domingo, mayo 20, 2012

CORDEROS



Esta mañana, cuando cruzaba la calle cerca del templo de Mercurio he visto al rico Craso en la puerta. Esperaba su turno para entrar al templo y sacrificar un corderito al dios. El animal se había sentado en el suelo y parecía sonreír. Me ha conmovido.

- No sé de qué te extrañas – me ha dicho Plautilla, cuando le he manifestado mi desazón por la tranquilidad del animal mientras esperaba a ser sacrificado –. Él no sabe lo que le espera. Y tú no demuestras ser muy lista. ¿Acaso no ves a tu alrededor a los millares de romanos que viven en la miseria por causa de hombres ambiciosos como ese? ¿Y los oyes rebelarse y levantarse contra él y contra quienes hacen lo mismo que él? Al contrario, muchos de esos pobres los aclaman por las calles y se arrojan a sus pies. Creen que, si son dóciles y complacientes, se ganarán el favor de Craso y los suyos y aún podrán comer las migajas que se caen de las mesas de sus banquetes. 

- Eres cruel, Plautilla – le he respondido –. Quizá no puedan hacer otra cosa.

- No te engañes, amiga mía. El cordero es el que no puede hacer nada. Los seres humanos, sí.

21 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Pues tienen mucha miga las palabras de Plautilla. Tal vez deberíamos reflexionar sobre ellas, a ver si así somos capaces de tomar la sabia decisión de dejar de ser corderos.

Buenas noches, madame

Bisous

El Drac dijo...

Espera nomás querida Isabel, pronto llegarán a tus preciosas historias la primavera latina y el M15 y tu retórica se volverá revolucionaria.

Un gran abrazo!!

Dilaida dijo...

Pues yo opino como Plautilla, los seres humanos estamos capacitados para hacer que las cosas cambien cuando no funcionan como debieran, en nuestras manos está y si no lo hacemos es que estamos dormidos o ya nos han anestesiado para que no sintamos nada.
Bicos

Uriel dijo...

Muy interesante la reflexion de Plautilla. Creo que tiene mucha razon en sus palabras.
Gracias, por pasarte por Saberhistoria. Tienes un gran espacio aqui, lo enlazare en mi blog.
Un saludo.
Uriel

Cayetano dijo...

Pues este es un mundo de corderos. Cuando quieran mostrarse como personas ya será tarde.
Un saludo.

Natàlia Tàrraco dijo...

Muy acertado Isabel. Raza de corderos que a veces se convierten en lobos para sus semejantes.
Los Crasos de hoy son igualmente indiferentes e insaciables, ¿hasta cuándo abrevaremos en sus corrales dispuestos al matadero?
Besitos

Dolors Jimeno dijo...

Muy bien, Isabel. Nos metes de lleno en la actualidad: que si Corina, que si el "aborregamiento"... Nos brindas la oportunidad de reflexionar. D.

África dijo...

Lo malo es que da la impresión de que hoy hay más borregos que personas.
Incluso algunos se dejarían sacrificar diciendo peeehhh peeehhhh
XD

Al margen del mal chiste, esta entrada da mucho que pensar, tan actual y tan real.


Un beso

Dyhego dijo...

isabel:
Parece que lo hubiera dicho esta misma mañana, de lo actual que es.
Vale.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola la dame maschée, cierto que hemos de reflexionar sobre las palabras de Plautilla. Y actuar. Beso su mano.

Isabel Barceló Chico dijo...

Saludos, el drac, ojalá sea como dices, y, además, pronto. Besos, querido amigo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola dialida, así parece que estemos, medioanestesiados... Nos van a sacrificar sin ni siquiera echarnos por encima la "mola salsa-". Besos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Saludos, uriel, tu blog también es interesantísimo, así que le he puesto un enlace en la sección de Historia. Saludos cordiales.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola cayetano, ojalá te equivoques y no sea tarde. Besos, querido amigo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Saludos, natalia tarraco, sí, ¿hasta cuándo nos dejaremos matar mansamente? Besos, querida amiga.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola dolors jimeno, hay tanto sobre lo que reflexionar... Besitos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola áfrica, muchas veces me pregunto de qué estamos hechos, porque aceptamos antes someternos al yugo que aceptar el riesgo de ser nosotros mismos. Un abrazo, querida amiga.

Isabel Barceló Chico dijo...

Holal dyhego, cierto que resulta actual. Todos los tiempos y todas las barbaries de todos los tiempos tienen su correlato en la actualidad. Besos.

CarmenBéjar dijo...

El mundo no cambia, ni tampoco la relación entre los que están arriba, en la cúspide del poder, y los que estamos abajo, pueblo entre el pueblo, siempre sufrientes, pagadores de los males de arriba y de abajo, sufridores, aunque no mudos. Entonces el pueblo no podía apenas hablar porque se usaba la muerte contra él, ahora, por fortuna, los sistemas de coacción son otros, o al menos los que están arriba no matan a los de abajo (de momento). No somos corderillos, sino ciudadanos y nuestra voz no se compone de balidos, sino de palabras. Así que usémoslas contra el opresor y cambiemos el mundo (suena bonito, pero me temo que es una utopía, ¿o o?)
Besitos

elena clásica dijo...

En que poco espacio de palabras abres un mundo de llamada a la acción y a la transformación. Tiempo para dejar de sonreír complacidos y ponernos manos a la obra. Las palabras una de nuestras mejores armas.
Los seres humanos podemos y debemos.

Suscribo este manifiesto lleno de sensibilidad y de conocimiento histórico y literario.

Besazos, mi queridísima escritora.

Sahara Esp dijo...

¡Qué verdad más grande!

Un fuerte abrazo querida amiga