domingo, mayo 27, 2012

TRITONES Y LUCES DE AZAFRÁN


Así siente y poetiza el poeta Fernando de Villena


 ROMA

Diez existencias fueran necesarias
para acabar de descubrir el alma
que has ido acumulando, ¡oh Roma, Roma!,
o los signos sutiles
que has dejado por íntimos rincones
para sorpresa nuestra y regocijo.

No puedo detenerme, hoy no puedo,
en pos de ese corimbo
de inquietantes detalles:
el tritón de una fuente, una voluta,
un bar, una fachada manierista,
la perfección de un rostro,
la teja de aquel cura,
los rubios maniquíes de algún escaparate…

Bebo mi té despacio,
navegante en las aguas
de ese Tíber más dulce todavía
que es la vía Condotti
con su luz de azafrán, con sus mujeres…,
y pienso en el final de los imperios.

Me marcharé mañana,
si es que alguna vez alguien
salió de esta ciudad plena y redonda.
Me marcharé mañana muy temprano
y algo dentro de mí quedará roto
como a mi paso crujen y se rompen
las hojas amarillas de noviembre.

Fernando de Villena.- “Los siete libros del mediterráneo”

28 comentarios:

Mª LUISA ARNAIZ dijo...

¡Ah,esa luz de azafrán en las aguas del Tíber cual velo de novia romana!
Un abrazo.

Isabel Barceló Chico dijo...

¿Verdad que es bello el poema? A mí me impresionan especialmente estos versos: "si es que alguna vez alguien/salió de esta ciudad plena y redonda". Porque es que yo me quedé allí... Un abrazo.

La Dame Masquée dijo...

Usted, desde luego, nunca ha salido de esa ciudad en la que ha quedado atrapada, felizmente para nosotros, porque nos brinda frutos muy dulces.

Buenas noches

Bisous

Dilaida dijo...

Muy hermoso Isabel
Bicos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

¡Gracias por una referencia tan hermosa que no conocía!

Elysa dijo...

¡Muy hermoso, Isabel! Y estoy por darle la razón a La Dame Masquée en su comentario.

Besitos

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Un poema que posee las peculiaridades
diferentes pero especiales de una Roma que se renueva sin dejar de ser la ciudad del mundo.
Los inquietantes detalles de su microcosmos generoso y exquisito crean en el visitante un halo que los envuelve en luz, color y belleza.

Un fuerte abrazo, querida Isabel.

Bagoas dijo...

Bella forma de expresar un sentimiento bastante generalizado.
Curiosa definición de la luz de la Roma nocturna, si señor.
Un beso Isabel.

Isabel Barceló Chico dijo...

Saludos, la dame maquée, y gracias por un piropo tan bonito. Beso su mano.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola dilaida, gracias por compartir este amor romano... Besos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Saludos, pedro ojeda escuero, yo tampoco conocía a este poeta hasta hace unos meses, cuando encontré su libro y tuve claro que sería para mí... Un abrazo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola elysa, gracias a tí también. Creo que Roma tiene una fascinación a la que pocos escapan y ante las que muchos sucumbimos (gozosamente) para siempre. Besos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola antonio campillo, no tengo palabras que añadir a tu comentario. Creo que vivo envuelta en ese halo y en una red que me tiene sujeta, bien sujeta, al corazón de esa ciudad. Besitos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola bagoas, es verdad que la luz de Roma tiene algo especial, a ciertas horas la ciudad se ve rosa, o anaranjada, quizá recuerdo de esa sangre vertida para fundarla. Besos, querido amigo.

África dijo...

Chica, qué preciosidad de poema.
Pienso que todos somos un poco parte de aquel gran imperio, por eso nos cuesta no guardar esa huella que nos deja Roma cuando la visitamos.
Ciudad redonda, me ha encantado :D


Un besito

PACO HIDALGO dijo...

Ah, ese paseo por Vía Condotti, y esas fuentes de Roma. Maravillosos estos versos de Fernando de Villena, que sacan a relucir el alma de Roma. Abrazos, Isabel.

Isabel Barceló Chico dijo...

Sí es bonito, África. Como muy bien dices, todos formamos parte de aquel gran imperio y por eso reconocemos aa la metrópoli. Un abrazo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola paco hidalgo, quizá tú habrás ido más de una vez con tus alumnos a perderte en la fascinación de sus calles. ¡Ay! Besos.

CarmenBéjar dijo...

Me gusta el fragmento en que se describen las calles de Roma, las fachadas manieristas (añadiría que también barrocas), la luz azafrán y este verso "con su luz de azafrán, con sus mujeres…,y pienso en el final de los imperios".
Besitos

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola carmenBéjar, lo cierto es que el poema tiene tantos versos en los que detenerse... A mí también se me rompe algo cada vez que dejo esa ciudad. Besitos.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Bueno, busquemosle el lado positivo a no conocer Roma.... No se me ha roto nada, ni siquiera el bolsillo.
Es para que despues no digan que la depresion se me ha hecho cronica, y no se que mas.
Imagino que debe ser mas que emocionante estar ahi, imagino que debe haber mil misterios para ver y que quizas me expulsarian por sacar miles y miles de fotos.

GABU dijo...

Ahhhhhh!!!

Con letras así me gustaría salir corriendo hacia el aeropuerto y sin escala alguna posible verme envuelta en los misterios de esa ROMA azafranada!!!!

P.D.:Bellísimo homenaje amiga!!

BESITOS CONDIMENTADOS =))

Natàlia Tàrraco dijo...

Bello poema de Villena, la luz de Roma, la primera o la penúltima, la luna reflejada en sus mil fuentes. Cierto, nunca se acaba de conocer Roma, es eterna en sus rincones y en los rostros y los cafés y los helados, Roma jamás se acaba de paladear. Besitos añorados de esa hojas amarillas festoneando el Tiber.

dapazzi dijo...

Roma la Ciudad Eterna.
Mi ciudad por excelencia.
Su luz , sus aguas, su suelo y sus piedras, ¡para que mas!

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola alejandra sotelo fatherland, para expulsarte a tí de Roma tendrían que pasar por encima de mi cadáver. Estoy segura de que te sentirías más que fascinada... Ojalá alguna vez podamos realizar el sueño de viajar allí quienes compartimos este espacio y amamos esa ciudad. Un abrazo enorme.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola gabu, sí, sí, un día de estos tienes que correr al aeropuerto y viajar a Roma, esa Roma cambiante y eterna que te aguarda. Besazos, guapa.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hola dapazzi, qué agradable es compartir pasiones y, evidentemente, la ciudad de Roma es una de ellas. Besos.

elena clásica dijo...

Los momentos, vivencias de profundo arrebato que te transforman para siempre respiran más allá del tiempo como algunas ciudades, cuyo hálito evoca imágenes más allá de las palabras.

Más que precioso. Divino. Manjar de los dioses. Gracias, amiga.
Un abrazo, querida Isabel.