domingo, junio 10, 2012

EN EL AMOR ES MEJOR SER SINCERO



Vertumno era el dios de la transformación. Tenía la capacidad de cambiar su aspecto como quería y también las estaciones del año o el giro de las estrellas en el cielo. Se había enamorado de la diosa Pomona, quien se ocupaba de que la fruta creciera sana y hermosa. Ella misma era hermosísima y llamaba la atención mientras cultivaba su huerto. Pese a amarla, Vertumno no se presentaba ante ella con su verdadera apariencia, ni le exponía sus sentimientos. 

Un día, Vertumno se presentó en el huerto de Pomona con la apariencia de anciana y aconsejó a la joven que tomara marido. Ella siguió trabajando el huerto sin hacerle caso. Al fin, la falsa anciana le contó la historia desgraciada de una muchacha que, por rechazar a un pretendiente, había desencadenado un drama. Como castigo por la dureza de su corazón, aquella joven había sufrido un severo castigo: se transformó en piedra. Tras escuchar esta historia…

“Pomona se quedó unos instantes perpleja, después estalló en una carcajada. Mientras reía, el rostro se le encendía de rubor, su bellísimo seno parecía danzar. Vertumno no pudo más.

“Basta, ahora la tomo por la fuerza”, pensaba. De un golpe se quitó las ropas de vieja, hizo volar el bastón, las arrugas, los cabellos blancos y la voz temblorosa. Pomona quedó encantada. Tenía ante sí un joven de belleza nunca vista, espléndido, parecía el sol en el cielo. Así, cuando Vertumno la estrechó entre sus brazos, ella se ofreció a sus labios como una manzana madura: jugosa, suave y sabrosa.”

El entrecomillado es un texto de LICIA FERRO Y MARIA MONTELEONE. “Miti romani. El racconto”.

Traducción de Isabel Barceló.
* La primera foto, Cupido y Psique de los Museos Capitolinos es de Paco Hernández.
** La segunda, está sacada de un libro que recoge la decoración de la Loggia de Rafael en el Vaticano. Es una imagen la decoración floral y frutal de Givoanni di Urdine.

NOTA: Que sepáis que sigo trabajando en el asunto de la luna. El triángulo amoroso del que os hablé se está complicando... ¡Ay! Es para secuestrar la luna hace falta estar muy tocado de la perola... Os seguiré informando.

25 comentarios:

VERONICA LEONETTI dijo...

Qué historia, Isabel!
Me ha encantado. La sinceridad es un gran arma. Y en el amor... nunca sabes hasta donde te puede llevar.
Un gran abrazo!

Cayetano dijo...

La maduración de la manzana está asegurada.
Un saludo.

fgiucich dijo...

Mientras esperamos que pasará con la luna, nos deleitamos con esta historia tan fresca. Abrazos.

Stelmarch dijo...

Además de bonita, contiene una gran lección. La sinceridad es la mejor arma de seducción.

Un abrazo, Isabel.

Dyhego dijo...

Isabel:
El caso es que los dioses siempre juegan con ventaja, los muy ladinos.
Nos tienes intrigados.
Salu2 selénicos.

Noris Marcia dijo...

Isabel, me ha encantado su entrada, siempre son hermosos sus textos, interesantes y estudiosos.
Me encanta pasar y leerte, como ahora, al dejarte un saludo de paz y armonia.
Un abrazo.

Dilaida dijo...

Vertumno era un pícaro, le contó la historia de Anaxárete para que Pomona cediese y cedió...vaya si cedió. Hombres...
Bicos

Natàlia Tàrraco dijo...

La inagotable creatividad de los mitos, se afila aún más cuando toca temas amorosos.
Ante tan bello mancebo cedió Pomona la bella si se unieron dos hermosuras !a el amoooor!
Eros y Psique podrían hablarnos de él o Venus y Adonis o Zeus y Ganímenes a su manera...o Pigmalión y Galatea, el amor todo lo puede.

Gracias por estos regalos amiga Isabel, huelen a flores y a frutos deliciosos. Besito contento.

NáN dijo...

No puede ser casualidad tanta manzana en la mitología.

¿Quizá la imagen de esta fruta nos recuerda algo?

Precioso relato.

Bagoas dijo...

Si en el amor quieres triunfar, tal como eres te has de mostrar...

Dogma atemporal.

Un beso Isabel.

África dijo...

La sinceridad debería ser lo normal siempre. Sin embargo lo vemos como algo inusual. Hay tanto Mortadelo suelto y vale tanto la apariencia...
pero en el amor precisamente, si no eres sincero y te muestras tal cual eres, nunca sabrás si te aman a ti o a tu disfraz.


Esa lunaaaaaa, jajaja


Un beso

Anna Devert dijo...

Difícil ser sincero en esta época de apariencias, cuando para hacer un comentario en un blog, te piden que elijas una "identidad"...

Jugoso bocado el que nos ofreces, mientras esperamos el secuestro de la luna.

Un abrazo

Mita dijo...

Los consejos preciosos de la sabia Roma :)
Besos

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola verónica, me encanta Pomona, es muy lista. Besotes.

Cayetano, seguro que con el amor las manzanas crecerían más grandes y sabrosas. Besos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola fgiucich, la luna nos dará algunas sorpresas... Espero que divertidas. Un abrazo.

Hola sthelmcarch, muchas veces ocurre que la gente recurre al engaño para seducir. ¡Lo que se pierden! Besos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola dhyego, los dioses juegan con ventaja, sí, como los novelistas. Ja, ja, espero que os guste esa historia loca de la luna secuestrada. Un abrazo.

Hola noris marcia, gracias por esa transmisión de paz y sosiego, algo que tu haces siempre en tus poemas. Un abrazo muy fuerte.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola dilaida, cesiones como esa que hizo Pomona a Vertumno son felices y placenteras. No así las que nos toca vivir hoy en día. Besos, querida amiga.

Saludos, natalia tarraco, cierto que la mitología nos ofrece frutos deliciosos, como este de Pomona, y tantos otros. También nos enseñan muchas cosas y nos hacen felices. Hay épocas en las que, especialmente, no deberíamos abandonarlos. Un abrazo muy fuerte.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola nán, no sé qué puede recordarte a tí la manzana: a mí el olor de los armarios de la casa de la abuela. El olor de los buenos momentos, de la alegría (poca o mucha) que logramos en la infancia. Luego, también, me recuerda ese fatídico e injusto castigo que cayó sobre las mujeres. Un abrazo, querido amigo.

Hola bagoas, un buen dicho, que no conocía. Coincido plenamente con él. ¿De qué nos serviría ser amados por lo que no somos? Un abrazo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Saludos, áfrica, qué razón tienes al señalar todos los payasos, algunos muy poco divertidos, que tenemos en danza. En el amor, desde luego, no valen.
En cuanto a la luna, ay, pobrecilla. Creo que nos lo hará pasar bien. Besos.

Hola anna denvert, no me incomoda tanto que me pidan una identidad como el hecho de que me hagan escribir palabras extrañas de grafías casi indescifrables. ¡Ay, tenemos demasiado miedo a los intrusos! Besazos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola mita, el libro al que hago referencia es verdaderamente bellísimo. El más literario y bonito que he leído nunca explicando la mitología. Un abrazo, querida amiga.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Siempre la sinceridad, y más aún en el amor, aunque tenga tan poca presencia en muchas ocasiones.

Hermosa historia, querida Isabel, y ya veré en qué queda ese secuestro de la luna.

Un beso.

eroticón dijo...

Se te está quemando un pico del blog, lo cual la pitia premoniza el que y va bajar la luna ardiendo, y no se va a entreterner con la manzana, que le va a dar dos hostias a Endymion, que veras tu si lo despierta y lo pone a tono..

GABU dijo...

Pufffff,amiga mía,a partir de ahora observaré a las manzanas con otros ojos!!! :P
jajajajajajajajja

BESITOS FRUTALES Y DULCES :)

CarmenBéjar dijo...

Vertumno, por muy dios que fuera, no se atrevía a declararle su amor a la bella Pomona y sólo pudo hacerlo disfrazado, situación que me revela que el amor provoca los mismos sentimientos a hombres y dioses.
Besitos

Sahara Esp dijo...

¡Qué gran verdad y hermosa lección podemos sacar de esta entrada!

¿Por qué seremos tan complicados y damos siempre tanta vuelta?