miércoles, marzo 18, 2009

CALPURNIA RECIBE EL CADÁVER DE CÉSAR


Las columnas del templo de Vesta mueven con lentitud sus sombras. Los gorriones, atraídos por el inusual silencio, vuelan hasta la fuente Juturna. Giran a un lado y otro sus cabezas antes de hundir los picos en el agua y se apresuran a levantar el vuelo. Su aleteo resulta atronador en el foro vacío. La luz del sol, pálida desde la mañana, recorre las calles de una Roma desierta.

- ¡Libertad! ¡República! – habían gritado los asesinos de César esta mañana, al salir de la Curia de Pompeyo con sus puñales goteando aún la sangre recién derramada. Los ciudadanos huían despavoridos. ¿Dónde estaban los vítores, los gritos de alegría, la aclamación bajo el título de salvadores de la república con que esperaban ser celebrados? Sorprendidos por una acogida tan fría e inesperada, los asesinos habían corrido a refugiarse en el Capitolio. Y allí permanecían.


Las vestales, al enterarse de la noticia, se habían apresurado a ir a la domus publica y desde entonces no se han separado de Calpurnia. Nadie más está con ellas. Hay miedo en Roma. Cada cual se ha metido en su casa a la espera de acontecimientos. Han pasado muchas horas y nada se mueve.

- Ya es suficiente – dice Calpurnia cuando empieza a declinar la tarde –. No puedo esperar más.


Durante todo este tiempo Calpurnia no ha recibido condolencias, ni noticias, ni un gesto de protección o apoyo, salvo de las vestales. Ni siquiera sabe nada de su propia familia. Está agotada. Le arde el corazón y los ojos se le han quedado secos. Ya que le han arrebatado a su marido, quiere tener al menos sus despojos y tratarlos con la dignidad que él se merecía. Eso, si los asesinos no lo han arrojado al Tíber. Da orden a dos esclavos para que cojan una angarilla y vayan a buscar el cadáver de César. Los esclavos obedecen, muertos de miedo. Quién sabe lo que puede ocurrir, cómo reaccionarán los asesinos, qué estarán haciendo en este mismo momento allí en el Capitolio. Tal vez los maten para impedir que se lleven a César.


Otro esclavo queda encargado de vigilar en la calle, y apenas ve desde lejos que sus compañeros regresan, avisa al ama. Calpurnia sale a la puerta. Por la solitaria vía Sacra vienen hacia ella sus esclavos, apresuradamente. Con las prisas y el miedo no se han dado cuenta de que un brazo de César cuelga fuera de la angarilla y se balancea. A Calpurnia le brillan las lágrimas.

En este día amargo, el último de su vida, su marido César es ya, para siempre, suyo. Completamente suyo. Una posesión dolorosa y definitiva.


NOTA 1: Calpurnia fue la tercera esposa de César. La domus publica era la residencia oficial del Pontífice Máximo, cargo que ostentaba César desde hacía muchos años, y se hallaba al lado de la Casa de las Vestales y el templo de Vesta. La fuente Juturna estaba muy próxima. Aún quedan restos de ella.


NOTA 2: Me sumo a la campaña de Las Linces para defender el derecho de las mujeres a disponer de su propio cuerpo, un derecho que condena el Vaticano.


*Fuente y oratorio de Juturna. Foro romano. Roma. Foto: Rafa Lillo.
** Vista del foro romano desde el Palatino. Donde está el grupo de árboles estaba la domus pública que habitaron César y Calpurnia. Las ruinas del edificio blanco que se ve a la izquierda, son los restos del templo de Vesta. Roma. Foto: Rafa Lillo.
***Detalle de escultura femenina. Museos Capitolinos. Roma.
****Vista del foro romano desde el Capitolio, donde se refugiaron los asesinos. Las columnas de la izquierda pertenecen al templo de Saturno. Las tres al fondo, al templo de Cástor y Pólux. Muy cerca, la domus publica. Roma,. Foto: Rafa Lillo.
*****Detalle de relieve decorativo. Museo Massimo alle Terme. Roma.



66 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Madame, es usted increible. Esto es una delicia. Lo primero que hago al asomarme al blog es mirar si hay suerte y me encuentro con una nueva entrada suya.
Siempre me ha gustado la historia de Roma, es cierto, pero usted consigue que me apasione. Su amor es tan perceptible que se contagia.

Bisous

Hipatia dijo...

Gracias Isabel, me ha encantado. El año pasado estudié Roma y este año su Arte (por esto me demoro tanto en las visitas a blogs, me falta tiempo).
No sabes hasta qué punto he disfrutado hoy aquí.

(¡Estás en Fallas!, ¿cómo llevas lo del ruido?)

Gracias guapa.
Un beso desde la nave.

anarkasis dijo...

lo del brazo balanceándose del Cesar es un puntazo de gran calidad que permite a los lectores visionar y hacerse una idea muy precisa de Roma,...., ¡ahi dios!, me releo después de ti y me doy asco,

bueno me voy tras de las angarillas a otra parte
- Táaaa-xi, ¡joder como está Roma estos dias.

marisa dijo...

Es una maravilla leerte isabel. es como estar allí desde el punto de vista de aquellas mujeres que tanto anonimato han sufrido en la historia contada por los hombres.
Tu capacidad de recreación es fabulosa. Un placer leerte, de verdad. Por cierto leeré tus textos a mis alumnos si me lo permites...un beso

Marina dijo...

Saludos Isabel. MUy bonita tu entrada, me gusta. Selee con mucho agrado y sentimiento. Estás con Calpurnia, esperando al Cesar, a su marido muerto. Enhorabuena.
Un abrazo.

ANABEL dijo...

Conmovedora. Trazas a Calpurnia como si estuviera presente, ahora, aquí. El ambiente, la pena, el miedo generalizado. Todo, todo, todo.
Me quito el sombrero.

SUSANA dijo...

Magistral!!!!!

Ay, Isa, este relato está tan lleno de tu especial sensibilidad como de tu magia de Escritora!

Hoy no tengo palabras -y no te exagero- para decirte cuánto y de qué manera me has conmovido con este Post. Y los detalles...los detalles!

Tenés mi cariño y mi admiración. Y ambos crecen constantemente.

MUCHAS GRACIAS AMIGA!

DAISY dijo...

maravillosa isabel!!! me encanta ver tus escritos basados en la realidad, gracias!! un beso!!

Paula R. dijo...

Qué bonito, me dan escalofríos siempre que leo tus posts, magníficos!

Moony-A media luz dijo...

Bueno, Isabel, has conseguido ya que me guste la historia. Y no era fácil eh... no era fácil :D
A otros les pasa con las matemáticas. A mí, se me atragantó la historia, aunque siempre la aprobé a base de memoria.

Gracias :D

Qué enormemente duro tuvo que ser ese día para Calpurnia. Como lo has contado. Así.

Un beso grande.

carmensabes dijo...

Exquisita manera de traernos la historia y saborearla a sorbos...gracias, eres increíble!!

Marcela dijo...

Creo que una pesadilla la noche anterior le había avisado a Calpurnia del asesinato de su marido. En el sueño el techo de su casa había caído sobre ella. Debe haber sido horrible ver como la pesadilla se hacía realidad.
Hermoso relato. Calpurnia está frente a nosotros, llorando.
Besos.

El llano Galvín dijo...

Siempre recordamos a Calpurnia vaticinando la muerte de César, pero el día después que tan magistralmente has narrado no debió diferir mucho: la soledad, el dolor, la incomprensión... Enhorabuena!!!
Un beso!!!

GABU dijo...

Que tristeza màs amarga me agarrò al finalizar tu relato amiga... :(

P.D.:El dolor ante la pèrdida de un ser querido,un ser amado,sòlo hace que podamos resistir en vida hasta que la muerte nos lleve hacia su encuentro...

TE DEJO REGADO EL ESPACIO DE BESITOS
Que manera tan exquisita tenès para atraparnos en las palabras!!

daalla dijo...

Consigues que pasemos la misma angustia de Calpurnia esperando el cdáver de César, sintiendo la opresiva atmósfera de Roma.
Un beso.

MentesSueltas dijo...

Se me acaban las palabras para decirte mi adminración por tu trabajo.
Bellisimo.

Te abrazo
MentesSueltas

Cornelivs dijo...

Este texto es precioso Isabel...!!! Me ha gustado mucho.

¡Como me hubiera gustado estar allí! Los conjurados, efectivamente, se retiraron al Capitolio, el Senado no se reunió ese dia, y al dia siguiente Lepido, que buscaba el tumulto, se apoderó con gentes armadas del foro romano. Los veteranos, temiendo que les reclamasen los dones inmensos que habian recibido, entraron en Roma, lo cual hizo que el Senado aprobase todo lo hecho por Cesar.
Como el Senado aprobó todo lo hecho por Cesar en vida, lo cual fue ejecutado por los cónsules (y Antonio lo era), Antonio se apoderó del libro de cuentas de Cesar, sobornó a su secretario, e hizo escribir en el libro todo lo que quiso; de modo que Cesar reinó más imperiosamente que nunca en vida.

Los conjurados quisieron arrojar el cuerpo de Cesar al Tiber; y no hubieran hallado obstaculos; pero no lo hicieron y lo que paso fue que el Senado se creyó en la obligación de permitir las exequias de Cesar, y como no lo habian declarado tirano, no podian privarle de sepultura. Antonio mostró al pueblo la tunica ensangrentada de Cesar, leyó su testamento, en el que tan esplendido se mostraba con el pueblo, y lo excitó hasta tal punto que el pueblo incendió las casas de los conjurados.

¡Que dias mas terribles...!

UN ENORME ABRAZO...!

Goathemala dijo...

Aunque estoy como sabes muy ocupado resulta imposible no acordarme de ti en estas fiestas y regresar a tu blog como siempre para deleitarse y aprender.

Y de paso para conocer a Las Linces y ponerme a vuestro lado, faltaría más.

Abrazos.

Selma dijo...

No puedo dejar de pasear por tu Roma , de tu mano y maravillarme y emocionarme a la vez a la lectura de tu texto... Gracias mi Romana, por todo...

Me sumo a esta campaña y voy a colgar el Banner en la Jaima, con tus mismas palabras.. Un beso cariñoso, IsaBELLA.

La candorosa dijo...

Que relato magnífico, querida Isabel!!!
Emociona el momento que vive Calpurnia, la tensión se vibra en cada palabra suya, estimada.
A través suyo, sentimos a Roma de entonces!!!

Abrazos!!

Lady Read Morgan dijo...

Hola querida Isabel, mi escritora favorita junto a Isabel Allende, ¡qué casualidad dos estupendas Isabeles!.

Un beso sórico y muchas gracias por promocionar la campaña.

Cirene

Penélope dijo...

Ohh, venir aquí es como entrar en aquella Roma por una puerta y quedarse a ver los acontecimientos!
Qué interesante, qué intenso!
Se puede percibir ese silencio, ese terror, esas sensaciones de cada una de las personas que están viviendo lo que cuentas.
Me encanta, Isabel, cada vez que vengo :D



Un beso


P

Marci dijo...

Te acabo de descubrir, que preciosos relatos! Intuyo que contigo voy a aprender mucho.
Saludos

El Bosque Olvidado dijo...

Gracias por este espacio que es delicioso.
Vuestras hitorias me apasionan
Doña Guiomar de Ulloa

bardinda dijo...

Como siempre leyendo estos retazos de historia, he aprendido alguna cosa más.

Un besote y feliz fin de semana.

La Gata Coqueta dijo...

Hoy lo has bordado, una vez más para no defirenciarse de los demás días anteriores.

Nos vas llevando lentamente con tu manera de describirlo, que segun nos vamos adentrando en la histora que predomine en ese momento, nos creas necesidad de seguir hacia adelante, deseando que existan paginas para que sea más extensa la exposición temaria.

Un besazo porque te lo mereces.

fgiucich dijo...

Una pincelada de la historia pintada con toda maestrìa. Abrazos.

Andaya dijo...

"En este día amargo, el último de su vida, su marido César es ya, para siempre, suyo. Completamente suyo. Una posesión dolorosa y definitiva"...
Qué realidad tan dolorosa.Terrible día que amaneció con oscuras premoniciones pegadas a pecho.
Y tu forma de contarlo tiene, sin duda, ese encanto que hace ver la Historia como lo que es, un apasionante viaje.
Bsss

mia dijo...

Cómo es posible que una historia tan cercana y conocida tenga aún matices capaces de hacerla diferente...

Cómo una frase puede hacer que se vea todo bajo otro prisma, con otro matiz que nunca antes se había percibido, y que arranque el sentimiento que posiblemente siempre estuvo allí...

En este día amargo, el último de su vida, su marido César es ya, para siempre, suyo. Completamente suyo. Una posesión dolorosa y definitiva.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Amiga Isabel,

Ayer mismo hice un comentario aquí, que no lo veo por ningún sitio. Igual puede ser que lo dejara en otro sitio. Repito ahora lo esencial que dije.

Felicidades, Isabel, por la exactitud y la forma tan atractiva que tienes de tratar puntualmente, respetando el calendario, los temas romanos todos. Me gustó mucho tu explicación. Tenía la sensación de estar viviendo en la Antigua Roma y, después de madrugar, darme un paso por cualquiera de sus tabernas, y escuchar allí las conversaciones de las gentes a propósito de lo ocurrido el día anterior. Recreas las situaciones romanas con exactitud y un atractivo tal, que tus textos parecen la crónica hecha al día siguiente del suceso.

Sólo recuerdo dos escritores que me han atraído tanto como tú, cuando explicas sucesos romanos. Uno es Robert Graves con su “Yo Claudio”, que todo el mundo conoce; y el otro es Pierre Grimal, el autor del célebre “Diccionario de Mitología Clásica”, que escribió hace unos quince años un libro titulado “Memorias de Agripina”. Parece que sea la misma Agripina la que nos esté hablando. Y, además, Pierre Grimal consigue que Agripina, con lo que todos sabemos que era, nos resulte atractiva, por lo menos cuando era una adolescente. Pues eso pasa contigo. De verdad.

Felicidades y un abrazo,

Antonio,

PS.: Yo también me sumo a esa campaña a favor de que las mujeres dispongan de su cuerpo, y, de camino y por el mismo precio, contra el Vaticano.

Dilaida dijo...

Es un bello relato, es una forma muy atractiva de cortar hechos históricos. Me encanta leer todo lo que escribes.

IAMTHEANGELNEGRO dijo...

he conosido su blog por mi amiga paula de attitudeatrome. y tiene mucha razon es muy bueno.... escelente historia!

charo dijo...

Por lo que veo no soy la única que perdió la cabeza por Roma. Siempre tuve ganas de conocer la ciudad, me llamaba la atención mucho mas que cualquier otra, pero por circunstancias de la vida no pude ir hasta hace unos ocho años. Y allí se quedó mi corazón. He vuelto varias veces y siempre quiero volver y volver para quedarme. Ninguna ciudad de las que conozco ha despertado en mi las sensaciones que sentí en Roma. Lloré a moco tendido la primera vez que vi la Fontana de Trevi, no me pierdo en Roma, me oriento como si hubiera vivido allí (¿habrá sido así en otra vida?) mi pobre marido alucinaba. Compro libros, guías, busco por internet... A mi edad voy a apuntarme a la escuela de idiomas para aprender italiano no sea que se me presente la oportunidad de irme y no pueda por el idioma... Una locura.
No me extiendo mas, que estoy en la oficina y no quiero que me pillen. Solo decirte que me he alegrado mucho de conocerte y que voy a empezar a leer tus historias, que he mirado solo por encima y me han parecido muy muy interesantes.
Muchos besos.

Mª. Antonia Moreno dijo...

Querida Isabel. Esa forma que tienes de contar la historia de las mujeres, de la mujer. De la esposa de César que pierde a su hombre, a su marido. De las mujeres que están detrás (delante, al lado) del hombre. Las imágenes tienen fuerza, son tan plásticas...

Estupendo, como nos tienes acostumbrados.

Un beso

XAVS dijo...

una entrada preciosa Isabel!
Besos,
X

Myr dijo...

Lindisma entrada, Isabel.
Muy fuerte!

Besos

Soledad Sánchez M. dijo...

Al margen de tus conocimientos del mundo romano, sabes que siempre me quedo con la parte literaria.
He sentido el miedo que flotaba en el ambiente, y la imagen del brazo de César balanceándose al paso de los camilleros... simplemente genial.

Un beso, Isabel, y feliz viernes.

Soledad.

Ludwig dijo...

Interesantísimo.
Me encantan los momentos que escoges.
Un abrazo.

Felipe Sérvulo dijo...

Tan ameno e interesante como siempre.
Un abrazo.

donna nobile dijo...

Hola Isabel. Me a agradado esta entrada; ¿cómo le haces para saber tantas cosas sobre Roma? He decido empezar a estudiar la cultura griega y latina porque son la base de la cultura occidental, seguramente tu página no me faltará. Gracias por compartir tus onocimientos.

Isabel Romana dijo...

Saludos la dame masquée, la increíble es usted, capaz de entusiasmarse por Roma a través de sus mujeres. Y eso que se ha hecho lo posible y lo imposible para que incluso nosotras, sus hijas, las olvidemos. Ya es un buen homenaje querer saber de ellas... Besos, querida enmascarada.

Hola hipatia, supongo que en tus estudios sobre Roma y sobre su arte no se habrá hablado mucho de mujeres...Con todo, son temas apasionantes a los que debemos aprender a vincular a las mujeres. En cuanto a las fallas, seguro que desde tu nave se veían mejor que desde mi casa. Besitos, guapa.

Hola anarkasis, lo del brazo colgando no es invención mía, pero cierto que me he fijado en ese detalle porque describe muy bien esa idea de soledad y abandono del cadáver así como al miedo de los esclavos porteadores, que ni siquiera se detienen a colocar decorosamente sobre las angarillas el cadáver de su amo, porque lo único que quieren es recorrer con la mayor rapidez posible el tramo entre la curia de Pompeyo y la domus pública. Creo que lo ilustra mejor que un millón de palabras. Por lo demás, no te desanimes, cada cual tiene su estilo y el tuyo es vivo y transgresor. Besitos.

Hola marisa, es para mí un honor que leas mis textos a tus alumnos. De hecho, la editorial Santillana ha incluido cuatro de ellos en su Guía de recursos didácticos de 1er curso de latín y cultura clásica, así que me siento muy feliz de contribuir, en cualquier modo posible, a la difusión de esta cultura y el recuerdo de aquellas maravillosas mujeres que contribuyeron a construirla y difundirla. Es lo menos que les debemos... Un abrazo enorme.

Isabel Romana dijo...

Hola marina, me consuela saber que Calpurnia no está tan sola para afrontar el asesinato de su marido y las consecuencias políticas que de ahí se derivan. Aunque sea a dos mil años de distancia, conforta saber que somos capaces de acompañarla. Besos.

Hola anabel, al leer tus palabras me doy cuenta de que he cumplido mi deseo de hacer que sintiéramos a Calpurnia muy cerca. Y es que está realmente cerca. Besos, guapa.

Hola susana, me alegra que te haya gustado estar cerca de Calpurnia, una mujer que no ha sido bien tratada por la historia: o se la ignora sin más, o algunos la desprestigian. Por mi parte, creo que fue una mujer equilibrada, muy responsable y muy discreta. A mí me gusta, creo que puede representar muy bien la vida callada de muchas mujeres de la época. Besos, querida susana.

Hola daisy, gracias por tu entusiasmo. Es muy interesante que las mujeres nos reconozcamos en otras mujeres. Besotes.

Isabel Romana dijo...

Hola paula R, tú tienes una ventaja sobre los demás lectores: al estar viviendo en Roma, puedes luego pasar por estos sitios y recordar estas historias, ver el lugar físico donde ocurrieron, aunque esté muy transformado. Sabes, en el periodo en que viví en Roma hubiera estado todo el tiempo en el foro... y lo habría hecho de no ser por la cantidad de lugares subyugantes que hay además fuera de él. Besitos, romana.

Hola moony-a media luz, te comprendo muy bien, porque a veces se nos atragantan asignaturas cuando no las comprendemos o nos aburrimos en clase. Los profesores son muy importantes para hacernos amar las distintas materias. Me alegra, pues, que pasados los años puedas contemplar con curiosidad y afecto hechos que ocurrieron hace dos mil años y todavía nos atañen. Besos, querida amiga.

Hola carmensabes, me estimula mucho saber que disfrutáis en esta casa romana, abierta a todos, como era costumbre en la antigua Roma. Besotes.

Hola marcela, así es: Calpurnia tuvo pesadillas la noche anterior y rogó a su marido que no fuera ese día al Senado. Pero... los traidores suelen ser muy hábiles y lograron convencer a César. Un abrazo enorme.

Isabel Romana dijo...

Hola el llano galvín, como decía Marcela, debió ser horrible para ella el saber que sus pesadillas o sus presentimientos se habían hecho realidad. Creo que esas horas que siguieron al asesinato de César debieron ser las más duras de su vida, porque el miedo paralizó a todo el mundo y ella se encontró con la única compañía de las vestales. Poca cosa, unas cuantas mujeres para unos asesinos que habían matado al hombre más fuerte del imperio. Besos.

Hola gabu, comprendo que sintieras tristeza, porque al dolor por la pérdida del marido, se une el hecho de haber sido asesinado, algo que no es fácil de encajar, y la incertidumbre de aquellas horas en las que nadie, ni siquiera los asesinos, sabían lo que podía ocurrir. Besos, querida gabu.

Hola daalla, agradezco tus palabras, más viniendo de tí, que conozces muy bien lo que es la opresión de la amenaza. Besotes.

Gracias, mentessueltas, me anima que le guste a una sensibilidad tan refinada como la tuya. Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola cornelivs, has hecho un resumen estupendo de lo que ocurrió en las horas siguientes. Lo más dramático, sin duda, es lo que había ocurrido antes: que Julio César había ganado la guerra civil, que no hizo proscripciones (esto es, listas de ciudadanos condenados a muerte por haber sido enemigos suyos o haberse mantenido neutrales, una práctica que se había realizado sistemáticamente por Sila y Mario) y perdonó a sus enemigos, entre ellos a Bruto, uno de los cabecillas del magnicidio. De modo que la magnanimidad de César dio lugar a la traición y, por tanto, ésta fue aún más dura. Besitos.

Hola goathemala, gracias por acordarte de mí y por sumarte a la campaña de las linces. Un abrazo muy fuerte.

Hola selma, gracias por acompañarme por Roma en estos paseos tan emocionales. Para mí, esa ciudad encierra las alegrías y los sufimientos del mundo entero. Besos y gracias por sumarte a la campaña.

Hola la candorosa, cuánto de la Roma de entonces pervivie entre nosotros hoy... Un abrazo muy fuerte.

Isabel Romana dijo...

Hola lady read morgan, entrañable Cirene (la viajera troyana)que pasó tantas penalidades para ver cumplido su sueño de ver a los troyanos asentarse en tierras latinas. Ahora sólo falta que veamos los derechos de las mujeres reconocidos, respetados y cumplidos. Besos enormes.

Hola penélope, me alegra que te sigas asomando a esta Roma nuestra y participes de sus emociones. Un abrazo muy fuerte.

Saludos, marci, bienvenida a tu casa romana, donde siempre tendrás una afable acogida. Besotes.

Saludos, doña Guiomar de Ulloa del bosque encantado, los romanos y las romanas no fantaseaban mucho, sino que eran personas eminentemente prácticas y no hubieran sabido encontrar un bosque encantado por mucho que lo buscaran. En cambio, les gustaban los bosques sagrados...y te aseguro que llamaban bosque o bosquecillo a un lugar con que tuviera siete u ocho árboles. Ellos veían divinidad donde vuestra merceded ve encantamientos. Fueron verdaderamente entrañables... Un abrazo enorme.

Isabel Romana dijo...

Hola bardinda, gracias por tus buenos deseos, que disfrutes tú también del fin de semana.

Hola la gata coqueta, es que a las gatitas os gusta mucho que os cuenten historias, y más cuando proceden de una ciudad en la que los gatos son sagrados. Besos, querida coqueta.

Hola fgiuich, gracias por tus palabras. Trato de aprender de tu economía poética... Besitos.

Hola andaya, también yo veo en la historia la posibilidad de viajar, penetrar y profundizar - si se puede - en la vida humana. Reconocernos en ella es una manera saludable de acercarnos a lo que nuestros antepasados fueron y a lo que somos nosotros. Besos, querida amiga.

Isabel Romana dijo...

Hola mía, creo que has dado en el clavo: a veces, por conocidas, las historias parece que no sean capaces de darnos nada nuevo; quizá no pensamos en ellas, las damos por sabidas. Y lo cierto es que en ellas caben todos los matices, todos los aciertos, los errores y las contradicciones de los seres humanos. Un besazo.

Hola antonio martín ortiz, no sabes lo hichada que me dejas colocándome en tus preferencias junto a figuras tan destacadas y admiradas como R.Graves y P. Grimal. Ambos son también favoritos míos, y desde luego tengo muchos libros de Grimal entre mis lecturas para documentarme sobre los romanos. Me identifico mucho con él en su apreciación de cómo eran los romanos y, desde luego, en su estima por las mujeres. Así que he debido engordar un montón de quilos al leer tu post... Con todo, mi gran satisfacción es saber que disfrutáis aquí y que contribuyo, aunque sea en una medida muy modesta, a difundir esta maravillosa cultura de la que procedemos. Besos enormes.

Hola dilaida, seguro que disfrutas leyendo estas historias, se nota en la fruición con la que masticas el chupete... Besotes, guapa.

Hola iamtheangelnegro, gracias por su visita, que espero seguir recibiendo. Un ángel negro no puede faltar en Roma... Saludos cordiales y bienvenido.

Isabel Romana dijo...

Hola charo, mientras leía tu comentario iba pensando, ¿será que en esa época hubo una epidemia de amor por Roma? Lo digo porque yo fui allí por primera vez en 2001 (quién sabe si hasta coincidiríamos allí) y quedé tan impactada como tú, tan sujeta allí como tú, con la sensación de estar en mi casa... Me siento plenamente romana, romana a rabiar, y te aseguro que también yo sueño con vivir allí de manera permanente. Quién sabe, a lo mejor cualquier día lo conseguimos. Espero que regreses muchas veces y te dejes oír por esta alma gemela. Un abrazo muy fuerte y hasta pronto.

Hola mª antonia moreno, no puedes negar que tú también estabas allí, todas estábamos allí, porque todas formamos parte de esa alma común que nos permite comprendernos y ser solidarias las unas con las otras. Como las romanas. Un abrazo, guapa.

Hola xavs, feliz fin de semana. Besotes.

Hola myr, cuando pienso en la cantidad de mujeres que en nuestros días sufren la pérdida violenta de sus maridos, de sus hijas, etc. me doy cuenta de lo actual que es el sufrimiento de aquellas romanas. Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola soledad sánchez m, ojalá lo literario alcance para transmitir lo que quiero decir. Trato siempre de mejorar mis armas. Besos y feliz fin de semana.

Hola ludwig, no puedes imaginarte la de historias aprovechables que encontrarías en la historia romana para tus historias. Se me ocurre ahora una: la de las Horcas Caudinas. Si tienes oportunidad, búscala y léela en Tito Livio, y verás lo que son las enseñanzas de los viejos. Besitos.

Hola fejipe sérvulo, gracias por acercarte hasta aquí pese a tus múltiples ocupaciones. Feliz fin de semana.

Hola donna nobile, es una buena noticia que quieras estudiar cultura clásica, creo que con ella comprenderás mucho mejor nuestra sociedad actual en todos los sentidos. Y si mi página contribuye a hacértela más cercana o amena, me alegro mucho. Un cordial saludo.

carmencmbejar dijo...

Qué mujer más admirable, Calpurnia, para mí la esposa más abnegada, en la sombra y siempre digna.
Saludos

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Querida Isabel,

Gracias y muchas gracias por lo que me dices.

Te diré que ya he localizado el texto de Plutarco, el final de su vida de César, y lo he colocado en mi Blog. Puedes echarle un vistazo, pues, como era de rigor, te he citado y, según creo, con algún elogio bien merecido.

Te digo esto tan pronto como me ha sido posible, para evitarte el trabajo de enviarme el texto de Plutarco, que me prometiste.

Vamos a ver qué es lo que pasa en Roma en los próximos días, con la llegada de la Primavera.

Un beso cariñoso y un abrazo,

Antonio

PS.: Yo estaría encantado de que nos explicaras algo de la diosa FLORA, de la que habla Ovidio en sus Fastos. Lo que pasa es que la diosa Flora tenía bastante mala reputación, si no ella, por lo menos, sus seguidoras. Ya me entiendes. Era la diosa de las mujeres de "buena vida".

Irene Adler dijo...

Te estás superando, Isabel : ) ¿Has pensado en escribir una novela o relatos más largos?
Besos guapa.

Diana L. Caffaratti dijo...

Nuevamente, leo tus relatos sin dejar de admirarme ante cada avance.
La historia se vuelve palpitante . Casi la puedo rozar con todos mis sentidos.
Sigue complaciéndome leerte.
Un abrazo en el día de la poesía.

ALMA dijo...

Mantener cerca el cuerpo del ser querido muerto nos hace sentir que su alma aún esta con nosotros, más si cabe.

Saaludos

almena dijo...

Feliz domingo, Isabel. Ando con un poco de prisa pero quería dejarte aquí mi abrazo.

Hipolitta dijo...

Aún no te leo, pero te cuento, sí leí parte de tus post sobre César, en el blog de : ANTONIO MARTÍN ORTIZ.

No sé, si se conocían. Cuando lo descubrí hace unos días, inmediatamente pensé en vos, y en presentarlos. Luego, el trabajo, ya sabés, me amarró a otras cuestiones esta semana.

Encontrarte citada en otra casa, me dio una enorme alegría. Esa emoción, de hallar, a quien se estima y respeta donde menos se lo espera.

Bien, ahora, me sumerjo en los prodigios que sucedireon a la muerte de César.

cieloazzul dijo...

Que triste, que manera tan dura de aceptar la separación del ser querido y a la vez, la certeza de una pertenencia eterna...
Mil besos amiga mia!

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Isabel Romana,

Intento buscar en tu Blog tu correo electrónico y no lo encuentro. Si me lo envías a mi correo, te daré dos direcciones más mias, pero creo que no es necesario. Intenta enviarme el Plutarco al correo que hay en mi Blog,

amarti33@xtec.cat

y no tiene por qué haber ningún motivo para que no reciba tu mensaje.

Un beso y un abrazo,

Espero tu Plutarco con ansiedad.

Antonio

Umma1 dijo...

Para tenerlo así, mejor que fuera de otra...

Un texto conmovedor.

Creo descubrir, que Cesar, te llega muy especialmente, si?

Isabel Romana dijo...

Hola carmencmbejar, coincido plenamente contigo. Una mujer admirable. Besitos.

Hola antonio martín ortiz, muchas gracias por tu interés. Espero que mi texto de Plutarco finalmente te llegue, después de alguna frustración al tratar de enviártelo. En cuanto a Flora, veré lo que puedo hacer. Besotes.

Hola irene adler, gracias por tus apreciaciones. Algo tengo escrito y algo proyecto. Veremos si finalmente esas cosas tienen éxito. Besotes.

Hola diana l. caffaratti, me causa mucha alegría saber que estás aquí, y te agradezco mucho la visita, sabiendo lo ocupadísima que estás. Un beso enorme.

Isabel Romana dijo...

Hola alma, a veces tratamos de superar las pérdidas pensando que son sólo nuestras... Un abrazo.

Hola almena, muchas gracias por tu visita. Feliz semana, guapa.

Hola hipolitta, hay un dicho que afirma: "Dios los cría y ellos se juntan", así que casi todos los interesados por la antigüedad clásica terminamos por encontrarnos, felizmente. Me alegra que tengamos ese lazo en común. Un besazo.

Hola cieloazzul, la vida nos reserva esos y otros pesares. Lo importante es poder sobrellevarlos y hacerlo con dignidad. Besos, querida amiga.

Hola antonio martín ortiz, ya he tratado de enviarte de nuevo un correo y, espero, esta vez con éxito. Besitos.

Hola umma1, pues sí, has adivinado bien: César es una personalidad histórica realmente fascinante, con sus luces y sombras, pero arrolladora. Y siento que se cometió una gran injusticia con él. Besos, querida amiga.

mentecato dijo...

Un blog increíble.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Bibi, vive y deja vivir!!!
Viva la mujer que no te interrumpió voluntariamente tu vida durante su embarazo!!!
Viva la madre que te concibió!!!
Subhumano
En 1930, Alfred Rosenberg en Der Mythus des 20. Jahrhunderts utilizar el término Untermensh (subhumano) para referirse a aquellos que, supuestamente, se hallaban por debajo de lo humano. El término hizo fortuna y en 1933, una publicación de la SS titulada precisamente El subhumano cargó contra los judíos indicando que pertenecían a esa categoría. En 1942, la Oficina principal de la raza del III Reich distribuyó un panfleto titulado Der Untermensch (El subhumano).

El texto tuvo una tirada de 3.860.995 ejemplares en alemán y además se tradujo a otras catorce lenguas europeas más. En la obra se señalaba que “el subhumano, que biológicamente aparenta ser una creación de la naturaleza similar con manos, pies y una especie de cerebro, con ojos y una boca, es, sin embargo, una criatura completamente diferente”. A esas alturas, el método nacional-socialista resultaba obvio. Para emprender con éxito la gigantesca tarea de exterminar a millones de seres humanos, antes había que desproveerlos de su condición de tales. Apelando a la ciencia – una ciencia risible, dicho sea de paso, judíos, enfermos mentales, personas con dolencias irreversibles fueron clasificados como algo vivo, pero no humano. Una vez colocados en ese grupo, la tarea del exterminio masivo podía llevarse a cabo con total tranquilidad. Y, efectivamente, así fue. Comento todo esto no por el gusto de desplegar ante el lector algunos datos poco conocidos de la Historia del nacional-socialismo alemán, sino para indicar que estaba prácticamente convencido de que el concepto de subhumano había quedado confinado a las páginas más siniestras de la Historia hasta que esta semana tuve ocasión de escuchar a la ministra Aído afirmando que un feto era un ser vivo, pero no un ser humano como había dejado de manifiesto la ciencia. Si en vez de escuchar semejante dislate con acento andaluz lo hubiera oído en alemán, les doy mi palabra de honor de que hubiera puesto mi mano en el fuego porque acababa de pronunciarlas un convencido miembro del partido nacional-socialista obrero alemán (NSDAP). Si la ignorancia es una eximente – y resulta más que dudoso – quizá la ministra sea inocente, pero esa circunstancia no se puede aplicar a Ángel Gabilondo, el ministro de educación. Cualquier persona decente habría respondido que las palabras de la ministra son, como mínimo, una majadería. Pero, interrogado sobre ellas, el señor Gabilondo prefirió escudarse en la frivolidad para no descalificar a su más que objetable compañera de gabinete. Para ser sinceros, no sé cuál de las conductas me parece peor, si la de una ignorante que priva a seres inocentes de su carácter humano para legitimar que se los extermine en masa sin el menor escrúpulo de conciencia o la del profesor universitario que, encaramado a una poltrona ministerial, se inhibe con una gracieta de denunciar semejante barbaridad. En el III Reich, hubo idealistas, no pocas veces semianalfabetos, dispuestos a ejecutar cualquier orden que procediera de su Führer como una señal de progreso, pero tampoco faltaron sujetos con más instrucción, ascendidos a cátedras o ministerios, que se limitaron a mirar hacia otro lado al ver cómo se expulsaba a los judíos de sus trabajos y se preparaba a la población para el baño de sangre. Se puede discutir quién tuvo más culpa del genocidio, pero sus bases quedaron asentadas cuando alguien afirmó que algunos seres humanos eran subhumanos.

alvaro Locx dijo...

Hola Amigui

Pues encontre este blog. y me ha fascinado coincido contigo en el gusto por esta civilización y en especial por esta narración.

Abrazos