miércoles, julio 13, 2011

NANNA EN LA VENTANA




Nanna:

Llegamos a Roma la víspera de San Pedro (…) Estando en esto, mi madre, que no pecaba de boba, quiso hacer una muestra de mí, y fingiendo no ser ello con intención, me hizo vestir un traje de raso de color, sin mangas y muy sencillo, arreglándome de tal modo el pelo que hubiera jurado no ser tal, sino madejas de oro hilado.

Antonia:

¿Por qué te puso un vestido sin mangas?

Nanna:

Para que mostrase los brazos blancos como un copo de nieve y haciéndome lavar el rostro con cierta agua que ella preparaba, sin más afeites, me hizo poner a la ventana cuando mayor era el número de amantes que paseaban la calle. El asomarme fue como la aparición de la estrella que guió a los Reyes Magos; y los alegró tanto, que, abandonando las riendas sobre el cuello de los caballos, se recreaban con verme; alzando la cabeza, me miraban fijos, y con las bocas abiertas parecían esos animales que traen de lejanos países y que se mantienen del aire.


PIETRO ARETINO (s. XVI) .-“ Vida de las casadas y de las cortesanas”

NOTA: Más información sobre
Pietro Aretino

14 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Hay mujeres que cuando se asoman a la ventana alumbran la calle entera.

Mª LUISA ARNAIZ dijo...

Esta “donna angelicata” se publicita conforme a la moda de la descriptio puellae.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Preciosa la pintura y encantador el texto. ¡Pero qué descaro mostrar los antebrazos desnudos, jajaja! Tiempos...
Un beso, querida Isabel.

virgi dijo...

Una madre muy práctica, sin prejuicios y con los objetivos bien claros.
Besitos

pilar llorca dijo...

Lo que tenian que aguantar las mujeres para poderse vender bien, lo malo es que todavia existe el escaparate.
Besos.

emejota dijo...

Recordar cosas así me hace pensar lo afortunada que soy de haber nacido en mi momento y no en otro. Beso.

emejota dijo...

Recordar cosas así me hace pensar lo afortunada que soy de haber nacido en mi momento y no en otro. Beso.

elena clásica dijo...

Cuánto me gusta El Aretino, cuánto me alegra siempre oír hablar de él, qué gozo su palabra en el Renacimiento, sus sonetos lujuriosos y "La cortesana". Qué hermoso es su estilo, qué resplandeciente tanto como dice Pedro Ojeda que pueda serlo una mujer asomada a una ventana, mientras que los animales de lejanos países parece que se mantienen en el aire.

Siempre me ha traído felicidad. Es un buen augurio para mí haberme encontrado aquí a El Aretino.

¿Estaré muy influida por la novela histórica de la Romana? ¿Será que tengo la mente en los presagios y en la lectura de Urbano Lacio?

En todo caso, me encanta.

Besazos.

Dilaida dijo...

Muy bueno.
Bicos

Charo Marco dijo...

Isabel, precioso, como siempre.

Besos

CarmenBéjar dijo...

La madre era una auténtica celestina... Imagino que querría un buen partido para su hija... no pensemos mal... ¿o sí?

¿Qué tal el verano? Como puedes comprobar yo ando bastante liadilla con las vacaciones, trabajo e investigaciones, todo a un tiempo, y no te puedo visitar cuanto querría.

Besos

Martine dijo...

Ahora me podré dedicar a leer esa apasionante Historia, Isabel, Esperaba este momento con deleíte..

Oscula multa..

África dijo...

Vaya manera de cargar el anzuelo, jajaja! Me pregunto si eso sería necesario.
Y he soltado carcajada leyendo cómo serían esas caras de animales exóticos que viven del aire, jajajaja!

Muy bueno!


Un besito

Jeane | ropa de ciclismo dijo...

Me resulta curiosa la forma de llamar a la gente que ve desde la ventana:
"[...]llena de amantes que pasean la calle[...]"
Es curiosa la forma en que cada uno de nosotros ve el mundo en función de su propia mente, como no podría ser de otra forma.
Yo cuando paseo por el campo puedo ver animales corriendo, mientras que un cazador vería piezas de caza.