
Después de enviudar, «Clodia, a sus 35 años, rica, con ganas de disfrutar de la
vida y hacer su voluntad sin necesidad de litigar con un marido, retomó su
intensa vida social. Le gustaba rodearse de jóvenes y en sus mansiones de Roma
y de Bayas siempre había movimiento: bulliciosos invitados, alegres banquetes
amenizados por músicos, excursiones en barco, fiestas a la orilla del mar o del
Tíber, recitales poéticos, danza y buenas viandas».
Del texto de mi artículo sobre Clodia, en el número 202 de la revista HISTORIA National Geographic. Clodia fue durísimamente criticada y atacada, hasta el punto de que, en la actualidad, sigue arrastrando una pésima fama.
Mi admiración por Clodia me llevó, en 2017, a publicar esta novela breve en la que se relatan sus amores y desencuentros con el poeta Catulo.