lunes, marzo 28, 2011

MALDICIÓN.

(XV)

Aurelia tenía los ojos clavados en la pira funeraria donde las llamas empezaban a consumir los despojos de su hijo. No hay una despedida más trágica y dolorosa para una madre, ni una hoguera donde su corazón se incendie más. Soportaba el sufrimiento sin un quejido, consciente de ser observada por los cientos de albanos que asistían al funeral y se dolían con ella. Este sería su último acto como reina de Alba Longa y, pese a tratarse de un despojamiento perpetrado de la manera más traicionera y odiosa, la proximidad de la renuncia la aliviaba: cuanto estaba en sus manos para impedirlo, había sido hecho. El resto dependía del designo de los hados.

Y los hados, sin duda, favorecían a Amulio. Los guerreros lo habían aclamado con entusiasmo, enardecidos por su llamamiento a defender la patria con sus propias vidas, poniendo como ejemplo de valor a los difuntos. Sus palabras habían sido más parecidas a una arenga que a una despedida fúnebre. No había vacilado en mentirles: debían estar preparados porque el siguiente ataque se produciría en cualquier momento. Esto aún los había inflamado más. Anunciado el peligro, no veían ante ellos el horror de las heridas, las mutilaciones o la muerte, sino la perspectiva de alcanzar honor y gloria, pues no la hay mayor para un hombre que morir en el campo de batalla.

Cuando el fuego de las piras hubo prendido por completo ocultando a la vista los contornos de los cadáveres, la multitud se relajó. Era el momento de hablar unos con otros, comentar lo ocurrido con el de al lado, recordar otras muertes, otras guerras. Junto a la reina y tras ella se produjeron murmullos y movimientos. Alguien dio un recado al oído de la Vestal Máxima y ésta, a su vez, acercó sus labios al de la reina Aurelia.

- Ha regresado mi mensajero. El rey Númitor debe estar ya en camino y llegará hacia el mediodía. Me advierte, sin embargo, que está muy enfermo.

La reina se esforzó en mantener impasible su semblante. Ojalá su marido llegara con bien. ¡Que los dioses pusieran alas a sus caballos y lo ocultaran a sus enemigos…! En ese instante la garra de su cuñado Amulio se cerró sobre su brazo y un mal presentimiento le oprimió el corazón.

- Las fosas están abiertas. Es hora de enterrar los cadáveres de tus criadas – dijo Amulio.

- Los voy a acompañar yo – respondió la reina –. Esperaremos a que se hayan consumido las piras.

- No esperaremos a nada, Aurelia. Son siervas y muchachos imberbes, no es preciso tratarlos con tanta consideración. Ordena que se los lleven.

- Son parte de mi familia y, por ahora, sigue siendo la familia real. Han muerto por nosotros. A mí me corresponde decidir cuántos honores y consideración merecen y digo, ante testigos, que los merecen todos.

La tensión era palpable y se propagó a su alrededor. Camilia argumentaba a favor de la reina y Criseida trataba de acallarla a su manera destemplada e irrespetuosa. Los consejeros estaban divididos. Unos, conscientes de la importancia de despedir a los difuntos de la manera adecuada para aplacar sus espíritus, le daban la razón a Aurelia; a otros los espoleaba la impaciencia y querían ganar tiempo: en cuanto se extinguiesen las llamas de las piras debían leerse los augurios y proclamar a Amulio rey. Dado el peligro, no era admisible más retraso. Al fin, el sacerdote de Júpiter Latiaris, temiendo que se enquistara la disputa, realizó una propuesta.



- ¡Menuda estupidez! – dijo airada Criseida, sin mirar a la vestal Adriana. Ésta, con mucha prudencia, fingía no oír las protestas de la esposa de Amulio. La solución ofrecida por el sacerdote de Júpiter había sido finalmente aceptada por todos: para no mermar la solemnidad y decoro de los funerales de los guerreros abandonando la explanada antes de tiempo, ni rebajar los de las mujeres y los imberbes, se había acordado que sus cadáveres fueran acompañados hasta las fosas por una representación al más alto nivel después de Aurelia. Y así, aun repugnándole a la reina ceder su lugar a quien había sido cómplice o instigadora de aquellas muertes, y no pudiendo oponerse sin hacer público aquel crimen, Criseida había sido designada para presidir esa parte del funeral en representación de la reina, acompañada por la vestal Adriana y la mitad de los consejeros.

Con cierta solemnidad se había vuelto a formar el cortejo con los músicos, los portadores de las ofrendas y del ajuar, y los siervos llevando los lechos fúnebres, tras los cuales caminaban ellas mismas. Bordeando la explanada, se dirigían hacia la necrópolis, en la parte superior de ladera. Las tumbas estaban ordenadas en estrechas terrazas a las cuales se accedía por una senda zigzagueante. Muchas personas se sumaron a la comitiva mientras otras se dirigían directamente al lugar del enterramiento, partiendo del punto desde el cual habían presenciado los ritos de despedida.

Una vez allí, los cadáveres fueron depositados uno a uno en fosas rectangulares y con ellos sus ajuares respectivos: recipientes de cerámica para comida y bebida y una fíbula para los jóvenes; en el caso de las mujeres, a la cerámica se añadieron pulseras de cuentas de vidrio, anillos de ámbar y broches, adornos que habían lucido las difuntas en vida. La vestal Adriana agregó un retorcedor al ajuar de la más anciana, como le había encomendado la reina. A punto ya de ser cubiertas de tierra, un grito rompió el silencio.

- ¡Eh, tú, Criseida! – se oyó decir. Todas las cabezas, fijas en las sepulturas, se levantaron para mirar en la dirección de donde procedía la voz. En la ladera, justo por encima de donde se hallaban abiertas las tumbas, envuelta en un manto oscuro y con el índice extendido señalando a la esposa de Amulio, se alzaba la figura de la adivina Celia. Mascaba hojas de laurel para estimular su inspiración. Cerró los ojos.

- Veo tu corazón oscuro ennegrecerse más. Y a ti cubierta de sangre, mujer malvada, fiera entre las fieras. Los espíritus de aquellos a quienes estás enterrando se revuelven de cólera a tus pies. Pero tus crímenes no quedarán sin castigo. La venganza vendrá de la mano de los nietos de Númitor.

- ¡Cállate ya, vieja mentirosa! – le respondió Criseida con una mueca de rabia –. Dedícate a otro oficio, porque no sirves como adivina. Númitor no tiene nietos ni los tendrá, porque yo misma me ocuparé de eso.

- No crees en los dioses ni en los hados, impía. Allá tú. Porque son tan ciertos como que al día le sigue la noche y a la noche el día. Y se cumplirán – sentenció la anciana.

- Vigila, Celia, no vaya a ser que un cliente estafado te rebane el cuello cuando menos lo esperes – casi escupió Criseida. La gente que estaba más próxima a las fosas, escuchó con asombro y espanto lo que dijeron la una y la otra, y no se atrevían a moverse ni a emitir un sonido. Sólo se oía el zumbido de los insectos y, allá abajo, el rugir del fuego que consumía las piras. A una señal de Adriana, los servidores comenzaron a echar tierra a las tumbas.

- ¡Mírame a mí! – se oyó decir de pronto a otra voz desde el extremo opuesto. No era un grito, pero había autoridad en la orden, un mandato imposible de desobedecer.

- Hablo en nombre de Divaida, divinidad protectora de las criaturas de los bosques y de las domésticas, de las acuáticas, de las que surcan el aire, de las nocturnas y las diurnas, de las que no conocemos ni hemos visto jamás, de las que han sido y de las que serán; guardiana de los seres sin malicia y de las doncellas. A ti, Criseida, que por ambición persigues a una corza protegida suya, yo, Kritubis, su sacerdotisa, te maldigo.

Una ráfaga de viento azotó la necrópolis, se agitaron túnicas y mantos, el sol palideció. Jamás se había escuchado en Alba Longa palabras tan terribles procedentes de bocas distintas: una profecía seguida de una maldición. Se estremeció Criseida, pero volvió la espalda altiva y emprendió el regreso. La vestal Adriana siguió sus pasos para dar cuenta inmediata de lo ocurrido a la Vestal Máxima. El público, sobrecogido, permanecía clavado en el suelo.

65 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Queridos amigos, estoy teniendo muchos problemas con blogger. Hace un rato, al publicar la entrada, me ha cambiado la configuración de la página.... Pido disculpas si alguno de vosotros ha venido y se ha encontrado con algo raro.

Respecto a la última entrada, algunos me preguntásteis si el diferente tamaño de la letra tenía algún significado... En mi pantalla la veía toda igual, así que no significa nada, sólo que el señor blogger sigue haciendo de las suyas.

Os pido disculpas si os salen cosas raras y os agradezco vuestra paciencia y fidelidad. Un abrazo.

Anónimo dijo...

yo si que me he quedado clavado en el suelo. ¡Apasionante!, de verdad. Rafa

Pedro Ojeda Escudero dijo...

De vez en cuando, Blogger nos da estos sustos. Parece que lo has solucionado, me alegro.

Cayetano dijo...

La cosa se anima. Celia y Kritubis, cada una en su lugar, han puesto a caldo a la cuñada infame. O sea que ya tenemos a las amigas blogueras La Dame Masquée y a Carmen Béjar haciendo su personaje. Jejeje. Esto está que arde.
Saludos.

emejota dijo...

El contenido es lo que importa, he leído los dos últimos sin dificultad y sigo entusiasmada esta historia. Normalmente los adivin@s de entonces acertaban, al menos hasta ha donde han llegado nuestros oídos. Me acuerdo de los idus de marzo. Un fuerte abrazo.

fgiucich dijo...

El sentido de los vientos están cambiando y los hados enojados con Criseida empiezan a desatar los nudos de la venganza. Pude entrar sin problemas a la pàgina. Abrazos.

Xibeliuss. dijo...

Impresionante, Isabel. Me gusta como te has recreado en los detalles de la ceremonia, dejando que la tensión crezca por momentos hasta explotar con la profecía... ¡y más con la maldición!
Abrazos, Isabel: siempre adelante!

GABU dijo...

DON BLOGGER ha de estar mutando nuevamente porque tambièn he tenido inconvenientes para navegar por la blogoesfera... :/

P.D.:Y no me extrañan los mètodos utilizados en la prèdica de AMULIO,despuès de todo buen resultado siguen dando hoy en dìa!!!

BESITOS DE REGRESO AMIGA QUERIDA =)

Bagoas dijo...

Cuanto dolor para Aurelia, hasta el punto de ver la renuncia al trono como un alivio, pero cuanta dignidad en ella y cuanto respeto por los suyos.
Espero, y estoy seguro que así será, que se cumpla tanto la profecía como la maldición para Criseida. Es mala, malísima y se lo merece. ¿Cómo se puede tener un corazón tan frío y despiadado?
Y en cuanto a mí, soy uno más del público, sobrecogido y clavado al suelo (o al sillón de mi estudio, jejeje....).
Emocionante, muy emocionante Isabel. Besos.
P.S. Yo tampoco he tenido ninguna pega en tu blog.

RGAlmazán dijo...

Esto empieza a gustarme menos. Rea Silvia sigue sin aparecer y a Criseida la han calado, lo que quiere decir que a mí también. No me gusta el giro que está dando la historia, a ver si resulta que no voy a conseguir mis propósitos.
Tendré que emplearme a fondo, y ver si se deja comprar la novelista y que me haga triunfar y ser el gran rey cruel que deseo.

Salud y República

virgi dijo...

¡Quién me iba a decir hace 30 años, viendo una necrópolis etrusca en Viterbo (de la que sinceramente no recuerdo mucho) que algún día iba a meterme de lleno en estas añazagas entre buenos y malos, traidores y honrados!
Alea jacta est, cara amica.
Que los dioses ayuden a quien se lo merece.
Un abrazo, artista.

mariajesusparadela dijo...

Eso es democracia y lo demás, pamplinas.

La Dame Masquée dijo...

Vaya vaya, ha aparecido Celia!
Y le ha cantado las 40 a Criseida, vaya que sí. Lo a gusto que me he quedado!

Madame, espero que lo de las cosas raras que está haciendo blogger sean pasajeras. La verdad que yo también veía gigantescas algunas partes del capitulo anterior. Espero que el asunto no tenga nada que ver con la aparición de Celia, jiji.

Buenas noches, madame

Bisous

Clarice Baricco dijo...

Los pájaros de mi jardín están de duelo. Condolidos por Aurelia.

Galeria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Isabel Martínez Barquero dijo...

Terrible la ceremonia de incineración de los míos, el dolor de mi madre, mi propio dolor... Pido a los dioses que mi padre Númitor llegue pronto a Alba Longa y que le dé su merecido a los crueles Amulio y Criseida, que, además, son traidores. Aunque me temo lo peor.
Me he estremecido con el augurio de Celia, que posterga la venganza a las generaciones futuras.
Y me ha emocionado la maldición de Kritubis. Con esa mujer cerca, creo que mi vida no corre peligro.

Un capítulo lleno de detalles sobre las costumbres funerarias y, al final, la magia nos inunda con las palabras de Celia y Kritubis. Es tan plástico que hasta podía ver en mi imaginación la escena y escuchar las voces de las dos mujeres surgiendo de entre la muchedumbre.
Muy conseguido, querida Isabel.
Un fortísimo abrazo.

Ex-compi dijo...

¿La venganza existe?. .....

Isabel Romana dijo...

Hola rafa, me alegra que te haya parecido interesante. Besos.

Hola pedro ojeda escudero, lo malo es que últimamente estoy teniendo esos problemas, desde que empecé la novela. Y la verdad, me desespera un poco... Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola cayetano, desde luego hacía falta que alguien le plantara cara a esa Criseida. Y si han sido dos buenas amigas nuestras, mejor que mejor... Besos.

Hola emejota, desde luego ese don de la adivinación era muy apreciado en la antigüedad. Hoy ya nos resulta más difícil creernoslo... Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Hola fgiucich, ya veremos cómo se desarrollan los acontecimientos. El tiempo pone cada cosa en su sitio. Besos.

Hola xibeliuss, gracias por tus ánimos. Creo que ha estado bien ese final explosivo. ¡Que se enteren los malos de que no nos chupamos el dedo!

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Bueno, el que queria augurios ya los tiene en toda regla; a Criseida le han dicho de todo menos linda, y no sera precisamente por buena, pero.... se animan solo con ella solo porque es mujer? Con Amulio no se meten porque tienen miedo que los parta en dos de un espadonazo?
Como sea merecido se lo tiene la muy maldita.
Magnifica foto de Lizzie en su papel, como ya sabras, ella no vive mas conmigo sino que por su seguridad tuve que dejarsela al 'padre' y la he visto solo una vez desde entonces (ni fecha de cuando verla de nuevo). Este fin de semana te mando las ultimas fotos de ella, pues ando con problemas de conexion yo tambien.

Magnifico el relato y las profecias, del dolor... que te puedo decir. Hay qe pasarlo como sea.

Isabel Romana dijo...

Hola gabu, estás cargada de razón: las arengas siguen surtiendo efecto y movilizando a la gente a morir por los intereses de otros. ¡Qué antiguo! Besos, querida amiga.

Hola bagoas, yo también estoy deseando que esa mujer se lleve el castigo que merece. Para algunas personas no existe nada más que ellos mismos y no dudan en llevarse por delante a quienes les molesten para conseguir sus objetivos. Yo he conocido a algunas... Besos, querido amigo.

Isabel Romana dijo...

Hola rgalmazán, desecha de tu corazón dudas y preocupaciones. Como decía Horacio: "Lo que ha sido, ha sido", así que no sirve de nada que te calientes el coco. Será lo que haya sido. Besotes, mandón.

Ja, ja, virgi, ya ves que nunca sabemos qué nos va a deparar el futuro. El músico que he puesto aquí es, justamente, decoración de una tumba etrusca. Quizá ha sido esa pintura la que te ha recordado aquel viaje. Es lo que tiene esa cosa misteriosa que llamamos mente. Besitos, guapa.

Isabel Romana dijo...

Hola mariajesusparadela, creo, como tú, que esas mujeres han hecho muy bien en encararse a Criseida. A veces la prudencia no es el arma que necesitamos. Besos.

La dame masquée/Celia, pues no había caído yo en la cuenta, pero a lo mejor sí que ha sido vd. la que ha influido en el ciberespacio para que salgan cosas raras. Me ha gustado mucho que se haya plantado delante de esa impresentable y no se haya dejado achantar por sus amenazas. ¡Ya está bien! Me quito ante vd. el sombrero. Besos.

Dilaida dijo...

Emocionante, cada capítulo me gusta más. Gracias Isabel por hacerme partícipe de esta preciosa aventura tuya.
Bicos

Isabel Romana dijo...

Hola clarice baricco, comprendo que haya tristeza por lo mal que lo está pasando Aurelia. Con todo, alegrémonos de que a los malos le siente mal la comida, por lo menos. Un abrazo muy fuerte.

Realmente no es muy grato que la venganza tenga que esperar tanto tiempo, aplazarse de manera que el ofendido nunca llega a conocer la satisfacción. En fin, entre los romanos el ser buen hijo exigía que se vengaran las ofensas sufridas por los padres, así que no es nada extraño que aparezcan aquí esos sentimientos, esos deseos. Es particularmente doloroso que los muertos por culpa de Criseida hayan sido enterrados por ella. ¡Dan ganas de morder! Tú no, dulce Rea Silvia, tú eres demasiado inocente y demasiado buena. Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola ex-compi, claro que existe la venganza. Otra cosa es que sean los dioses quienes la ejerzan o sea sólo cosa de los mortales. Pero existir, existe. Besitos.

Isabel Romana dijo...

Ja, ja, alejandra sotelo faderland, creo que se han atrevido con Criseida porque es la que ha tenido la cara dura de presentarse allí, haciendo el papelón de presidir el funeral de las mismas personas a las que ha mandado matar, de acuerdo con su maridísimo. Pero sí, es cierto que quizá les resultara más fácil dirigirse a ella que a él. Sin embargo, la maldíción le está directamente dirigida: saben esas divinidades que ella es la principal instigadora, la que más odio siente por Rea Silvia, un odio que nace de la envidia.
Miss Lizzie Crabb está muy en su papel, intensa y misteriosa. Espero con interés esas últimas fotos, pues tengo sólo cinco o seis de ella. Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Hola dilaida, es un placer saber que lo estás pasando bien, que disfrutas de la novela por entregas con su dosis de suspense renovado a cada capítulo. Yo me lo paso también en grande. Besos.

Elysa dijo...

Muy bueno Isabel, descripción de la ceremonia para ir poco a poco creando tensión con ese final con una profecía y una maldición. ¿Se cumplirán?

Besos.

Stelmarch dijo...

No funciona muy bien. En FB escribí y no sale, pero las letras se ven bien.

Y la historia es fascinante, bueno, creo que lo fascinante es más bien cómo nos la cuentas. Me has dejado el corazón en un puño en este episodio. A ver qué sucede con la profecía y la maldición.

Melba Reyes A. dijo...


He saboreado lo acontecido a Criseida.

Aquí en esta historia, más que venganza, lo que hay es justicia y qué alivio que la haya.

Opabinia dijo...

¡¡Criaturas estúpidas y supersticiosas que se impresionan con los desvarios de las locas hechiceras!! NIngún valor tienen para mi esas necias palabras de brujas, que pagarán cara la osadía de afrentarme de esa forma impúdica y carente de respeto en público. No me asustarán con sus graznidos de grajo, ni sus malos augurios torcerán mi firme determinación. Maldecir a Criseida tiene alto precio, y estas augures andrajosas lo pagaran muy caro. Sabido es que los sabios dominan las estrellas, y los necios son dominados por ellas. Y el trascurrir de la vida no está escrito en los astros ni en las artimañas de esas zaparrastrosas hechiceras, sino en el arrojo de los humanos.

Mayte dijo...

Kritubis y Celia han hablado...el destino ha sido marcado por los Dioses y a través de ellos toda Alba longa será regida...

Me has erizado Isabel...un capítulo estupendo, sin duda.

Un gran abrazo y que la semana nos sea propicia!

El Drac dijo...

Tu forma de narrar hace que cobre la incertidumbre visos que atrapan al lector más indiferente; te felicito Isabel, esta novela ha de ser todo un éxito

Maria Paula Villanueva dijo...

Qué bueno, Isabel! Deleitándonos otra vez y en entregas, como los antiguos folletines de los años '50 '60 en la Argentina.
Te sigo desde Sicilia, como siempre.
Avanti, signora!
Y que las profecías se cumplan y que los otros las crean ( pobre Casandra, no?)
Un abrazo grande!

Loli dijo...

Me veo de pie, sintiendo el calor de las llamas, la tensión que atenaza el ambiente, la pena, ese indescriptible olor a muerte que se pega al cielo del paladar... Puedo notar la soledad de la reina, la impaciencia de Criseida, la incertidumbre del pueblo y la rabia de unos pocos ...
Consigues que me traslade a otro tiempo, a otra vida.
Gracias por estos momentos.
Un abrazo gigante !!

Dolors Jimeno dijo...

Muy bien, muy bien, por fin se ha alzado alguna voz en contra en público. Y de dos mujeres. Esperaremos el regreso de Numitor.
D.

Natàlia Tàrraco dijo...

No pidas disculpas, amiga Isabel, estas cosas del éter las manipulan espiritus malignos, tranquila, que Celia augura todo lo positivo para tus excelsas letras.

La maldad no tiene escrúpulos ni límites, la ambición ciega sus ojos y pide cumplir sus deseos.
Maldita Criseida, pusilánime y cruel, la profecia de Celia y la maldición de Kritubis se aferran al futuro que ahora burlas, lo saben los dioses.
Lo sabe ese gato inocente de pura mirada, hijo de Natura de las Fuerzas Positivas, uno como el mío que ya es un benévolo espiritu, te agradezco profundamente tus cariñosas palabras. Besito dulce.

Joanna dijo...

La venganza llegará!!!!!

Charles de Batz dijo...

"El público, sobrecogido, permanecía clavado en el suelo."

Maravilloso cierre para este capítulo decisivo y perfecta forma de describir como nos encontramos tus lectores.

Salud

CarmenBéjar dijo...

Me he quedado prendada del relato, querida isabel. Creo que por eso no he visto si blogger hacía cosas raras, aunque para tu tranquilidad te digo que, en mi caso, no ha habido errores apreciables.

Las profecías y maldiciones ponen los pelos de punta. Y no te digo nada la pronunciada por Kritubis, mi alter ego. ¡Qué miedo!

Besos

ANA dijo...

Por fín una voz se alza contra Criseida ! Menos mal que Kritubis tiene un par para arremeter contra la arpía de Criseida y en público. Como siempre, es la voz de una mujer capaz de dar la nota en un foro y sacudir las conciencias de los presentes. La tensión está recreada entre mujeres...
Un besazo Isabel

Pilar Llorca dijo...

Aurelia, que comportamiento más ejemplar y lo fuerte que es .
Amulio como sabe mentir y embaucar, pronto se hará con el poder.
Celia - la adivina - si que fué certera al vaticinar a Criseida, hechos que ocurririar más tarde.
Kritubis, también se explaya de lo lindo .
Esperamos el siguiente capitulo con interés.
BSS.

Antonio Porpetta dijo...

Ya tengo mi ejemplar de "Dido". Lo leeré tan pronto me sea posible.El tema me fascina, como todo lo histórico. Te diré. Abrazos.

Isabel Romana dijo...

Hola elysa, tanto la profecía como la maldición han sido emitidas por quienes podían hacerlo y estaban convencidas de sus palabras. Habrá que esperar y ver... Un abrazo.

Hola stelmarch, así estamos todos, con el corazón en un puño. Ay... Besos.

Isabel Romana dijo...

Hola melba reyes, tienes mucha razón en lo que dices. Nos tranquiliza mucho más que haya justicia. Besitos.

Ay, opabinia, ¡nos asustas...! Tus palabras encierran mucho desdén y soberbia, y eso suele tener precio. Ahora estás muy crecida porque te ves a punto de coronarte, pero... No cantes victoria aún, nunca se sabe. Y cuídate mucho, que esas zarrapastrosas, como tu las llamas, tienen la protección de divinidades muy poderosas.

Isabel Romana dijo...

Hola mayte, que la semana nos sea propicia, sí. Y que favorezca también a Rea Silvia, si puede ser... Un abrazo.

Hola el drac/Alec el pordiosero, muchas gracias por tus buenos augurios. Con personajes tan bondadosos como tú, me siento en la obligación de hacer todo lo posible para llevar la nave a buen puerto.

Isabel Romana dijo...

Hola maria paula villanueva, creo que esto de la literatura por entregas es una práctica muy divertida. O, al menos, para mí lo es. Y que suerte que estés en Sicilia, esa tierra tan fértil en mitos... Gracias por tu visita. Un abrazo muy fuerte.

Hola loli, me hace feliz saber que estás en Alba Longa para dar fe de lo que aquí se cuenta. Nunca os pudísteis imaginar que la sangre de vuestra sangre llegaría tan lejos ni tan alto. Besos, querida amiga.

Isabel Romana dijo...

Hola dolors jimeno, creo que las mujeres tenemos, a veces, más coraje que los hombres. O que nos resulta más difícil callarnos ante ciertas injusticias. Besitos.

Hola natalia tarraco, espero que ese espíritu gatuno que acaba de unirse al espíritu común y universal de los animales - donde hay muchos amigos conocidos -, contribuya a proteger, como Acca Larentia, a los gemelos. Nos hace falta mucha ayuda para Rea Silvia y los suyos. Y que esas fuerzas espirituales y ancestrales hagan posible el cumplimiento de la profecía. Besos, querida amiga.

Isabel Romana dijo...

¡Bravo joanna! La primera condición para que se cumplan las profecías es creer en ellas. Besos.

Saludos, charles de batz, es un placer saber que estás ahí, clavadito al suelo de Alba Longa y atento a lo que pueda pasar. Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Hola carmenBéjar, creo que tu Kritubis ha estado contundente y oportuna. En esa época, más que los dioses clásicos que conoceríamos despues, estaban esos otros arcaicos, más imprecisos (como Divaida, que es la predecesora arcaica de Diana) pero con un poder intenso y extenso. Esas divinidades son las que dan fuerza y potencia a las profecías y las maldiciones. Besos.

Hola ana, creo que hoy todas estamos contentísimas de que Celia y Kritubis hayan plantado cara a esa infame de Criseida y, lo que no es menos importante, que ésta, en su cólera, se haya destapado. A ninguno de los presentes se les olvidará que ha dicho que hará cuanto esté en su mano por impedir que Númitor tenga nietos. Y esa amenaza directa a Rea Silvia no será pasada por algo... Un beso.

Isabel Romana dijo...

Hola pilar llorca, has hecho un buen resumen. Y cada cual tendrá que pechar con las consecuencias de sus actos. Un besazo.

Hola antonio porpetta, qué alegría que tengas un ejemplar de Dido. Espero modestamente que te haga disfrutar. Un abrazo.

Rayuela dijo...

la imagen de la adivina Celia gritando el nombre es poderosa!

y aquí me quedo, como el público, sobrecogida,clavada en el suelo.


besos*(y sí, a veces mr blogger no nos quiere para nada...)

Elena Gallardo dijo...

Todos somo público clavado al asiento! Me encanta, hasta el sol palidece ante la soberbia de Criseida. Preciosas las fotos (de Monforte, no?) que ilustran los rostros petrificados ante tanta tensión...
Adelante!

elena clásica dijo...

¡Toma ahí profecía y maldición, Criseida!
La llegada de Celia para cantar a los espíritus que se erigen en sombras vengadoras y lanzar su profecía ha sido la justicia hecha poesía: un paisaje envuelto en presagios oscuros y la mano de la adivina señalando a la asesina.
Se ha destapado también una parte de la personalidad de Kritubis, pero en absoluto su misterio, ahora su hace más enigmática e interesante.

La ceremonia de los honores funerarios ha rasgado el corazón de la reina, ¿dónde estarán Rea Silvia y Palantea?

QUé gusto que tanto Celia como Kritubis hayan alzado su dedo acusador contra la asesina, han de pagar la sangre derramada ella y sus secuaces, ¡por el viento que mece las encinas del bosque de Silana!

Maravilloso. Un gran abrazo, querida Isabel.

Hyperion dijo...

Solemne e intenso. Una tragedia en plena regla donde los dioses y la naturaleza tienen voz propia, una voz que grita profética, al borde de la locura. Sigo fijándome y viviendo lo que pasa en cielo y tierra, en los que fueron y los que son, en los que luchan de una parte y otra.
Contigo.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Como habría dicho un Trágico Griego, algunos siglos después, al final de todo, los dioses reparten justicia. Ya estamos todos pendientes de comprobar cómo la misma sangre de Númitor, encarnada en su hija Rhea Silvia, y con las manos ejecutoras de los descendientes de ésta, con la intervención del dios Marte, las aguas volverán a su cauce.

Ya estamos todos esperando que el reino de Alba Longa sea restituido a su legítimo heredero, a Númitor.

Tiene que aparecer ya, de una forma o de otra, una profetisa, una adivina, que vea en ciernes la nueva ciudad que va a nacer al final de todo:

Vrbem Romam nascentem iam uideo!

¡Veo ya el nacimiento de la ciudad de Roma!


Un abrazo, Querida Isabel.

Antonio

Marisa Peña dijo...

Sólo por leerte merece la pena pegarse con blogger...esa pira, esa madre, ese dolor de lo arrebatado, es siempre tan actual, por desgracia
besos

Isabel Romana dijo...

Hola rayuela, ya ves cómo está de candente la historia... Ay. Es que la ambición de poder es muy mala. En cuanto al señor blogger, es peor. Besitos.

Hola elena gallardo, has acertado al reconocer las fotos. Las esculturas de los jardines de Monforte son tan bonitas que creo que las tengo fotografiadas desde todos los ángulos posibles. ¡Me encantaría poder entrar en los setos y hacer más! Muchas gracias por tus ánimos. Pronto necesitará Rea Silvia tus servicios. Besos.

Isabel Romana dijo...

Ay, Silana/elena clásica, si por ti fuera Criseida habría sido fulminada por un rayo. Pero ya sabes lo que dicen: "mala hierba nunca muere". No obstante, hemos de confiar en los dones proféticos de Celia, que ha demostrado ser muy valiente, y en la eficacia de la maldición de Kritubis. Y, además, en la justicia natural, si es que la hay.
Hemos de alegrarnos también de la valentía de estas mujeres, que se atreven a acusar abiertamente a Criseida pese a que saben que es un vívora y tiene posibilidades de alcanzar el mayor poder.
Besitos, guapa.

Me gusta que mires cielo tierra conmigo, hyperion, más todavía porque lo que tus ojos ven son tierra y cielo romanos, mis amores. Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Ay, antonio, qué frase tan hermosa. Yo también quisiera ver ya el nacimiento de Roma, pero no veo más allá de Rea Silvia y su sufrimiento. A los seres humanos nos falta a veces esa capacidad para ver más allá de lo inmediato, y nos ahogamos en los problemas de hoy... ¡Menos mal que hay pastores como tú con corazón y con visión de futuro! Besos, querido amigo.

Isabel Romana dijo...

Hola, marisa peña. Una de las cosas buenas que tienen los clásicos - y en ese sentido podemos entender estos antiquísimos mitos - es que hablan de lo universal del ser humano. Por eso nos gustan tanto... Un abrazo muy fuerte.

Reyes dijo...

Querida Isabel;
a mí lo unico raro que me sale es un anuncio de ésos que se abren preguntándome si quiero aprender inglés.
Por lo demás , la historia está siendo viva, emocionante y me encanta leerme dos episodios seguidos.
Cuentas muy bien los sentimientos , cosas que un novelista histórico suele pasar por alto, como ese momento de sentir que se ensombrece la primavera con las tristes ideas del hermano muerto; está muy bien , me gusta mucho, y me ha gustado también mucho la bronca de la adivina .
Hay acciones que merecen una maldición eterna y seguro que así funciona en el mundo oculto que no podemos ver .
Muchos besos y aunque no me veas a menudo, estoy .
Ésta va a ser una gran novela.
Hasta la próxima.

América dijo...

Interesante capitulo tanto por los ritos funerarios como el elemento sorpresa:los personajes de Celia y la enigmática Kritubis.