viernes, enero 26, 2007

DIDO Y ENEAS (VI).- Empiezan los preparativos.

- Rápido Barce – dice la reina Dido, apenas se marcha el príncipe del Senado a cumplir sus encargos – debo estar arreglada cuanto antes. Espero que hayas oído la conversación. Vendrás conmigo ¿verdad?

La anciana ya tiene en las manos una túnica limpia para la reina y se acerca a ella. La mira un instante antes de responder.

- ¿Y qué será de mi nieta? – pregunta despacio – Es muy pequeña aún y no conozco a nadie a quien pueda confiarle su cuidado mientras mi hijo está ausente. No le queda familia por parte de su madre, como ya sabes. De otro modo, no la tendría aquí conmigo.

- Escúchame, Barce. Lo que vamos a hacer es peligroso para todos. Corremos muchos riesgos, no sólo de fracasar en la huida, sino también de no poder sortear los peligros del mar o no encontrar esa nueva tierra para asentarnos en ella. Sé que a tu edad no es fácil cambiar de vida, sustituir la seguridad por el azar. Te pido, sin embargo que lo hagas. Tu nieta vendrá con nosotras, como vendrá también mi hermana Anna. ¿Crees que estarían más seguras quedándose aquí? ¿Te librarías tú de la inquina de mi hermano, después de haber pasado toda tu vida cuidando a Siqueo y luego también a mí? No juzgo para vosotras más peligroso entregaros al capricho de la fortuna que quedaros en Tiro.

El curso de esta conversación no ha interrumpido el arreglo de la reina. Ahora está sentada y Barce le cepilla el cabello antes de trenzarlo y sujetarlo alrededor de la cabeza. Dido le detiene la mano y se gira hacia ella para mirarla de frente.

- Te daré otra razón: te necesito – y al decir esto las lágrimas están a punto de desbordarle – Desde que perdí a mi propia nodriza, tu has sido para mí como una madre. Sabes cuán importantes son para mí los afectos. Sin mis padres, sin mi esposo, con la traición de mi hermano y debiendo hacer frente a la responsabilidad de conducir a parte de mi pueblo hacia un futuro incierto ¿qué me queda? O, mejor dicho ¿quién me queda?

Barce levanta su mano, sujeta por la mano de la reina, y se la besa.

- No te abandonaré – le dice.

- Gracias. Te diré lo que has de hacer: prepara discretamente mi baúl. Guarda en él mis joyas y el manto de lana que heredé de mi madre. Elige sólo la ropa precisa, hazlo pensando que pasará mucho tiempo antes de que podamos conseguir otra. Deja fuera la copa de oro de mi padre, quiero utilizarla en el banquete de esta noche, ya la guardaremos luego. Pon en otro baúl las cosas tuyas y de tu nieta, y haz hueco en él para las de mi hermana Anna. Es importante que nadie sepa nada, ni siquiera Anna, de modo que hazlo con el mayor disimulo. Tengo previsto que vengan más personas de palacio, pero hemos de impedir conversaciones sobre el tema, porque mi hermano tendrá espías aquí.


Una vez concluido su arreglo, la reina se marcha dejando a Barce con los preparativos. Se dirige al salón donde habitualmente despacha los asuntos cotidianos y le aguardan sus secretarios. Les anuncia una buena noticia: ha tenido conocimiento de la llegada de un mercader procedente del extremo más oriental del mar. Al parecer, se ha abierto una nueva ruta al comercio y está dispuesto a informarles. Esta misma noche, celebrarán un banquete en palacio para recibirlo. Hay que cursar de inmediato invitaciones a todos los mercaderes y armadores de Tiro, porque puede ser una reunión muy importante. También deben venir algunos senadores en representación del Senado. Y su hermano Pigmalión, desde luego: ella personalmente le escribirá la invitación. Dada la premura de tiempo, han de distribuirse el trabajo y ponerse a ello de inmediato.

Durante toda la mañana, el salón es un continuo ir y venir de gente. Desde el cocinero mayor, los proveedores, el mercader decano del puerto de Tiro, el jefe de mantenimiento de las obras públicas, el príncipe del Senado, con quien toma un pequeño refrigerio en el comedor privado.

- Tengo ya los datos que necesitas, mi reina – dice el anciano cuando se quedan a solas – En este momento hay fondeadas veintinueve naves mercantes. Nueve de ellas tienen mucha vigilancia y hay que descartarlas. Contamos, por tanto con veinte naves, doce de ellas son de mi hijo, y las otras ocho están listas para zarpar y pertenecen a personas dispuestas a seguirnos. Además de la tripulación, cada una puede llevar a unas cuarenta personas. Serían ochocientas en total.

-¿Todas de confianza? De palacio vendrán conmigo aproximadamente veinte.

- Sí, son de fiar – responde el Senador –. Cada nave tendrá, además del capitán, a un jefe de expedición al frente. Puedes estar tranquila. Hay caballeros, mercaderes y un buen número de artesanos con sus familias, empleados y sirvientes. Gente de paz, fieles a la memoria de tu padre y a ti. Hemos de llevar también algunos soldados en cada nave. Es conveniente precaverse ante cualquier peligro.

- Repecto a las naves de guerra que hay en el puerto, he pensado lo siguiente – dice la reina –. A nosotros no nos sirven, pero no quiero que Tiro quede indefensa ni tampoco dejarlas intactas para que puedan seguirnos. Son mucho más veloces que las mercantes y nos darían alcance, además del gran peligro que suponen sus espolones. Debemos perforarles el casco. No tanto para que se hundan de inmediato, pero lo suficiente para entorpecerles la navegación.

- Será imposible hacer lo mismo con las nueve mercantes…- le hace observar el anciano.

- No creas que eso me desazona. Al contrario, lo mejor es que esas naves nos persigan cuando mi hermano se de cuenta de nuestra fuga. Quiero tener testigos de lo que me propongo hacer…

Dido se queda pensativa durante unos instantes, pero no aclara nada más y cambia de tema.

- He ordenado al jefe de las obras públicas que realice algunos arreglos en la tapia del patio del templo de Melqart. He pensado que debemos profundizar sus cimientos para reforzarla, así que prepararán una zanja por la parte interior, en el pedazo de tierra que hay entre la propia tapia y el pozo. No te extrañes, por tanto, de ver a un grupo de hombres trabajando allí…

El viejo senador comprende lo que eso significa: si el tesoro del templo está enterrado en el patio, la reina tratará de excavar a plena luz del día, de modo que las obras no levanten sospechas. Si lo deja bien preparado, por la noche sólo hará falta cavar un poco más y coger el tesoro.

- A media noche empezará la operación de embarque – explica el anciano – y las naves irán zarpando poco a poco. La tuya será la última, tal como me ordenaste. Calcula bien el tiempo, mi reina, porque habrás de salir de puerto una hora antes del alba.
Ambos se miran con intensidad. Son muy conscientes del peligro. Dido sonríe con afecto y le da un par de golpecitos en la mano al senador.

- Dí a tus criados que llenen diez o doce sacos de tierra de tu huerto. Que les pongan una señal bien visible y los carguen en mi nave, en la cubierta. Y ahora, querido amigo márchate y continúa los preparativos. He de hablar con un actor que ha de representar el papel más importante de su vida y la nuestra. Nos veremos más tarde, en el banquete. Te sentarás al lado de Pigmalión y le animarás a beber vino…insinuándole que no beba. Sabes cuánto le gusta llevarte la contraria.

Y sin añadir una palabra más, con una sonrisa de ánimo, la reina Dido se levanta y vuelve a su trabajo.
* Claustro de Santa Maria degli Angeli. Roma
**Detalle de relieve en Santa Mª in Trastevere. Roma
***Plaza del Popolo. Detalle de columnas con espolones de naves de guerra. Roma
****Detalle de urna cineraria. Museo de las Termas de Diocleciano.
*****Detalle de suelo cosmatesco. Santa Mª in Trastevere. Roma

58 comentarios:

Ferípula dijo...

"Te daré otra razón: te necesito ."


Cuando una mujer puede decir sinceramente estas palabras... el panorama cambia.


Sabés, Isabel? Muchas veces no tenemos porque no pedimos...o pedimos mal, sin claridad, sin valor...

Saber pedir no es para orgullosos, es de sabios...
Seguiremos la historia, por cierto...inquietante.


Te pido: sigue esculpiendo...
Te doy: mi abrazo argentino. :)

Bettina Perroni dijo...

Admiro tanto la fuente de tu creatividad...

Ojalá y tu nave siempre esté cargada de inspiración para poder deleitarnos con ella.

Dichoso aquel que no abandona a su Reina, sea cual fuese su decisión.

Buen fin de semana!

aquiles dijo...

Deberia llevar los trirremes con ella,pero creo que como siempre su aguda vision de futuro y su inteligencia seran las mejores armas .
Un saludo gracias por el comentario

almena dijo...

ay, Isabel... que ando con retraso en la lectura de tus posts,
Blogger me tiene loca con la migración a beta...

besos!

Isabel Romana dijo...

Hola ferípula, soy de tu misma opinión: qué pocas veces somos capaces de expresar un deseo. Y nos perdemos muchas cosas por no hacerlo. Quizá en aquella época las personas eran más directas, no sé. A mí me parecía necesario que Dido hiciera esa confesión. Besos, querida amiga argentina.

Saludos, bettina perroni, la lealtad es una cualidad que también yo admiro mucho. Creo que es importante en la vida. Besos y hasta pronto.

Hola aquiles; Dido no busca guerra, sino un lugar donde establecerse. Y serían poco de fiar sus intenciones si fuese precedida de naves de guerra. Saludos cordiales.

Isabel Romana dijo...

Hola almena, ese es uno de los motivos por los que yo no me atrevo a cambiarme. Me pasa lo contrario que a Dido, me asalta el temor y las dudas. Besitos, querida migrante.

Acus dijo...

¡¡Ha sido genial leer los dos últimos posts tuyos de seguido!! (Aunque se me sigue haciendo corto).

Todo tendrá que estar muy bien representado, aunque aun no me explico cómo ochocientas personas van a pasar desapercibidas, sin que se note un estado de ajetreo. ¿Y todas serán de confianza? Quizá Pigamalión tenga algún as en la manga que Dido desconoce. Le deseo todo lo mejor a la reina.

Mientras el plan de Dido se está forjando, yo seguiré mordiéndome las uñas por las ganas que tengo de que todo salga bien.

Un abrazo gigante, amiga.

P.D: Yo también tenía miedo a pasarme a Beta, pero es bien sencillo, y no se borra nada. Mira mi blog, es prácticamente igual que como lo tenía. Y la verdad, he visto muchas ventajas a la hora de realizar cambios y trabajar con la plantilla. Te animo a que te pases a Beta. Un beso, Isabel Romana.

MentesSueltas dijo...

Excelente, simplemente hermoso para leer lenta y atentamente.

Dejo un abrazo y un gracias por compartirlo.

MentesSueltas

marvision dijo...

Bueno, no es que entienda mucho de estos relatos, pero me parece que estas transmitiendo mucho con ellos.
Gracias por estar siempre conmigo y que tengas un buen fin de semana
Un fuerte abrazo de marvision

Fernando dijo...

Querida Isabel...veo que Dido teje una red digna de una araña inteligente...uff..ya estoy impaciente...un beso.

Trini dijo...

Como siempre disfrutando de tus textos que me parecen magnificos.

Un abrazo

Elisa de Cremona dijo...

ella es la mejor!

manuel dijo...

A veces lo mejor de un viaje es empacar y planear.
Ya despues no sabemos que pasará.

Angelusa dijo...

Qué sería del mundo sin la intervención de las mujeres.
¡Vaya wewazoz la Dido!
Un besito, Isabel. Sigue...

Pedro (Glup) dijo...

Como siempre mi aplauso entusiasta (me van a llamar la atención por mi entusiasmo). Y es que escribes muy, muy bien. Gracias. Un saludo.

Alexis Coald dijo...

No sabes lo que extrañaba entrar en tu casa y empaparme con tus historias he imagenes tan descriptivas ,excelente todo el escrito,felicitaciones.
Perdona por escribirte ahora es que no estaba en casa.

Te abrazo, se feliz

Alexis Coald

Ula dijo...

Ya vamos viendo como planea su futuro. Esperemos que en la cena todo salga como ella planea. Veremos qué sorpresas nos aguardan y esperemos que la reina consiga realizar sus planes, sobre todo porque busca la paz. Tal vez nuestros políticos tendrían que aprender de personajes así.

Isabel Romana dijo...

Hola acus, tienes toda la razón: va a ser dificilísimo que tanta gente huya sin que se den cuenta. Sin embargo, tratarán de hacerlo. Yo también confío en que resulte todo a su favor. En cuanto al cambio a beta (que creo que ya no es beta) creo que trataré de abordarlo en un momento en que esté tranquila y con tiempo suficiente. Temo meter la pata. Aún me acuerdo de una vez, al principio de tener el blog, que se me desconfiguró la página y pasé fatal varios días. Almena me dio la solución, pero hasta entonces... un horror. Besos y no te comas las uñas, que llegarás sin apetito al banquete.

Hola mentessueltas, un placer que pases por aquí y te detengas un ratito. Besos y hasta pronto.

Saludos, marivisión, entiendes de estos relatos mucho más de lo que te imaginas. Y cuanto más avance la historia, más comprenderás por qué lo digo. Besitos, guapa.

Isabel Romana dijo...

Hola fernando, espero que la red que está tejiendo Dido de el resultado esperado. Tendremos que encomendarnos a Melqart... Besitos.

Hola trini, gracias como siempre por venir por aquí. Un abrazote.

Hola elisa de cremona, recién bajada de una nube (aunque quizá todavía está en ella): desde allí arrriba seguro que se ve a Dido como la verían los dioses, diminuta, afanándose todo el tiempo, tratando de salvarse mientras ellos mismos hacen sus planes... Besos, guapísima.

Cuanta razón tienes, manuel. La decisión está tomada y todas las medidas para que salga bien. Pero nadie sabe a dónde nos lleva la fortuna. Besos y hasta pronto.

Isabel Romana dijo...

Hola angelusa, creo que como seres humanos, hombres y mujeres tienen virtudes y defectos, aciertan y cometen errores. A mí, estas historias antiguas me infunden ánimo, ponen en primer plano el valor de las mujeres y eso refuerza mi autoestima de género. Vamos, que ya va siendo hora de que se nos vea en la historia. ¡Bien por Dido! Besazos.

Hola pedro(glup), tu entusiasmo y el del resto de nuestros amigos, me contagia. Me hace cobrar fuerzas y confianza, ya lo sabes. Como te dije en una ocasión anterior, envidio las letras de mucha gente, entre ellas las tuyas, pero esto me ayuda a conformarme y reconciliarme con las mías. Besos y hasta pronto.

Hola alexis coald, se te echaba de menos. Celebro que hayas encontrado tiempo para pasarte por aquí. Un beso y hasta pronto.

Querida ula, mucho me temo que la actitud pacífica y pacifista de Dido no tendría mucho éxito hoy entre la mayoría de políticos del mundo, pero sí entre los ciudadanos. Tendríamos que embarcarnos con ella a fundar un nuevo mundo. Besos y hasta pronto.

anarkasis dijo...

¡llegué, tarde!
no he podido convencer a la reina que me deje desenterrrrrrarlo...
y...,¡una fiesta!...
y ¡no me han invitado!....
a ver, podrías meter un Anarkasis sirviendo vino en la fiesta, o una Anarkasis bailando la danza de los 17 velos,
que no es por dar ideas, que no...es por salir de viaje que me hace ilusión.

Es gracia que espera alcanzar de tan excelsa pluma a quien los Dioses guarden muchos años

Isabel Romana dijo...

Bueno anarkasis, tenía pensado para tí un papel de más responsabilidad, así que despídete de servir de copero. Aunque me hace falta un copero hábil... A este banquete estáis invitados todos; al viaje y la fundación de la nueva ciudad, en cambio, únicamente quienes estén del lado de Dido y dispuestos a compartir con ella riesgos y afanes. Si alguno se anima a participar de manera más visible, que lo diga ahora o calle para siempre: decid el nombre que os guste y a qué os dedicais (ficticiamente, claro) y trataré de haceros participar a lo largo de la historia. ¡Ánimo a los más animosos! Besos y no hagas tarde al banquete de esta noche, anarkasis, no vayas a estropearlo todo.

Kurtz dijo...

Una vez más tengo que aplaudirte por la narración, cada vez más interesante.
Besos.

Leodegundia dijo...

Hay que reconocer que la reina es inteligente y que nada se le pasa por alto, ahora sólo falta que la suerte la acompañe. Lo de perforar el casco de las otras naves sólo lo suficiente para no inutilizarlas del todo fue una buena medida.
Vuelvo a decirte que las fotos son magníficas.
Un abrazo y buen fin de semana.

Gabu dijo...

Cuánto difruto ISABEL querida al leerte...
Tanta pasión como apasionantes los relatos!
Quisiera quedarme con ese pedido,ese clamor que casi con desesperación nos
arremete al corazón para expresarlo casi a los gritos:"te daré otra razón,TE
NECESITO"
Lo sentí de manera sublime...
Tal vez esté más sensible que de costumbre...

¡GRACIAS ISABEL POR HACER DE TU ESPACIO EL MISMISIMO OLIMPO!

MIL BESOS...

Noa con las mujeres en la sombra dijo...

Desde luego que el sentido común de la reina o mejor dicho, su sabiduría es magistral en la novela...
Seguimos a la espera.
Yo el 1 de Febrero dejaré de estar por estos lares; pero cuando entre me imprimiré tus relatos :)
No tendré tiempo de más.
Me cambio de casa y hasta que no esté bien instalada, no colocaré internet, pasarán unos meses.
Esperaría encontrarte al volver.
Un abrazo grande amiga.

cieloazzul dijo...

Me enganchas amiga...
me llenas de emociones....
esperaré ansiosa el siguiente capitulo....
Muchos besos!!

Aurefaire dijo...

MMM se va poniendo cada vez mas interesante la historia!!!!! suspensoooooooooo
quiero mas!!!!!
besitos de hada amiguiz!

Tsunami dijo...

Esto es adictivo.

Quiero mas..

Un abrazo muy fuerte querida amiga.

EL HIPPIE VIEJO dijo...

TE NECESITO !!!
SONÓ FUERTÍSIMO ESA FRASE , COMO QUE QUEDÓ DESNUDA AL PRONUNCIARLA .
LEALTAD , QUE HERMOSA PALABRA , SIEMPRE VOY DETRÁS DE ELLA , ALGÚN DÍA LA ALCANZARÉ .
ISABEL , ESTÁ MUY BUENO EL RELATO , NOS LLEVAS SUAVEMENTE POR UN CAMINO MARAVILLOSO ..EL DE TUS LETRAS .

QUE TENGAS UN BUEN DOMINGO

BESOS

ADAL ,
PIDIENDO PERDÓN

rafael de la reina dijo...

Esperando el proximo, chica.
Saludos cordiales.

Javier dijo...

La suerte está echada, creo yo. Pero no es náda fácil con tantos hilos que atar... Unos preparativos que yo denominaría muy 'romanos', por la dimensión de todo este entramado... todo a lo grande, todo grandioso.

Sin duda será una huída apoteósica... que no quiero perderme por nada del mundo.

¡Qué bien escribes, diosa!

David dijo...

Sólo pienso en el fabuloso trabajo que estás haciendo. Creo que un día tendrás que publicar un libro con todo esto...

Acus dijo...

Isabel Romana, yo le soy fiel a Dido, por eso, yo no quiero embarcarme con ella, me gustaría estar cerca de Pigmalión para poder vigilarle y poder prevenir a Mi Reina o avisarla de los malvados planes. De no aceptar mi petición de quedarme, y si sus deseos son ir con ella, por favor, aceptad mis conocimientos marítimos, pues soy un buen navegante.

Daniellha dijo...

Isabel...excelente como siempre, que do enganchada de tus relatos. Me gustan porque tienes el don de levantar el ego de las mujeres que te leemos. A través de tus escritos muestras todo lo capaces que somos... cuando se presentan situaciones difíciles.
Besos querida.

unjubilado dijo...

Te voy leyendo y estoy esperando tu próximo artículo, me gustar leer toda la saga de una vez, es por ello que no te deje comentarios. Si ya sé que los agradecerías, pero al no conseguir aportarte nada, prefiero quedarme en las sombras.
Un abrazo

Lady Zurikat dijo...

Todas estas historias echan por tierra la falsa creencia que hasta los 80 las mujeres estuvieron recluidas en su hogar; tal vez haya sido el destino de la mayoria que por comodidad o falta de valor no tomo las riendas de su destino y quizo ser algo mas que esposa y madre. Mujeres que tenian coraje, valor, determinacion en una epoca que el mundo era ancho y ajeno, lease masculino.

Zebedeo dijo...

Hay veces en que tenemos que dejar caer la máscara y mostrar nuestros sentimientos a las personas que de verdad nos importan como Dido a Barce. Después volvemos a ponerla y recuperamos nuestra serenidad habitual para hacer lo que tenemos que hacer.

Se despide intrigado y con una sonrisa :)

Zebedeo

Isabel Romana dijo...

Hola kurtz, espero tenerte en el banquete, ahí sí que hará falta tu ayuda... Besitos.

Saludos leodegundia, esperemos que las cosas le sangan bien a Dido. Ella se esfuerza, desde luego, aunque ese sentido tan hondo de la responsabilidad, a veces no deja de tener riesgos. Besitos y hasta pronto.

Hola gabu, seguramente si fuéramos capaces de hacer comprender a nuestros semejantes cuánto nos necesitamos unos a otros, construiríamos entre todos un mundo mejor. Besitos, guapa.

Saludos, noa con las mujeres en la sombra, febrero es el mes de las purificaciones, así que está bien elegido para cambiarte de casa, empezar algo nuevo. Te deseo la mayor suerte. También yo esperaré que retomes tu blog y, por otra parte, espero seguir con este cuando regreses a la blogosfera. Besitos y suerte.

Isabel Romana dijo...

Hola cieloazzul, espero que Dido siga captando tu interés y tu afecto. Le hace falta. Besos.

Saludos, aurefaire, tu varita mágica hace mucha, mucha falta. Para vivir aventuras, siempre es necesaria. Besitos.

Hola tsunami, menos mal que esta adicción es benévola ¿no? Estas emociones pueden ser fuertes, pero no matan... Besazos.

Saludos, hippie viejo, esas palabras son muy sinceras y la lealtad también. Sentimientos y actitudes en cuya búsqueda no estás solo. Besitos, querido adal.

Isabel Romana dijo...

Hola rafael de la reina, no tendrás que esperar mucho. De todos modos, conviene que vengas sin cenar. Besos.

Javier, te puedo asegurar que las naves de Dido no partirán sin ti, aunque tenga que esperarte hasta el amanecer. Besos y hasta pronto.

Hola david, gracias por tus ánimos. Desde luego me gustaría publicar todo esto, aunque en última instancia no depende sólo de mí. Besos y no faltes al banquete.

Lamentablemente, acus, no puedes quedarte en tierra. Comprendo tu interés y tus razones, pero Dido te necesita más y, sobre todo, más cerca. La travesía no será muy larga, pero sí delicados los tiempos que se avecinan. Duerme bien, que tienes muchas responsabilidades por delante. Besos.

Claullitriche dijo...

...por acá estamos cruzando los dedos para que todo le salga bien esta noche a la reina...

...besos Isabel!...

Isabel Romana dijo...

Hola danielha, es cierto que me gusta que se vean reconocidas y valoradas las cualidades de las mujeres, y no sólo de las grandes, como Dido, sino también de esas otras más humildes y casi sin nombre, como Barce e Imilce, auténtico soporte para transmitir la vida y el sentido de ésta. Besos y hasta pronto.

Isabel Romana dijo...

Saludos, unjubilado, ya conozco tus gustos y sé de tu preferencia por leer un texto todo seguido. De todos modos, te agradezco que de vez en cuando digas que estás ahí. Besos y hasta pronto.

Hola lady zurikat, pienso que la consideración social de las mujeres ha ido cambiando a lo largo de los siglos, ha sido muy diversa, como diversa sigue siendo hoy en los distintos paises del mundo. Una parte de nuestra marginación, sin duda, es atribuible a nosotras; otra creo que no, porque no hay que olvidar que quien tiene la fuerza, tiene el poder. Hemos de ir buscando cómo resolver esa situación. Besitos, guapa.

Hola zebedeo, hasta aquí llega tu sonrisa. Seguro que podemos contar con ella para la noche del banquete y la huida. Besitos.

Saludos, claullitriche, imagínate cómo deben sentirse Dido y Barce, sobre todo porque ellas saben de la muerte de Siqueo y de las ambiciones de Pigmalión más que el resto de la población de Tiro. Sí, les hace falta mucha suerte. Besos, querida.

Mª. Antonia Moreno dijo...

paso a saludar, Isabel
Espero ponerme al día en cuanto pueda, ya sabes que me encanta tu mundo maravilloso de mujeres y Roma... un beso!

Kostas H. dijo...

Necesitar a alguien, no es amar.
Pero en este caso, "necesidad" es sinónimo de vida, de esa vida que su hermano quiere segar...

Isabel Romana dijo...

Hola mª antonia moreno, tómate todo el tiempo que necesites. Zarpamos dentro de pocos días, pero seguro que llegarás a tiempo. Besos.

Hola kostas h., creo que Dido expresa su necesidad como algo muy amplio: afecto, cierta forma de protección, confianza, amistad. Es, sobre todo, un grito de angustia de quien se percibe en situación de crisis. Besos y hasta pronto.

Clarice Baricco dijo...

uffff ahora a esperar el viaje....leerte en este texto imaginé mucho.

Te abrazo preciosa...

PD. ¿ya llegó el cartero?

Trenzas dijo...

Palabras justas, sí. Pocos podemos resistir a esa llamada "Te necesito" en según que contexto, es la frase clave.
He estado leyendo los tres capítulos atrasados que tenía por culpa del señor Blogger :(
Y repito lo dicho: Quizá Virgilio quisiera quemar su obra, pero la tuya no querría quemarla. Nos la pones clara como el agua y tan amena que es imposible dejar de leer.
Un gran abrazo, amiga

Ximena dijo...

¡Que emoción! Me encanta cuando una protagonista inteligente está en los preparativos de lo que se viene: lúcida, conciente, emotiva, conectada. Ya veremos como se viene esta aventura y los tejidos que ya ha empezado a trenzar esta admirable reina Dido!!!

Un abrazo,

Ximena

Miriam G. dijo...

Dido me tiene completamente ganada: ¡Como me gusta esa chica!, me iría con ella al fin del mundo.

Un beso, Miriam G.

Kostas H. dijo...

Mi amiga Dido, como siempre, aquí estoy, una palabra tuya y...
Kostas, el cordelero

Máximo Ballester dijo...

Vaya razon la de necesitar a algien. Impostergable. Suerte para Dido, creo que la va a precisar.

Un abrazo.

TINTA DEL CORAZON dijo...

Isa,Los preparativos,La espera , la ilusión,la incertidumbre, el miedo y la valentia juntos a la espera........

Gracias por visitarme,me contagiaste seguir intentando.
cariños.

Isabel Romana dijo...

Hola clarice barrico,
trenzas,
ximena
miriam g.,
kostas
máximo ballester
tinta del corazón,
disculpad que os responda a todos la vez. Mil gracias por vuestra visita, de momento no puedo estar más tiempo en el pc. Besos y hasta pronto.

Goathemala dijo...

Como si paseara por un jardín primaveral, así disfruto tu escritura. Voy por el otr.

Saludos.

Davichof dijo...

ufff, Isabel que huida más arriesgada ¿qué as se guarda Dido en la manga?, sigo, sigo, como siempre me encanta...

Mayte Llera (Dalianegra) dijo...

Esto se ha puesto interesantísimo. A ver qué ocurre durante el banquete y si Pigmalión se pone "morado" de "morapio", jeje. ¿Y para qué querrá Dido los sacos con tierra del huerto del Principe del Senado? En fin , pronto lo sabré. Un besote, Isabel.