jueves, marzo 05, 2015

EL PRECIO DE LOS ELOGIOS




 Solo admiras a los antiguos, Vecerro,

y no alabas sino a los poetas muertos:

perdona, Vecerro, pero no vale

tanto, tu elogio, para morirme.

MARCIAL.- Epigramas.
Versión libre de Ernesto Cardenal

NOTA: ¡Larga vida, éxito y comprensión para los/as poetas/tisas de nuestros días!

*Detalle de la pintura El Parnaso, de Rafael. Estancias de Rafael en el Vaticano.

8 comentarios:

María Antonia Moreno dijo...

Visto así, queridísima Isabel, ¡yo no! :)

Cayetano Gea dijo...

Más vale seguir vivo y que no elogie nadie.
Un saludo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Que la hora de los elogios esté muy lejos...

elena clásica dijo...

Querida Isabel:

Parece que el estar al otro lado para algunos es sinónimo de bondades incuestionables, en cambio para los que formamos parte del mundo que nos ocupa, la cosa cambia en opinión de "grandes cabezas", críticos que si de algo saben es de criticar.

Suscribo, querida, tus palabras, "Larga vida, éxito y comprensión para los de nuestros días".

Menudos "cráneos privilegios" algunos críticos, Júpiter no valga.

Un abrazo, queridísima amiga.

yolanda carrasco dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Isabel!
Un gran abrazo.

Dyhego dijo...

Hay que saber elogiar al que se lo merece.
Salu2 y vale, Isabel.

Carmen Cascón dijo...

Al genio sólo los semejantes le reconocen el mérito de cuerpo presente.
Un saludo

Bertha dijo...

Lo que no te digan en vida, después poco te vas a enterar.

Pasamos página jejeje;)

Un fuerte abrazo ya se nota que la primavera esta cercana.