en su obra "Noches áticas" indicando que la había escrito y "recitado" en su momento M.Catón. Como no tiene a mano el texto de Catón, narra lo acontecido él mismo con sus propias palabras.

b)No dice el nombre de la matrona, sino que se refiere a ella como "la madre de Papirio". La he llamado Faustina por utilizar un nombre que no he usado hasta ahora y me gustaba.

c)Obviamente, me permito contar esta historia a mi manera e imaginarme qué pensaron las mujeres y cómo llevaron a cabo su intervención. Aunque me salgo del relato tal cual lo refleja Aulo Gelio, creo que la versión que ofrezco está llena de sentido y coherencia. En cualquier caso, nos permite aproximarnos un poco a los sentimientos de aquellas mujeres. Por otra parte, M.Catón era bastante misógino,y no debió ser casual que contara esta historia, así que me he permitido un tratamiento más favorable a las mujeres, aunque sólo sea para equilibrar...

d)Si os interesa, una vez concluido el relato os diré qué partes específicas de él se ajustan al relato de A.G. No tengo forma de decirlo ahora sin estropear la intriga.

Besitos y bienvenido de nuevo.

Isabel Romana dijo...

Saludos elena, la verdad es que estamos intrigados todos/as. En cuanto a la veracidad de esta historia, te remito a la contestación que he dado a edem, que creo encontrarás satisfactoria para tus dudas. Besos y hasta la próxima entrega.

Isabel Romana dijo...

Hola, de proposito. Gracias por tu visita y tus deseos de que disfrutemos de felicidad. La compartimos contigo. Beijos.

Isabel Romana dijo...

Hola fgiudich, has jugado con ventaja al leer los dos capítulos seguidos. La historia es interesante, sin duda, porque las romanas lo eran y nosotras también, siquiera por nuestra cualidad de imprevisibles... Besazos.

eggy dijo...

Estas chicas me están asustando;)

eggy dijo...

Fuera de broma, es bastante interesante presenciar a través de tus letras uno de los primeros "levantamientos" que registra la Historia de una minoría disconforme. Parece mentira que todavía estemos tan lejos de la solución: la unión sin distinciones de ningún tipo.
Saludos!

Princesa dijo...

Siempre tan interesante e instructivo el pasearse por aqui.
Disculpa mi ausencia, el tiempo anda en falta.
Pero siempre que puedo aqui me tienes.
Magnifica tu historia de Faustina.
Besos de fan :)

Edem dijo...

Ando un poco despistado ultimamente... se refiere a Marco Porcio Caton el Uticense o a Marco Porcio Caton el Censor?. Esa mania romana de poner siempre el mismo nombre...
Lo pregunto, porque, eran dos epocas distintas. El Censor fue el que daba la lata con eso de "Delenda est Carthago", sobre el 150 AC. El de Utica es el que sacaba de sus casillas al gran Cesar, y era su bisnieto.
Curiosidad historica, Isabel. Aunque no me imagino yo a los del tiempo del Censor haciendo algo asi... El Censor se casó (viudo ya), con la hija de un antiguo esclavo suyo, Salonico (ibero, por cierto), y el follon fue bastante importante. Al de Utica no dejaban de recordarle que, en el fondo, descendia de esclavos... y habian pasado 100 años.
Curiosa familia la Porcia. Su madre, fue Livia Drusa, una mujer muy castigada por su sociedad, por adulterio, por amar... por cierto, esta fue madre tambien de Servilia.
Y la madre de Livia... Cornelia... no he podido comprobar si era de la familia de los escipiones, pero, tambien dio que pensar, al abandonar a su marido e irse con otro.
Curiosa familia... y no hablemos de Porcia, claro. :-)

Gracias por estos momentos, Isabel. Un saludo de Edem.

Isabel Romana dijo...

Hola eggy: las mujeres no suelen asustar mucho, en general. Las romanas forzaron que se escuchara su voz ya desde la propia fundación de la ciudad. Esa actitud no tiene nada que ver, claro está, con una disconformidad respecto de su status, pero sí con una exigencia de ser escuchadas. He de añadir, de todos modos, que la "mayoría marginada" que era gran parte de la plebe romana sacó las uñas y los dientes muchas veces. La historia de Roma hasta Augusto está jalonada de tensiones sociales entre pobres y ricos y ese es un aspecto que a mí me parece fascinante. Y coincido contigo en que esas luchas y tensiones, originadas por las desigualdades, siguen sin solución. Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola princesa, es difícil encontrar tiempo para llegar a todos los blogs amigos, así que te comprendo muy bien. Gracias por tu visita e interés. Besitos.

Isabel Romana dijo...

Hola otra vez, edem. Aulo Gelio dice textualmente: "M.Catón escribió y recitó, en la disertación que dirigió al ejército de Galba, la historia de Papirio Pretextato." Yo intuyo que pudo referirse a Catón el Censor, porque creo que, aun siendo misógino, tenía cierto sentido del humor. En tiempos de el Censor hubo un episodio muy sonado de un tipo parecido a éste,(que no desvelaré por si decido narrarlo) así que no sería nada de extrañar que el de Faustina fuera anterior a él. En cualquier caso, ya se trate de él o de su biznieto Catón de Útica, hace referencia a una historia pasada que, intuyo, sería muy anterior en el tiempo. No puedo especificar el origen de esa intuición sin estropear la historia, así que no puedo decirte más. Quizá la referencia al "ejército de Galba" te pueda orientar. Ya nos dirás si concluyes algo.
En cuanto al resto de personajes que citas, son muy muy interesantes. Pero ¿hay algo en Roma que no sea apasionante? Besitos.

Vade retro dijo...

Admirable la energía que se puede reunir en una convocatoria femenina de tan señalada trascendencia.
Faustina es mi nuevo icono gracias a tí.
Un beso.

Isabel Romana dijo...

Creo que si el templo de Diana en la Subura no se incendió por el acaloramiento de las matronas ese día, es porque sólo tenía el techo de madera, que si no... Besitos, vade retro.

Clarice Baricco dijo...

Me imagino a las mujeres actuales en el pleno chismorreo tratando de salvar sus asuntos, en esos cafés modernos.

Y como suele ser tu costumbre, que cuando estoy bien picada con la historia, me dejas intrigada.

Seguimos con cafecito madrugador

Aynara dijo...

A mi se me ocurre otra pregunta. ¿Cómo es posible que quieran probar una ley así?
Esperaremos el siguiente capítulo.
Un beso

foton dijo...

Vaya !!! Pero que descasrados !!!.

Muy bien por las mujeres que seguramente organizandose daran batalla a tan injusta y humillante ley.

Que bien escribes !!

Un besito.

Elisa de Cremona dijo...

me dio la impresión un rato de "lisístrata" pero en roma... menos mal que esa ley se debate, porque si no.. menudo futuro, no?
un besazo

Elisa de Cremona dijo...

por qué las mujeres sólo pueden ser "madres, hermanas o esposas" de preclaros hombres para que sean??
mmm siempre igual!

Edem dijo...

Elisa... eso era en Roma. Y al contrario de lo que se piensa, esas normas de ser "hija, esposa, madre", se aplicaban solo a las clases altas. Las clases medias y bajas tenian una libertad que incluso hoy envidiarias. Si, claro, habia normas barbaras, como el derecho del marido a matar a la mujer si esta era adultera o le robaba el vino. O el derecho a vender a cualquiera de su familia como esclavo, si se le antojara.
Pero en el caso de las clases altas, los romanos (y ojo, digo romanos, no significa que esté de acuerdo), veian logico que las mujeres (sus hermanas, sus hijas, etc) se sacrificaran por la familia.
Entiendelos... para un romano, la familia era lo mas importante que habia, incluso por encima de todo lo demas. Y la estructura social estaba diseñada para esa idea.
Un romano, esperaba que, al morir, sus hijos velaran por su cadaver, y que, en el futuro, sus descendientes le honraran en sus casas.
El problema, es que para ellos las mujeres "nacian" en la familia, pero no "formaban parte" de ella.
Esto es tan cierto, que las mujeres no tenian nombre propio, solo el de la familia. Por eso lo de Julia, Cornelia, Servilia, Porcia...
Al casarse, pasaban a la potestad del marido (si tu eres titio, yo soy titia, etc), y de echo, eran adoptadas en la nueva familia.
Asi que, despues de todo esto, los romanos veian logico que, ya que les nacian mujeres en la casa, y que estas eran educadas, mantenidas, y con lujos, estas se sacrificaran por la familia. Por eso los matrimonios eran de conveniencia... para la Gens. Por eso enlaces para apoyar la carrera del padre (Julia con Pompeyo), del hermano (Apio Claudio), o de los hijos (Sempronia Graco).
Ojo, no estoy diciendo que fuera justo, sino que para ellos, si que lo era. Todo por la familia, como veis.
Hoy en dia, por lo menos esto ha cambiado, pero no hace mucho todavia era asi. Y en otros mundos, como el anglosajon, mantiene resquicios de esto, como la perdida del apellido de la mujer al casarse (adopta el del marido).
No juzgues a las personas de otras epocas, es una situacion distinta, y una mentalidad distinta. Lo que para nosotros es una barbaridad, para ellos seria lo mas normal y aceptado del mundo. Solo era otra epoca.
Un saludo de Edem

Caboblanco dijo...

Aquíe hemos estado leyendo un poquito de la historia... y esperando nuevos vaivenes, claro. Faustina era un nombre muy común entre las mujeres en la Roma republicana pero a partir del principado pasó de moda. Proviene del latín "faustus" y significa "favorecido por la suerte"

Un saludo.

Francisco Ortiz dijo...

Nos dejas en el momento en que hay mayor emoción. Como siempre, visualizamos muy bien lo que pasa y dónde pasa, parece que acompañamos a los personajes desde dentro de la propia historia.

Isabel Romana dijo...

Hola clarice, también yo creo que es fácil imaginárselas como mujeres actuales, porque en definitiva la necesidad de comunicarse y apoyarse es la misma, y de la misma manera persisten las rivalidades y otras actitudes y sentimientos menos positivos. Ellas saben muy bien la clase de conflictos que se producirían y no quieren sufrirlos. Besitos y buen café.

Isabel Romana dijo...

Es que hay gente a la que no se le ocurre nada bueno, aynara. Ya veremos qué pasa. Besos.

Hola foton, ya ves cómo está el patio romano. Espero que los hombres no tengan que llamar en su auxilio a las legiones. Besos.

Isabel Romana dijo...

La verdad, elisa de cremona, es que las mujeres romanas carecían de nombre propio. Entre los hombres, esos nombres propios eran muy pocos, ocho o nueve nada más, así que eran más conocidos por los nombres de familia y los apodos. Varios ejemplos hemos tenido en "La muchacha de Catulo". He puesto en algún sitio los nombres completos: Cayo Valerio Catulo, Cayo Julio César, etc. porque en la época la buena educación exigía saludar y dirigirse a alguien por su nombre y apellido: Cayo Valerio, Marco Tulio (Cicerón) o Cayo Julio.
Por lo que respecta a esa dependencia de las mujeres respecto de los padres, maridos o hijos para ser identificadas, habla por sí sola. Hay que señalar, no obstante, que la identificación de los varones es también muy confusa, porque los nombres se repetían idénticos durante generaciones y generaciones. ¡Un auténtico lío!
Por lo demás, suscribo lo que dice edem de la época y la mentalidad, aunque añadiré algo en la respuesta a su comentario. Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola edem, muy clarificadora tu explicación. Quisiera añadir algo o resaltarlo. Los matrimonios de conveniencia han persistido en el mundo occidental hasta prácticamente el primer cuarto del siglo XX. Los matrimonios eran concertados por los padres (seguro que fué así en el caso de nuestros bisabuelos) y eso se sigue haciendo en la actualidad en países islámicos, en la India, China, etc. No me cansaré de insistir en que el matrimonio es un contrato. El que ese contrato se produzca movido por el amor entre quienes lo firman, es algo muy, muy reciente. Nos es difícil imaginarnos otro escenario, pero insisto en que el matrimonio por amor es muy reciente y no se da en la actualidad en todo el mundo.
Aquellos matrimonios de conveniencia eran plenamente aceptados por las mujeres y por los hombres, porque no existía otro punto de vista diferente. Lo que ellas querían y exigían, era mantener un status, una dignidad y un respeto, un prestigio social en su matrimonio. Si os fijáis, en este post, cuando las mujeres son informadas del propósito de los hombres de casarse con dos mujeres, ninguna se preocupa del amor o de algo semejante, sino de su status y el de sus hijos. Y nada más.
Entre los antiguos romanos, no se esperaba amor en el matrimonio. Se esperaba tener una convivencia respetuosa, afable y aceptable para las partes. Y cuando esa convivencia no resultaba satisfactoria, se recurría al divorcio. En fin, no quiero extenderme más, porque creo que tendremos tiempo para seguir viendo cómo vivían los/as romanos/as. Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola caboblanco, tu aportación es muy oportuna. De hecho, creo que ésta Faustina cuenta con el favor de los dioses... Besos.

Saludos, francisco ortiz. Me alegra que los lectores puedan sentirse implicados en la historia, porque desde el afecto y la tolerancia que nacen de esa proximidad, es factible amar a los personajes y en especial a las mujeres, comprenderlas quizá un poco mejor. Mi motivación más intensa es, precisamente, conseguir que se nos mire con respeto y cariño. Basta ya de tanta violencia de género y tanta marginación. Besos.

carme regueiro dijo...

Según los anteriores relatos me llevaban al pasado, este me ha parecido muy actual.
Como ves sigo muy atenta tus relatos. Siento no poder aportar debate, mis conocimientos no me lo permiten, pero disfruto mucho leyendote.
carme

El Navegante dijo...

Isabel, yo pensaba que la poigamia, era sólo una ancestral costumbre de los pueblos árabes y africanos.
No sabía que en Roma, al menos pretendieron implanatarla.
Digo al menos, pues no pienso ir a investigr a ningún sitio qué pasó luego de esa efervorizda reunión.
para qué está este fanástico blog ya lo catalogaría de Ciencias Históricas, dicho con absoluta seriedad y admiraición.
Debo agradecrte mucho tu gentil visit ay el hermoso comentario que me has dejado Isabelita, y como de costumbre pedirte disuclpas por la demora ne venir a decírtelo.
Peor como verás no te olvido , y aquí esoty, de paso para informarte que ya está "en el aire" el último capítulo del viaje por las tierras del fascinante embrujo.
Un besito mi querida amiga, y hasta pronto, buen finde.

Millaray dijo...

Interesante sigo leyendo más que eso aprendiendo.
Saludos.

Millaray dijo...
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MARIA DEL NORTE dijo...

Erudito es tu espacio de historia de mujeres romanas que hicieron historia, valga la redundancia.-
Que valientes mujeres que se movilizaron para tratar de actuar en contra de esta idea del senado.-
Habrá que esperar la tercera parte para seguirles los pasos ...

Isabel Romana dijo...

Hola carme regueiro, una de las maravillas de Roma es que sigue estando presente en nuestros días y teniendo mucha actualidad. Somos sus herederos y conservamos mucho más de lo que comúnmente creemos...han cambiado los collares, pero seguimos siendo los mismos perros. Besitos.

Isabel Romana dijo...

Querido navegante, es imposible llegar a todo, bien lo sé yo también, que no alcanzo a visitar tantos y tantos blogs interesantes que tengo en mi lista de favoritos. Pero en fin, la blogosfera es como la vida misma. Antes de sacar conclusiones sobre la poligamia - que, como bien dices,está implantada en otros pueblos - habrá que esperar al final de esta historia. Por de pronto, me voy a visitar tu página con el periplo por tierras de España. Besitos muy fuertes.

Isabel Romana dijo...

Hola millaray, sólo mirando hacia atrás se aprende mucho, aunque no seamos luego capaces de sacar las conclusiones que nos libren de cometer los mismos errores. Saludos muy cordiales.

Isabel Romana dijo...

Saludos maría del norte y bienvenida. Las mujeres contamos con más recursos de lo que sospechamos, sólo que no los ponemos en marcha. Espero que sigas las peripecias de Faustina, una mujer decidida. Besos.

Leodegundia dijo...

Hay que reconocer que Faustina era una mujer que no se amilanaba ante ningún problema y era decidida a la hora de tomar decisiones, pero sin precipitarse, sabía pensar primero antes de proponer nada.
El problema que se les presentaba a las mujeres romanas era grande y queda bien reflejado en el gran número de preguntas que pones en boca de las asistentes a la reunión, ahora sólo nos queda esperar para ver como resuelven el asunto.
Muy interesante esta historia también.
Un abrazo

Isabel Romana dijo...

Hola leodegundia, de llevarse adelante esa ley, desde luego que las mujeres romanas se hubieran visto en una situación completamente nueva y muy lesiva para sus intereses y su vida cotidiana. Por eso se proponen enseñar las uñas. Besitos.

nina dijo...

Isabeltengo algo de material sobre la mujer romana pero va encaminado a tus escritos la base principal o foco de la mujer romana ya lo has espuesto y el adorno como tu bien sabes es imaginación que con tu arte narrativo también lo descrbes.Es una novela basada en hechos reales y ficticios asi como los personajes. Me estoy leyendo ...Quo Vadid desde el punto de vista de la sociedad romana creo que saldrá algo pero a largo tiempo.BESos Nina

"El Profe" dijo...

Hola Isabel Romana:

Este relato sobre una lucha femenil de tal embergadura para aquella época representa una defensa inmensa de respeto para la entrega total y fiel que realizan las mujeres cuando de verdad aman a su hombre.

No lo quieren compartido, ni antes ni ahora, como tampoco queremos compartir a una mujer con nadie, cuando esa es la mujer amada.

La civilizada lucha que quieren dar a nivel del senado, para oponerse a esa ley, se anticipa a una lucha estratègica pero desigual, pues los hombres dominan el senado, y las mujeres dominan el corazón de los hombres y dan calor a su hogar y a su lecho.

Quienes triunfarán eso sólo el tiempo lo dirá, pero yo anticipo que ellas sabrán encontrar las armas sutilez para lograr su defensa, por los caminos no solo de la razón, sino por la fuerza natural de su condición de esposas y sobre todo su condición divina de ser las Madres de todos los hombres.....si de todos, nadie puiede negar que nacemos de mujer....y eso será para siempre. saludos y te espero en conceptos poderosos el blog del profe

Edem dijo...

Que va... el Romano medio, era muy casero, y normalmente se tomaba los asuntos familiares como cosa importante.
Vale, no digo que no se propasara con las exclavas, o que no hiciera una orgia de vez en cuando, pero para ellos eso no contaba como cuenta para nosotros. En un matrimonio de conveniencia, a lo que la mujer romana aspiraba, era a que no se divorciasen de ella para cambiarla por otra, y que en el proceso perdiera dote y posicion en los hijos. Como bien dice Isabel... amor, amor, poco habia. Por ejemplo, se dice que Julia y Pompeyo si estaban enamorados. Y Sila y Valeria. Pero Cesar, por ejemplo, decia que solo habia amado a Cinnilla, que las demás habian sido producto de sus tiempos.
Respecto a su poder... bueno, hay tres anecdotas que hablan del poder de las mujeres.

Uno fue el conflicto de Clodio con la Bona Dea (si, el hermano de la historia anterior).
La Bona Dea era una de las pocas Diosas exclusivas para las mujeres de Roma. Sus ritos, quedaban fuera de "La Cosa Publica", y eran tan secretos, que ningun hombre podia o queria saber de que trataban. Sabemos que tenia que ver con la resurreccion de la naturaleza, y la vida y la muerte. Por eso sus sacerdotisas cultivaban hierbas para que las mujeres abortaran (si lo necesitaran), y cosas similares. Y adoraban a las serpientes, quiza como simbolo falico, a saber. La cosa es, que utilizaban vino y serpientes en sus ritos.
Bien, en toda la historia de Roma, solo una vez fue violado este rito. Por Publio Clodio. Que fue reconocido por las mujeres, pero, estas se negaron a que fuera juzgado por los hombres. No era asunto suyo, decian. Y el tribunal que lo juzgó fue machacado tanto por las mujeres de sus miembros para que no votaran en contra, como sobornado con la dote de gran parte de las mujeres importantes de Roma. Ellas decian que Bona Dea ya juzgaria a Clodio a su manera. Por cierto, fue asesinado delante de una de sus estatuas.
Otra anecdota está protagonizada por Augusto. Un senador republicano, una vez, le expresó su envidia al tener el poder absoluto de Roma. Augusto, le miró divertido, y le dijo "Aqui el que manda es mi hijo, que manda a su madre, que me manda a mi".
La 3º, fué protagonizada por Hortensia. Esta se enteró que Augusto queria cobrar impuestos a los vienes de las viudas. Y esto afectaba a todas las clases sociales. Por lo visto, reunió a mujeres de todas clases sociales, y las llevó de protesta al senado, dando unas proclamas, que ni las feministas de principios del siglo XX.
Las cronicas dicen que "El Senado, Aterrorizado por lo que se le venia encima, esa misma tarde derogó esa ley". Y es que por lo visto Hortensia tenia un pico de oro mejor que el de su hermano.
Espero que os hayan divertido.
Un saludo de Edem.

unjubilado dijo...

Estoy leyendo con interés la historia de "Faustina", pero soy incapaz de aportar nada, así que espero con impaciencia la continuación del relato.
Un abrazo

Isabel Romana dijo...

Hola nina, gracias por el interés y el trabajo que te estás tomando con este tema. Seguro que Quo Vadis puede ayudarte mucho. Vi la película hace muchos años y creo que es de las que deja recuerdo. Céntrate en el libro que llevas entre manos, este tema de las romanas tiene mucho tiempo todavía por delante. Gracias y Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola Profe. Estoy contigo en que las mujeres sabrán defenderse muy bien. Los romanos las estimaban aunque cualquier romano se hubiera dejado matar antes de confesar su debilidad por una mujer. Ellos percibían que las mujeres se interponían a la hora de cumplir con su deber y ese deber de ciudadano lo ponían por encima de todo. No obstante, también en los tiemos arcaicos las mujeres anteponían el bien de la ciudad al suyo propio, y de ello hay singulares ejemplos que, por ahora, no desvelaré. En este episodio en concreto, yo creo que ellas quieren salvaguardar su status. Al fin y al cabo, es lo que tienen: un lugar en la familia y en la sociedad. Gracias por tus reflexiones, siempre llenas de calidez y afecto hacia las mujeres.

Isabel Romana dijo...

Hola edem, gracias por tu comentario, siempre tratando de arrojar luz a este mundo romano tan lleno de complejidades y secretillos. Como muy bien dices, hubo algunas parejas cuyos amores fueron famosos por su intensidad y sus matrimonios envidiados. Otros fueron sencillamente cordiales. Recordad a Emilia, la esposa del Escipión el Africano y su comportamiento con la concubina de su marido: eso da a entender claramente no sólo que ella era bondadosa, sino que también halló algún tipo de satisfacción en su matrimonio, puesto que deseaba honrar a su marido.
La Hortensia que tu citas es, modesta y supuestamente, la que ha recopilado las cartas y escenas de "La muchacha de Catulo". Su padre fue el famoso orador Hortensio y parece que ella aprendió de él el arte de la retórica y supo ser muy convincente en esa oportunidad. Me satisface encontrarte tan participativo y atento, edem. Gracias y besitos.

Isabel Romana dijo...

Saludos unjubilado, seguro que Faustina te estaba esperando por aquí, tiene planes para todos los chicos...Besos.

V i l l a v i c e n c i o dijo...

Estimada Isabel: te invitamos a conocer y presentarle a tus congéneres el blog de nuestra Revista Descontexto (http://descontexto.blogspot.com), si es que llega a ser de tu agrado, claro está. Cariños y mucha suerte.

Luis Rivera dijo...

¿los Papirio Carbo? (Hay varios) ¿Lucio Papirio Craso? ¿O el modelo de aristócrata: Lucio Papirio Cursor, dictador por seis meses como estaba regulado hacia el 32o o así?
Estimada escritora, magnífico arranque (aunque el tema de las mujeres agricultoras muestra una combatiba vena) que no da tregua.
Sólo una petición. Faltan datos para situar a esta Faustina, y aunque supongo que estamos hablando de la República y probablemente de mediados de ella, puedo patinar como cualquier hijo de vecino.

Luis Rivera dijo...

No había leído tu explicación a "edem". Localizado por la referencia a Noches Áticas.

Lágrima del Guadiana dijo...

Entiendo el pragmatismo y entiendo la pasión...pero ser práctico y pasional a la vez (y no me refiero al terreno amoroso, sino a las convicciones, al carácter, a la forma de comportarse y de conducirse en la vida), algo que creo ver en estas mujeres, demuestra una fortaleza abrumadora...

Enganchas, Isabel

Un abrazo

Mª. Antonia Moreno dijo...

Hola, yo también estoy leyendo a Faustina, pero igual que unjubilado, soy incapaz de aportar nada...
muy emocionante el relato e interesantes comentarios...
besos

Heriberto dijo...

Isabel: me cautivan tus relatos como siempre, un saludo.

Isabel Romana dijo...

Hola villavicencio, pasaré a ver vuestra revista con mucho gusto. Buena suerte a vosotras también. Saludos cordiales.

Isabel Romana dijo...

Hola luis rivera. Ya ves que no es fácil situar con nitidez en el tiempo este episodio. Al hijo de Faustina se le llamó Papirio Pretextato, pero eso sigue sin darnos una datación concreta. En cualquier caso, creo que es un episodio que puede caracterizar en cierto modo la manera de pensar y actuar de las romanas (y los romanos) de mitad de la República, como tu indicas. Es un placer leer de nuevo tus comentarios. Saludos cordiales.

Isabel Romana dijo...

Saludos, lágrima del guadiana. En general las romanas eran enérgicas y decididas y creo que lo demostraron muchas veces. La capacidad de Roma para conquistar el mundo no procedía únicamente de los varones... Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola mª antonia moreno, te digo lo mismo que a unjubilado otras veces: lo importante es que lo pasemos bien. Ya ves que tenemos contertulios con grandes conocimientos del tema que nos hacen disfrutar, pero no son menos de agradecer los comentarios de los demás. Para mí son una fuente de inspiración y motivo de satisfacción. Un millón de besos.

Isabel Romana dijo...

Hola heriberto: sigue atento, porque ya ves que la historia no ha acabado aquí. Ahora mismo Faustina va camino del foro... Saludos cordiales.